El 'Caso Cerdán' en Navarra
Al menos dos constructoras detectaron los 'imprevistos' surgidos en Belate pero recibieron peor puntuación que Acciona
El informe de Intervención señala que varias licitadoras plantearon cambiar el método de excavación y vieron que era complicado ubicar el polvorín, dos capítulos que han causado sobrecostes


Publicado el 16/12/2025 a las 05:00
Quizás las empresas FCC y Ferrovial-Amenábar fueron demasiado sinceras cuando en sus ofertas técnicas para la construcción del túnel de Belate plantearon que era mejor excavar los 2.885 metros de galería en dos fases en lugar de hacer una combinación de sección completa y avance y destroza como planteaba el proyecto original. Ferrovial obtuvo 4,5 puntos en su análisis del proyecto y FCC 6,5 puntos. Acciona-Osés-Servinabar -la adjudicataria- logró 9,5 puntos sobre 10 a pesar de que entre sus sugerencias nada decían del método de excavación. Las sugerencias llegaron un año después, en forma de propuesta de modificado de proyecto, con 8,5 millones de sobrecostes ahora paralizados por la Intervención General.
A toro pasado es más fácil sacar conclusiones, pero vistas las propuestas que la adjudicataria ha hecho sobre el proyecto, se puede concluir que otras licitadoras supieron prever algunas dificultades y plantear soluciones. Y se deduce que adaptaron su oferta económica a estas circunstancias. El informe de fiscalización de la Intervención General hace una hipótesis: “Es razonable considerar que, de haberse sacado a licitación un proyecto de ejecución exclusivamente con el método excavación de avance y destroza, podrían haber obtenido la ofertas presentada distintas puntuaciones a las que obtuvieron. Y que, además, podrían haberse valorado otras ofertas, puesto que esa forma de ejecución del contrato solamente en el método de avance y destroza requiere menor complejidad, menores exigencias técnicas y, por lo tanto, puede conllevar mejores propuestas económicas”.
El Interventor General recuerda que las modificaciones de un contrato, como el cambio de proyecto de Belate, debe ser una práctica excepcional y por razones de interés público debidamente justificadas. De lo contrario habría que hacer una nueva licitación “para garantizar así los principios de igualdad de trato, publicidad, transparencia y concurrencia”.
A diferencia de los informes de la Cámara de Comptos y de la Oficina Anticorrupción, el interventor general, Juan José Pérez Capapay, ha analizado las ofertas de las licitadoras y el informe técnico de la mesa de contratación con el fin de aclarar si el modificado planteado por la dirección de obra respondía a imprevistos o no. No es un análisis exhaustivo de las siete licitadoras ni entra a valorar si las puntuaciones estaban debidamente justificadas. Sin embargo, deja entrever algunas incoherencias. Un claro ejemplo es el análisis de las voladuras y polvorines. La UTE de Acciona, Osés y Servinabar propuso para realizar las voladuras una emulsión explosiva que se fabrica in situ y sólo requiere de minipolvorines portátiles. Esta idea fue muy bien valorada por la mesa de contratación porque “elimina muchos de los problemas de los explosivos tradicionales”. Acciona obtuvo 18,80 puntos sobre 20 en el apartado de “descripción de las actividades más complejas”.
En su informe, el interventor general supone que Acciona hizo un análisis de los costes del uso del explosivo tipo gel frente a la dinamita y que su oferta económica “fue más competitiva por esta razón, comparándolo con las ofertas de otros licitadores que optaron por prever la instalación de depósitos de explosivos de mayores dimensiones”. La UTE de Acciona ofreció una rebaja del 20% en su precio de adjudicación, el máximo permitido en el pliego.
Sin embargo, la adjudicataria ha incumplido lo prometido en su oferta y está utilizando dinamita. Y esto ha exigido la construcción de polvorines. En la boca norte, debido a la existencia de viviendas y un tendido eléctrico, el polvorín es semienterrado. Acciona propuso incluir los costes del polvorín en el modificado por tratarse de un “imprevisto”. La dirección de obra y Cohesión Territorial lo aceptaron.
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El interventor general rechaza de plano que se trate de un imprevisto y que deba incluirse entre los sobrecostes, principalmente porque los polvorines son instalaciones auxiliares que corren a cargo del contratista. Además, explica que otras licitadoras sí que analizaron en sus ofertas técnicas la necesidad de instalar depósitos de alta capacidad que cumplan con el reglamento. Cita el caso de Ferrovial, que en su oferta técnica dice: “Será necesario realizar un estudio de campo para concretar su posible ubicación en cumplimiento de las distancias exigibles a núcleos de población, complejos industriales, líneas de comunicación y transporte”. Ferrovial obtuvo la peor nota en el este epígrafe (12,40 puntos sobre 20).
La UTE de Mariezcurrena, Comsa y Nortúnel, en su oferta técnica proponía una ubicación concreta para el polvorín de la zona norte respetando las distancias con la carretera y una vivienda. Como alternativa, también planteaba el uso de un explosivo de emulsión que se fabrica in situ.
El interventor general concluye que la mayoría de licitadoras, al analizar su propuesta económica, tuvieron en cuenta las especiales circunstancias para el uso de explosivos. Durante sus comparecencias en el Parlamento, varios ingenieros vocales de la mesa de contratación coincidieron en que había tres ofertas técnicas (Acciona, Mariezcurrena y Obenasa) que destacaban sobre las demás y que obtuvieron puntuaciones muy ajustadas (46,22 para Acciona; 44,85 para Mariezcurrena y 44,05 para Obenasa). Las tres ofrecieron la rebaja máxima del 20%. También FCC, que quedó cuarta en la oferta técnica con 38,70 puntos). Las otras tres ofertas ofrecieron rebajas entre el 14% y el 16%.