El 'Caso Cerdán' en Navarra
El ingeniero de Belate, ante el Parlamento: "Más que una charlotada fue una pesadilla"
El ingeniero Guillermo Vallejo confirmó que el rumor de que ganaba Acciona estaba muy extendido, clarificó cómo fue la votación y dijo que el letrado y el interventor “son de lo mejor del departamento”


Actualizado el 22/10/2025 a las 08:51
El proceso de licitación y adjudicación de las obras del túnel de Belate en Navarra ha pasado factura a sus protagonistas. Así lo admitió este martes el vocal de la mesa Guillermo Vallejo cuando el parlamentario de EH Bildu Adolfo Araiz le preguntó si consideraba que todo el proceso había sido una charlotada. “Una charlotada no, pero una pesadilla sí. Fue horrible. Y sigue, así que a ver si termina ya”, respondió este ingeniero técnico de obras públicas, con 27 años dedicados al oficio y que trabaja en la Administración foral desde 2004. Ha perdido la cuenta de las mesas de contratación en las que ha participado. Desde que se jubiló su jefe, Jesús Polo, en enero, le ha tocado presidir algunas. Su exposición fue muy didáctica y clarificadora sobre la forma de trabajar en su departamento.
¿Quién votó el último en la mesa de contratación?
Guillermo Vallejo confirmó que los técnicos de la mesa le enviaron sus puntuaciones de las ofertas y los comentarios al presidente, Jesús Polo, y fue este quien hizo la tabla que dio la como ganadora a la oferta de Acciona, Osés y Servinabar. “No tenemos ninguna prueba de que el señor Polo puso las notas después de nosotros. ¿Por qué vamos a pensar mal? Yo creo que las pondría antes”, afirmó. Respecto a otras mesas de contratación, explicó que en unas ocasiones los técnicos se reúnen para poner en común sus puntos y otras veces las envían por email.
Los rumores sobre quién se iba a llevar la adjudicación
Este ingeniero confirmó que es uno de los cinco miembros de la mesa que escuchó los rumores de que Acciona iba a ser la adjudicataria. “Los escuché dentro del departamento y también en algunas obras”, dijo. Insistió en que en otras obras podía también haber rumores “pero como en esta no”. “A mí me sentó bastante mal. De hecho a alguna persona que me comentó esos rumores le dije que yo era miembro de la mesa y que no iba a ser así”, apuntó.
Curioseando la web de Servinabar
Guillermo Vallejo contó que al revisar la documentación de las ofertas presentadas vio el nombre de Servinabar, empresa de la que no había oído hablar. “Así que busqué en internet y vi en su página web que había hecho las obras del Archivo General y del Navarra Arena. Deduje que era una empresa nueva que intentaba hacerse un hueco en el mercado. A todos nos llamó la atención que fuera en UTE con Acciona pero no le dimos más vueltas. Tenía derecho a presentarse con cualquiera”, señaló.
“El certificado del túnel de Monrepós era perfectamente válido”
Preguntado por el certificado presentado por Acciona de las obras del túnel de Monrepós para acreditar la solvencia técnica de la UTE, Vallejo defendió que era “perfectamente válido”. “Todos los técnicos teníamos clarísimo que cumplía el requisito del pliego, que exigía experiencia en un túnel de más de 65 millones. Y no veíamos necesario requerir a la empresa una aclaración”, afirmó sobre una de las irregularidades incluidas por los letrados en sus votos particulares. “Con una reunión presencial y un poco de mano izquierda esto se hubiera solucionado”, opinó.
Las motivaciones del informe técnico
Respecto a la falta de motivación en el informe de valoración de las ofertas, Vallejo afirmó que lo hicieron “lo mejor que pudieron”. “Cuando hay dos o tres ofertas es fácil explica por qué una es mejor que otra, pero cuando hay siete se complica”, señaló.
Elogio a los letrados
Este ingeniero no compartió la opinión de Polo sobre los votos particulares, quien dijo que los letrados ponían “falsedades y barbaridades”. “El secretario y el interventor son de lo mejor que hay en el departamento y muchas veces consiguen que se hagan las cosas como es debido”, afirmó Vallejo. Añadió que su relación con Polo era “normal” y negó que hubiera una “guerra” entre técnicos y letrados.
