Joseph Stiglitz defiende la libertad de academia y de prensa como sostenes de la democracia
El Nobel de Economía apuntó este lunes en la UN que académicos y periodistas son “esenciales” para proteger el “sistema de contrapesos” que rige las democracias


Publicado el 21/10/2025 a las 05:00
Joseph Stiglitz, profesor en la Universidad de Columbia y ganador del premio Nobel de Economía en 2001, señaló este lunes a la academia y la prensa como elementos “esenciales” para sostener el “sistema de frenos y contrapesos” que rige las democracias, y, en consecuencia, para asegurar “su fortaleza”. “Por eso los líderes autoritarios como Trump se esfuerzan por socavar tanto a académicos como a periodistas”, afirmó el economista estadounidense durante la conferencia magistral 'Democracia y desarrollo humano sostenible', que pronunció en el marco del congreso The Roads to Development: Work, Markets and Institutions (Las vías para el desarrollo: trabajo, mercados e instituciones). Estas jornadas reúnen entre este lunes y este martes a 450 personas, incluidos académicos, expertos y representantes institucionales de distintos países, en el Museo Universidad de Navarra.
“Necesitamos personas capaces de criticar libremente tanto nuestro sistema como a quienes lo dirigen, y esas críticas e ideas deben ser ampliamente aceptadas. Eso no puede suceder a menos que exista libertad académica”, expuso Stiglitz, que analizó posteriormente el modo en que los líderes autoritarios dinamitan la libertad de academia: “No necesariamente encarcelan a la gente, sino que utilizan el terror, hacen que la gente se sienta económicamente insegura”.
Según el economista, hay personas que han sido “despedidas de sus trabajos y universidades simplemente por hacer un pequeño comentario que a alguien, a un político, no le ha gustado”. “Ese clima de inseguridad merma la capacidad de investigar de forma independiente, de criticar”, añadió. El Nobel de Economía pidió, por tanto, asegurar la independencia de los investigadores para que puedan “marcar su propio rumbo y tomar sus propias decisiones sobre qué estudiar, qué enseñar, en qué investigar y cómo transmitirlo a la prensa”.
Al papel de la prensa como sostén democrático se refirió también Stiglitz: “El periodismo de investigación y la difusión de información pueden ser, obviamente, críticos con lo que está ocurriendo, pero es importante que la gente se involucre en ese tipo de actividades”. Asimismo, el ponente expuso que “no puede existir una verdadera libertad de prensa si los medios de comunicación están controlados por oligarquías”, y afirmó que esto ocurre “de manera desproporcionada en Estados Unidos”.
Por ser los medios de comunicación y las redes sociales herramientas que “moldean las sociedades”, Stiglitz planteó una serie de “preguntas importantes”: “¿Quién debe ser el propietario o controlar los medios de comunicación? ¿Deberían ser los ricos o debería haber alternativas como los medios de comunicación públicos? ¿Qué regulaciones deberían imponerse a estos propietarios? ¿Deberíamos restringir la viralidad de la desinformación para reducir el daño social?”. El economista abogó por “evitar las concentraciones de poder y el uso de ese poder para moldear las sociedades”.
CAMBIAR EL MODELO ECONÓMICO
Por otro lado, Stiglitz atizó al modelo capitalista neoliberal por “fomentar las rupturas sociales, que socavan la confianza y, por lo tanto, la sostenibilidad económica”. “La forma actual del capitalismo puede que ni siquiera sea sostenible desde el punto de vista medioambiental, social, político o económico”, abundó el economista, que alertó de que este modelo “puede devorarse a sí mismo” y animó a los países en desarrollo a explorar otras opciones.
Stiglitz apuntó con claridad a su alternativa favorita: el capitalismo progresista. “A veces me refiero a este modelo como socialdemocracia rejuvenecida. La esencia de la idea es un mejor equilibrio entre los mercados y el Estado”, explicó el ponente, que defendió que “dar un mayor papel al Gobierno puede mejorar la eficiencia y la equidad a nivel mundial”. “Tenemos que hacer un mejor trabajo para reducir las externalidades negativas mediante una mejor regulación, la inversión en bienes públicos y la corrección de otras fallas del mercado”, concluyó.
El desarrollo sostenible, la vía para "un futuro justo y próspero"
El economista estadounidense Jeffrey D. Sachs, creador y primer director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia y asesor especial de Naciones Unidas, ofreció la primera conferencia magistral del congreso The Roads to Development: Work, Markets and Institutions. En su intervención, Sachs destacó que el mundo se encuentra ante una confluencia de crisis económicas, sociales y ambientales que requieren “una visión compartida y una acción coordinada entre países, instituciones y comunidades académicas”.
El profesor de la Universidad de Columbia explicó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una iniciativa de Naciones Unidas para erradicar la pobreza, “representan el futuro que queremos, un modelo basado en cuatro pilares —prosperidad económica, justicia social, sostenibilidad ambiental y cooperación internacional—”, y recordó que su cumplimiento “exige responsabilidad, ética y liderazgo global”.
Asimismo, Sachs subrayó que el concepto de desarrollo sostenible “sigue siendo la hoja de ruta más completa para construir un futuro justo, próspero y respetuoso con el planeta”, y advirtió de la necesidad de fortalecer las instituciones multilaterales y de “recuperar la confianza en la ciencia y en la educación como motores del progreso humano”. En su opinión, los desafíos actuales —desde la crisis climática hasta la revolución tecnológica o la desigualdad— sólo podrán afrontarse “desde la cooperación y el diálogo entre disciplinas, naciones y generaciones”.
Este congreso aborda “el papel del trabajo en el progreso global, los retos de la desigualdad, la ética en la economía y las transformaciones sociales derivadas de la digitalización y la sostenibilidad”, explicó la Universidad de Navarra en una nota. En la apertura de estas jornadas, la rectora de la institución, María Iraburu, destacó que la universidad debe “dialogar con los interrogantes y problemas de la sociedad” y “renovar constantemente su compromiso con el bien común”.
