El 'Caso Cerdán' en Navarra
El ingeniero de 73 años "podía haber seguido porque estaba en plenas facultades", afirma Pedro López
El director de Obras Públicas afirma que la bronca política de Belate ha impedido prorrogar por cuarta vez al que fue presidente de la mesa de contratación


Publicado el 14/10/2025 a las 05:00
El director general de Obras Públicas, Pedro López, mostró su respaldo al que fue su mano derecha durante seis años, Jesús Polo Soriano, presidente de la mesa de Belate y director de Nuevas Infraestructuras. Defendió que este ingeniero era “imprescindible” no sólo por Belate sino por todos los proyectos que estaban en marcha en esos años. Y por eso pidió que se le prolongara su vida laboral más allá de los 70 años. Es más, López Vera aseguró que la polémica generada a nivel político con esta persona hizo inviable solicitar una cuarta prórroga a los 74 años. “El señor Polo podría haber seguido porque estaba en plenas facultades”, expresó a preguntas del senador popular Martín Bernabé.
A preguntas de María Caballero (UPN), Pedro López ha admitido que no se ha cubierto la jefatura de Nuevas Infraestructuras tras la jubilación de Polo en enero. “Es verdad que tenemos una plantilla encomiable, que está echando el resto”, ha expresado el director general sobre la situación del departamento tras la marcha de Polo.
Como en anteriores ocasiones, Pedro López ha insistido en la falta de ingenieros de Caminos en la plantilla del departamento, una reivindicación de su antecesor en el cargo y suya propia desde hace años. “Ahora nos han concedido cuatro vacantes. Dos se han cubierto pero otras dos no. En la lista temporal hay dos personas, a las que se les ha preguntado pero están trabajando en otras empresas”, ha relatado.
El director general de Obras Públicas admitió que fue él quien decidió que Polo presidiera la mesa de contratación de Belate. “Ójala tuviéramos opciones alternativas”, apuntó. Según describió, en ese momento había siete ingenieros de Caminos. “Dos tenían problemas de salud muy serios. Había otra persona que vivía en Logroño y teletrabajaba. Dos ingenieros no han llevado nunca nada de obras, sólo proyectos. Sólo me quedaban dos ingenieros, el titular y el suplente”, señaló. Apuntó, asimismo, que hubo otro ingeniero, Raúl Sáinz, del servicio de proyectos que también solicitó retrasar su edad de jubilación por encima de los 65.

