Autovía subpirenaica
La ruta sin peajes de Navarra a Cataluña por Jaca mejora ya en tiempo a la de Zaragoza
Lo impulsa la apertura del tramo Huesca-Siétamo, 12,8 km más de autovía. De todo el eje de autovía subpirenaica Pamplona-Jaca-Huesca-Lleida quedan 4 tramos por construir (36,9 km), aún hoy de carretera nacional


Actualizado el 02/10/2025 a las 08:16
Más de dos décadas han pasado ya desde que comenzasen las obras de la conocida como autovía subpirenaica. La conjunción de tres autovías de nueva construcción entre Pamplona y Lleida, pasando por Jaca y Huesca, llamadas a configurar la ruta más corta por vía rápida entre el Cantábrico y el Mediterráneo. Y hoy es el día en el que esa nueva ruta a Cataluña, sin peajes, pasa a resultar más rápida para los conductores navarros que la tradicional por Zaragoza. Con la apertura este miércoles 1 de octubre de un nuevo tramo de autovía de 12,8 kilómetros en suelo aragonés, el tiempo para completar la distancia entre Pamplona y Lleida (y desde este punto poder seguir a Tarragona o Barcelona) se ve acortado ya frente al de la ruta zaragozana. Tiempo que a futuro será incluso mejorado, pues aún quedan 4 tramos por construirse de 36,9 km que hoy son de carretera nacional.
El ministro de Transportes Óscar Puente presidía este miércoles la inauguración oficial del tramo de autovía Huesca-Siétamo. Forma parte de la autovía A-22 entre Huesca y Lleida, y era el último que faltaba por construirse en la misma. Como recordaba días atrás el periodista Rubén Darío Núñez en el Heraldo de Aragón, la obra llega con más de 4 años de retraso, pues se adjudicó en julio de 2018 con un plazo de ejecución de 36 meses que ni mucho menos se ha cumplido.


Con su apertura, citan las mismas fuentes, se producirá un ahorro de tiempo de conducción cercano a los 10 minutos en ese tramo. Y es que si antes costaba entre 15 y 20 minutos recorrer la distancia entre Huesca y Siétamo por las limitaciones de velocidad existentes de 60 y 70 km/h, la presencia de varias rotondas y la imposibilidad de adelantar en gran parte del recorrido, con la autovía esa distancia costará entre 6 y 7 minutos.
Así las cosas, si hasta ahora la ruta de Pamplona a Lleida por Zaragoza resultaba todavía la más rápida para el conductor (3 horas y 11 minutos), la de la autovía subpirenaica, circulando por Jaca y Huesca, ha pasado ya a igualarla e incluso a ser ligeramente más rápida tras abrirse el nuevo tramo (con los 10 minutos de ahorro, pasa a conllevar 3 horas y 7 minutos).
Además, la autovía subpirenaica, que viene a sustituir a las carreteras nacionales N-240 y N-330 y favorece también el acceso de esquiadores a las pistas del Pirineo, es una ruta más corta en kilómetros que la tradicional por Zaragoza (290 km frente a 324), y sin peajes (hoy se pagan 21,7 euros al conducir por la AP-15 y la AP-68).
FALTAN 4 TRAMOS MÁS
La puesta en servicio del tramo Huesca-Siétamo de la autovía A-22 se suma a la apertura en abril del Tiermas-Sigüés de la A-21, muy próximo a Navarra y que evita circular por la sinuosas curvas del embalse de Yesa. Pero aún faltan 4 tramos para culminar todo este eje de autovía subpirenaica que conforman la A-21 (Pamplona-Jaca), parte de la A-23 entre Jaca y Huesca, y la A-22 (Huesca-Lleida).
La A-21 es la más retrasada en su ejecución. El proyecto del tramo de 11,6 km Fago-Puente la Reina de Jaca se quedó desfasado (databa de 2016) y el Estado ha tenido que encargar su actualización. El Ministerio de Transportes prevé un desembolso de unos 2,5 millones y un plazo de ejecución de 36 meses, por lo que, dando margen después para la licitación, las obras no podrían empezar antes de 2030. Óscar Puente aseguró este miércoles que el contrato “se formalizará próximamente”.
También en la autovía A-21 sigue pendiente la Variante de Jaca, de 8 km. El ministro indicó este miércoles que “antes de fin de año se publicará en la plataforma de contratación la licitación de las obras”.
Ya en la A-23, los dos tramos pendientes están en obras. El de la Variante de Sabiñánigo (8,6 km) está muy avanzado y abrirá “en los próximos meses”, y en el Sabiñánigo Sur-Lanave (8,7 km) los trabajos comenzaban hace un año.
RONCAL, AÚN SIN SEÑALIZAR EN LA SALIDA DE LA A-21
El 11 de abril se abría al tráfico, tras 7 años de obras, el ansiado tramo Tiermas-Sigüés de la autovía A-21 Pamplona-Jaca. Un trazado de 6,6 kilómetros que evitaba tener que circular más por la sinuosa carretera en torno al embalse de Yesa y unía dos tramos de autovía ya existentes, configurando así 73 km continuos entre Pamplona y Fago.
Pero, nada más empezar a circular por este tramo, ubicado en suelo aragonés, los usuarios navarros se percataron de un agravio: no estaba señalizada específicamente la salida que lleva al valle de Roncal, a través de Sigüés. En la salida 65 de la autovía, la que debe tomarse, en sentido Jaca solo se señalizan Artieda y Sos del Rey Católico, si bien curiosamente en sentido Pamplona sí figuran Sigüés y Roncal. La Junta de Roncal emitió una queja a las autoridades competentes exigiendo la señalización, pero no ha sido tenida en cuenta.
Resuelto el contrato de la obra del acceso a Sigüés
Después de 3 años con las obras paradas, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico acordaba el pasado 20 de marzo la resolución del contrato de obras referente al Proyecto modificado de reposición de la carretera A-137, afectada por el recrecimiento de la presa de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza). Un proceso “largo por la envergadura del contrato” y “cercano a su conclusión”, según fuentes estatales, y tras el que “a renglón seguido” está previsto volver a licitar la obra. El plazo de ejecución original era de 22 meses.
Se trata de una nueva vía de acceso de 3,3 km desde la autovía A-21 al pueblo de Sigüés (y por ende, desde ahí al valle de Roncal). Se ejecutará a una cota más elevada que la carretera actual, evitando que se vea afectada por el agua de Yesa cuando sea recrecido.
Y más allá de este servicio, el nuevo vial permitirá a su vez anular la actual carretera a Sigüés, algo que urge dado que sin ello no será posible acabar la presa que cerrará a su vez el futuro embalse de cola de Yesa en torno a este municipio aragonés.
Las obras de este acceso, al poco de iniciarse, se encontraban con que la empresa adjudicataria no podía seguir adelante por problemas económicos. Así, desde principios de 2022 los trabajos, que habían comenzado pocos meses antes, quedaban paralizados.
