'Caso Cerdán'
El PSN afirmaba que pactar con Bildu era su “línea roja” cuando Cerdán, su número dos, hablaba con Otegi
El exdiputado y secretario de Organización del PSN y del PSOE trabajó en fijar una interlocución con el líder de Bildu desde 2016, años en los que el Partido Socialista reiteró públicamente que no negociaría con ese grupo


Publicado el 07/07/2025 a las 05:00
Los socialistas fueron rompiendo públicamente las “líneas rojas” que habían puesto a los pactos con Bildu a lo largo de la pasada legislatura. Sin embargo, la realidad era otra, ya que esas líneas habían saltado por los aires mucho antes.
“Yo estuve hablando ocho años con el Partido Socialista sin que nadie se enterara”, desvelaba el pasado jueves Arnaldo Otegi. En esos años, los socialistas estuvieron declarando con insistencia que con Bildu no pactarían ni gobiernos ni alcaldías como la de Pamplona, un mensaje que intensificaban en todos los momentos preelectorales.
El 1 de marzo de 2016, Arnaldo Otegi salió de la cárcel donde había pasado seis años y medio por intentar reconstruir la ilegalizada Batasuna. En Navarra gobernaba el cuatripartito que presidía Uxue Barkos (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra). Por la presencia de Bildu en el gabinete de Barkos, los socialistas habían decidido estar en la oposición, sostuvo la secretaria general del PSN, María Chivite, al inicio de la legislatura.
La portavoz de aquel Ejecutivo, Ana Ollo, de Geroa Bai, manifestó su satisfacción por la salida de prisión de Otegi, al afirmar que este había hecho “una apuesta política por recuperar la paz y la convivencia”. Semanas después, Otegi era recibido “con honores” en el Parlamento catalán.
Chivite declaró que era “muy duro ver a una persona que ha sido incapaz de condenar los asesinatos pasearse por las instituciones como un hombre de paz”. Sin embargo, al mismo tiempo su mano derecha, el secretario de Organización del PSN, Santos Cerdán, intentaba ponerse en contacto con Otegi a través de su amigo Antxon Alonso, propietario de Servinabar, para abrir una interlocución entre el Partido Socialista y EH Bildu.
Este lunes, 7 de julio, Antxon Alonso ha sido citado en el Tribunal Supremo, pero no por haber conectado al exdiputado navarro con Otegi, sino por el posible pago de comisiones a la presunta trama de corrupción que investiga la Justicia y que se sospecha que integraban Cerdán, el también ex secretarios de Organización del PSOE José Luis Ábalos, y el hombre de confianza de ambos Koldo García.
POR QUÉ EL PSN DECÍA QUE ERA UNA "LÍNEA ROJA" PACTAR CON BILDU
María Chivite sostenía en un acto en Madrid en marzo de 2018 que pactar con Bildu era una línea roja para el PSN por una razón “fundamental” que tiene que ver con la “ética”, ya que le quedan a esa coalición “muchos pasos por dar” para llegar a condenar los atentados y extorsiones de ETA.
En junio de ese 2018, Cerdán, ya en la política nacional como secretario de Coordinación Territorial del PSOE y con Pedro Sánchez recién llegado a la Moncloa, no era tajante al rechazar esos acuerdos con Bildu en una entrevista a este periódico. Sí matizaba que el grupo de Otegi “necesita hacer algunos gestos más”. “Todavía no es el momento”.
Chivite fue a las elecciones de 2019 asegurando que no negociaría con EH Bildu para ser presidenta. Sin embargo, y pese a mejorar el pésimo resultado de 2015 y volver a ser la 2ª fuerza, el PSN no sumó mayoría con los que quería que fueran sus socios de gobierno: Geroa Bai, Podemos e I-E. Para tener al menos mayoría simple (más síes que noes) precisaba que una parte de EH Bildu se abstuviese en su proceso de investidura. Pese a ello, los socialistas siguieron asegurando que no negociarían con esas siglas.
Desde ese grupo, Bakartxo Ruiz advirtió al PSN que si no contaba con ellos, era “imposible” que gobernara. Adolfo Araiz, peso pesado de Bildu, recalcó que los socialistas hacían “política ficción” o el “avestruz” al pretender recibir sus votos “gratis”.
LA DUDA DE ÁBALOS SE DISOLVIÓ 'MÁGICAMENTE'
El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, cuestionó tras esas elecciones de 2019 que Chivite pudiera presidir un Ejecutivo estable, ya que iba a depender de la abstención de Bildu. Sin embargo, esas dudas se disiparon mágicamente. El secretario de Organización del PSN, Ramón Alzórriz, aseguró que no había problema con Ferraz para optar a la presidencia y que actuaban “coordinados” con el PSOE a través del dirigente nacional y diputado Santos Cerdán.
El 2 de agosto de 2019, la socialista María Chivite tuvo las abstenciones que necesitaba para ser investida presidenta.
El 27 de noviembre de 2019, se sentaban en una mesa en el Palacio de Navarra Chivite y su entonces consejera de Economía, Elma Saiz, y, por Bildu, Araiz y Ruiz, para iniciar la negociación de los primeros presupuestos de Navarra de la socialista, los de 2020. Acordaron esos presupuestos y todos los siguientes. Ya van seis.


LOS SOCIALISTAS DAN NUEVOS PASOS EN 2023
En mayo de 2023 se celebraron las elecciones forales y en julio, las generales. Chivite y sus socios de Geroa Bai y Contigo Navarra (Podemos, IU y Batzarre) siguieron sin sumar mayoría. Además, al perder Geroa Bai 2 escaños, Chivite solo obtendría mayoría simple para ser presidenta si todo el grupo de Bildu se abstenía.
El paripé se repitió y Alzórriz llegó a asegurar que no negociarían con Bildu ni el Gobierno ni el Ayuntamiento de Pamplona.
Sin embargo, los socialistas no solo necesitaban a Bildu en Navarra, sino también para la investidura de Pedro Sánchez. Ese otoño, por primera vez, el líder del PSOE, de la mano de Cerdán, tuvo una reunión pública con Bildu.
El grupo de Otegi posibilitó la investidura de Sánchez y de nuevo la de Chivite. Los socialistas navarros ya no ocultan que Bildu es socio prioritario del Gobierno.
En octubre de 2023, el PSN dio sus votos a Xabier Alcuaz, alcalde de Tafalla, de Bildu, para ser elegido presidente de la Federación Navarra de Municipios y concejos. No era un secreto que el siguiente paso iba a ser Pamplona, el principal pago socialista a EH Bildu por la investidura de Sánchez. Así se confirmó en diciembre, con la moción de censura pactada por ambos grupos contra Cristina Ibarrola, de UPN, que dio la alcaldía a Joseba Asiron.


CUÁNDO DISEÑÓ CERDÁN EL ACERCAMIENTO A BILDU
En la declaración que hizo hace una semana en el Tribunal Supremo, Santos Cerdán se definió como el ‘arquitecto’ de los pactos que han dado origen a los “gobiernos progresistas”, y destacó su importante papel interlocutor entre socialistas y los nacionalistas incluido EH Bildu.
Los años que pudieron ser clave para que el político de Milagro diseñara su acercamiento a ese grupo fueron los de la última legislatura en la que UPN estuvo al frente del Ejecutivo (2011-2015). El primer año, regionalistas y socialistas gobernaron en coalición, pero los choques entre la presidenta, la regionalista Yolanda Barcina, y el vicepresidente 1º y líder del PSN, Roberto Jiménez, dieron al traste con el acuerdo.
“O Barcina se va, o la echamos”, fue la famosa frase de Roberto Jiménez, que respaldaba su secretario de Organización, Santos Cerdán. Este tenía claro que su partido debía gobernar en Navarra y dejar a UPN en la oposición. Sin embargo, sin sumar a Bildu los números no daban.
En abril de 2013, Bildu, NaBai, Geroa Bai e Izquierda Ezkerra presentaron una moción de censura contra Barcina que no salió adelante porque el PSN se abstuvo. En marzo de 2014 fueron los socialistas los que intentaron liderar esa moción, pero el PSOE que lideraba Alfredo Pérez Rubalcaba, ya fallecido, lo impidió, porque necesitaban a Bildu.
Esos días ocurrió algo llamativo. El 3 de marzo de 2014, la ejecutiva del PSN se reunió durante más de tres horas. A la salida, la hoy parlamentaria Maite Esporrín desveló a los periodistas que habían acordado presentar una moción de censura contra Barcina. No era ese el mensaje que la dirección había acordado con Ferraz. Por eso, en un comunicado, Cerdán se apresuró a negar que se hubiera adoptado ese acuerdo en contra de la línea marcada por el PSOE. El 6 de marzo, el comité regional del PSN acató la decisión de Ferraz de no plantear la moción, pero manifestó al mismo tiempo su “disconformidad”.
En diciembre de 2014, un congreso extraordinario del PSN eligió a su nueva secretaria general, la que sería en 2015 su candidata a presidir el Gobierno, María Chivite. Según contó Cerdán, tanto él como Alzórriz fueron quienes le animaron a dar el paso a la entonces senadora, que desde 2019 es presidenta de Navarra.
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