El 'caso Cerdán' en Navarra
Alzórriz, auge y caída de un camaleón
Ni tres meses ha durado como vicesecretario general del PSN, nuevo cargo con el que María Chivite puso de facto en sus manos el mando del partido. Experto en virajes, el último le ha tumbado


Actualizado el 20/06/2025 a las 08:04
"La empresa no se puede reír así de nosotros. Ha tenido tiempo suficiente para subsanar sus equivocaciones. Ahora dice que ha hecho sus cuentas y se echa para atrás. Y hacen una nota donde nos tratan de mentirosos, cuando el acuerdo estaba redactado por ellos”. Es abril de 2003 y habla el presidente del comité de SAS de Landaben, proveedora de los salpicaderos para Volkswagen Navarra. De unos 30 años y cabeza rapada prácticamente al cero, el presidente y tres compañeros del sindicato UGT anuncian la convocatoria de dos día de huelga en la empresa. Habla Ramón Alzórriz Goñi.
Se trata de las primeras declaraciones públicas que la hemeroteca arroja de quien ponía la mano en el fuego por Santos Cerdán y ha terminado calcinando su carrera política. Este miércoles 18 de junio, anunciaba su renuncia como vicesecretario general y portavoz parlamentario del Partido Socialista de Navarra. Sigue, no obstante, sentado en su escaño de la Cámara. El adiós de Alzórriz se ha debido, según aseguró ante los medios, a la pérdida de confianza en él por parte de María Chivite, presidenta del Gobierno foral, líder del PSN... y su amiga, describen voces que conocen a ambos. ¿El motivo? Siempre según su relato, que le ocultó que su novia trabajó durante tres años (de 2021 a 2024) en Servinabar, empresa investigada en la presunta trama de corrupción por adjudicaciones de obra pública con Cerdán, Antxon Alonso, Koldo García y José Luis Ábalos como actores principales. El pasado día 13, preguntado por este periódico sobre si él o alguna persona de su entorno tenían algún tipo de relación personal o profesional con las empresas citadas en el informe de la UCO, Alzórriz fue tajante diciendo que no.


DE LA CAMISETA DEL CHE GUEVARA A LOS PASOS YA EN EL PSN
Con estudios de FP 2 rama administrativa, curso de experto sociolaboral y técnico en prevención de riesgos laborales (nivel básico), trabajó en Digipack y Lognotock antes que en SAS. La trayectoria de Ramón Alzórriz (Pamplona, 1973) es un ejemplo de adaptación a cada escenario o de virajes para provocar que los escenarios cambien. De aquel sindicalista que vestía una camiseta con la cara del Che Guevara en junio de 2006, cuando dimitió junto a otros miembros de la ejecutiva de UGT, incluido el entonces secretario general Juan Antonio Cabrero, para “promover un congreso”, al dirigente de mando absoluto en el PSN que se despedía anteayer con camisa y americana enlutadas. Entre medio, alguien que pasó de enfrentarse a la izquierda abertzale y Geroa Bai por la no condena del terrorismo etarra o la imposición del euskera a negociar y pactar con ellos, o de colaborar con UPN a poner a los regionalistas en el centro de sus ataques diarios.


El ya exnúmero dos del PSN comenzó a representar estas siglas en 2007, como edil en el Ayuntamiento de Burlada, responsabilidad que desempeñó durante tres legislaturas consecutivas. La muerte de Carlos Chivite en marzo de 2008 llevó al Partido Socialista a la celebración de un congreso extraordinario para elegir la nueva dirección de la formación. Alzórriz apoyó la candidatura de Amanda Acedo, considerada la lista del sector crítico frente a la oficialista que encabezaba Roberto Jiménez, quien acabó asumiendo la secretaría general. Al siguiente congreso, en 2012, Jiménez también tuvo una candidatura opositora, la de Manuel Campillo, pero Alzórriz ya no se alineó con los críticos sino con los oficialistas. Roberto Jiménez fue reelegido.
AMANDA ACEDO, ROBERTO JIMÉNEZ... Y MARÍA CHIVITE
La escalada orgánica de Ramón Alzórriz en la formación del Paseo Sarasate empezó dos años más tarde. Los socialistas acometieron un cambio de ciclo tras su salida del gobierno de coalición con UPN y un abrupto final de Jiménez al frente del partido. Amanda Acedo volvió a saltar a la palestra en las primarias de octubre de 2014 para designar a la cabeza de lista electoral. Su rival fue la entonces senadora María Chivite, quien meses antes había dado su respaldo a Eduardo Madina frente a Pedro Sánchez en las primarias del PSOE. Alzórriz formó parte del equipo de Chivite, hasta el punto de que en el congreso del partido en diciembre de 2014, sin rival ya esta vez, ella le nombró secretario de Política Municipal dentro de su ejecutiva. La sociedad cómplice de Chivite y Alzórriz echaba a andar y se incrementó en 2017: Alzórriz ascendió a secretario de Organización.
El Gobierno de Uxue Barkos (2015-2019) tuvo en el ahora dimisionario a uno de sus mayores azotes. Aunque en esa legislatura aún no era parlamentario, la de Alzórriz fue, junto a la de Chivite o el actual consejero de Educación Carlos Gimeno, la voz más dura contra la gestión de aquel Ejecutivo. Una estrategia de desgaste en la que coincidía con UPN y por la que el PSN estuvo presente en manifestaciones callejeras como las celebradas en defensa de los símbolos de Navarra o contra la imposición del euskera. Las urnas, en 2019, colocaron al PSN por encima de Geroa Bai y su plan cambió. Ramón Alzórriz cambió. Transformó a sus enemigos en sus socios y María Chivite se convirtió en presidenta de un gabinete junto a Geroa Bai y Podemos. Alzórriz, ungido como portavoz parlamentario, siguió hablando duro... sólo contra UPN. Muy duro contra UPN.


SIN ÉL NI CERDÁN, ¿QUIÉN NEGOCIA AHORA CON BILDU?
No sólo esto. El PSN pasó a tejer con EH Bildu alianzas claves para sostener a Chivite en la presidencia y acentuadas en la presente legislatura, cuando los socialistas pactaron arrebatar la alcaldía de Pamplona a Cristina Ibarrola para dársela a Joseba Asiron.
El giro de los socialistas navarros contó con la complicidad de Ferraz gracias al milagrés Santos Cerdán, secretario de Organización nacional caído en desgracia que tenía una ascendencia plena sobre su mano ejecutora en la Comunidad foral, Ramón Alzórriz. Por ejemplo, el segundo fue fundamental para cerrar la moción pamplonesa, aunque supervisado por el primero. Con la marcha de los dos principales interlocutores con la coalición de Arnaldo Otegi, al socialismo se le abre un interrogante: ¿quién negociará con Bildu tanto en clave Navarra como nacional? ¿Quién se dedicará a un trabajo imprescindible para que Pedro Sánchez y María Chivite mantengan sus ejecutivos?
Con Chivite centrada en las labores gubernamentales, Ramón Alzórriz asumió de facto el pasado marzo el mando del PSN como vicesecretario general, figura creada para él. Pero ni tres meses ha durado como tal.
RAMÓN ALZÓRRIZ, EN FRASES
Sobre Santos Cerdán:
"Hay una cacería de hienas contra una persona indefensa" (12-6-2025)
"Estamos destrozados, es nuestro compañero y amigo. Hay compañeros alarmados por las informaciones que están saliendo; es normal y lógico" (13-6-2025)
"Vamos a esperar a que un juez diga si Cerdán es o no culpable" (15-6-2025)
Contra UPN:
"Esparza es un pato cojo, un político que está de salida, caduco y anclado en el pasado" (29-10-2020)
"A mí se me ha dicho macarra de tres al cuarto, matón, escoria, camorrista, rata, etcétera" (23-9-2024)
Sobre el TAV:
"O el TAV se hace por Vitoria o no se hará" (24-2-2025)