El 'caso Cerdán' en Navarra
Un maletín en el trastero de Antxon
El documento que unía a Cerdán con Servinabar fue hallado en la vivienda de Elorrio del dueño de la empresa. Así fueron ese registro y el de la sede de San Nicolás en Pamplona


Publicado el 19/06/2025 a las 05:00
La prueba que este miércoles por la mañana causó un nuevo temblor político y judicial por el caso Cerdán, esta vez con epicentro en Navarra, se encontraba dentro de un maletín marrón de trabajo que los agentes de la UCO de la Guardia Civil hallaron en el trastero de la casa de Antxon Alonso, en Elorrio (Bizkaia). Entre los 16 documentos que los investigadores extrajeron de la valija y guardaron en un sobre blanco con la etiqueta de trabajo TS-VI.EV6, se hallaba la escritura privada de compraventa por la que Antxon transfería a Santos Cerdán casi la mitad de las participaciones de su empresa, la controvertida Servinabar 2000. El escrito está fechado el 1 de junio de 2016, cuando el socialista ocupaba escaño en el Parlamento foral. Este miércoles por la tarde, Cerdán negó tener acciones de esta empresa. “Lo niego rotundamente”, declaró a El País.
La entrada en el domicilio del empresario al que Koldo, Ábalos y Cerdán se refieren en los audios por su origen guipuzcoano, se produce a las 8.05 horas del pasado 10 de junio. Cuatro agentes de la UCO, los mismos que esa tarde entrarán en las oficinas de Servinabar de la calle San Nicolás de Pamplona, acceden al domicilio. Allí están Antxon, su mujer y su hijo. Estos dos últimos salen a sus actividades, y en casa se queda Antxon. Solicita la presencia de su abogado.
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Los agentes comienzan el registro y van guardando en cajas los efectos intervenidos. Todo queda detallado en un acta que levanta un letrado de la administración de justicia del juzgado de guardia de Durango, también presente en el registro. En el listado figura un teléfono iPhone 15 y numerosa documentación y facturas que intervienen en varios lugares de la vivienda: en la sala comedor, sala de estar, vestidor del dormitorio personal, garaje, maletero de su vehículo... También se llevan un ordenador portátil y un pen drive de 32 GB que contiene copias de correos electrónicos. Asimismo, descargan el buzón del correo de la computadora con un programa gestor.
Una vez analizado todo el material, los investigadores destacan cuatro evidencias. Además de la escritura de compraventa y los tres dispositivos (móvil, ordenador y usb), reseñan el hallazgo de un total de 16.180 euros en efectivo repartidos en tres bolsas zip que se encontraban dentro de dos mochilas halladas en el dormitorio principal, una negra en el canapé de la cama y otra roja en un armario. Concretamente, había en su interior 9 billetes de 200 euros, dos paquetes de 100 billetes de 50 euros, otros dos con un total de 77 billetes de 50, 22 billetes de 20 y 9 de 10.
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A las 13.45 horas, dos agentes toman todo ese dinero aprehendido y abandonan el domicilio para dirigirse a una sucursal bancaria de Pamplona, donde lo ingresan en una de las cuentas de depósitos y consignaciones judiciales del Tribunal Supremo.
La cuarta evidencia destacable son dos facturas emitidas por Noran, la cooperativa sobre servicios inmobiliarios que Antxon constituyó con Koldo García a finales de 2015, a Servinabar. Cada una tiene un importe de 79.678,50 euros. Una está fechada el 20 de diciembre de 2020 y otra el 21 de diciembre de 2021.
A las 9.45 horas, el abogado de Antxon, de Pamplona, llama a los agentes de la UCO. Después de hablar con él, el empresario aporta a los guardias civiles dos pin de su teléfono móvil. Acto seguido, todos suben a la segunda planta. Entran en el trastero. Allí está el maletín marrón. A las 14.20 horas, acaba el registro de la vivienda y se inicia el del garaje, que acaba a las 15.36. Los agentes abandonan entonces la casa con varias cajas de cartón.
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POR LA TARDE, A PAMPLONA
Los miembros de la UCO ponen rumbo a Pamplona, a la sede de Servinabar 2000. Entre el equipo se encuentra el teniente coronel Antonio Balas, uno de los principales responsables de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Balas está de actualidad nacional por las grabaciones de la socialista Leire Díez, esas en las que ofrecía favores a cambio de informaciones comprometedoras de este alto mando. Pero a las seis de la tarde del martes de la semana pasada, el teniente coronel Balas se encuentra en un bar que hace chaflán entre las calles San Nicolás y Pozoblanco. Desde allí mira al portal de enfrente: la sede de Servinabar 2000, a pocos metros de la Plaza del Castillo. Cerca de las 18.20 horas, un coche gris metalizado aparca en esa esquina del casco viejo, un ir y venir de gente en una tarde calurosa. De su interior se bajan dos hombres vestidos de calle. Sin llamar la atención, sacan del maletero varias cajas de cartón sin desplegar y se dirigen al número 2 de la calle San Nicolás. Les abren desde arriba.
El registro empieza a las 18.25 horas. En el rellano del primer piso, ante la puerta de Servinabar 2000, se encuentran Antxon Alonso y su abogado. La letrada de la administración de justicia del juzgado de guardia de Pamplona (Instrucción nº 5) les informa de la prueba que se va a realizar. Un total de siete agentes acceden al interior de la sede.
Durante seis horas, recogen diversa documentación que hay en dos muebles, una mesa escritorio, otra mesa central, el mueble de la impresora... Lo más relevante, tal y como reflejan en el acta de registro, es un disco duro que contiene una copia selectiva del servidor utilizado por la sociedad Servinabar, así como la copia de la dirección de correo electrónico. La carpeta más relevante se llama “Copia Selectiva Local” y dentro se encuentran otras carpetas con denominaciones tales como “Carpeta Hifield”, “Carpeta Noran Taldea”, “Carpeta Promociones”, “Carpeta Servinabar escrituras”, “Carpeta Servinabar Prevención y Salud” y “Carpeta talde”. A las 23.57 horas, los agentes consideran que ya ha terminado el registro y deciden abandonar el edificio. Abajo les espera un nutrido grupo de periodistas y de cámaras. Los focos se centran cada vez con más intensidad en Servinabar, pero públicamente aún no ha eclosionado el 'caso Cerdán'. Queda un día para que trasciendan las 490 páginas de la UCO. Y entre ellas no estará el documento hallado en el maletín marrón del trastero Antxon Alonso, que viaja a Madrid en una caja de cartón.
