Mendía Echeverría, voluntaria: "Colaborar en la lucha contra el cáncer me hace sentir muy bien"
Sus padres murieron de cáncer en 2017 y 2020 y ella colabora ahora con la asociación. “Me han comprendido y ayudado mucho”


Actualizado el 25/05/2025 a las 11:05
Mendía Echeverría Arteta sabe qué supone atravesar el duelo motivado por el cáncer. Y por partida doble. En 2017 y con 22 años, perdió a su madre. Y en 2020, y con 26, a su padre. Tras transitar el dolor de la pérdida, ahora, con 30 y funcionaria del Gobierno de Navarra, es voluntaria en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). “Colaborar en esta lucha me hace sentir muy bien. Me ayuda”. Mendía tiene un hermano menor.
Fue a finales de 2019, al poco de fallecer su madre y recién grado en Derecho, cuando decidió entrar en la asociación. “Al principio, ayudaba en tareas administrativas. Como recopilar documentos para pedir subvenciones”. Al año siguiente, falleció su padre, y después su colaboración se ha traducido en la ayuda para captar fondos (cuestación anual en la que se pide dinero con huchas por las calles y venta de lotería). “Cuando salimos a pedir, me doy cuenta de que la gente empatiza mucho y está bastante concienciada. Casi todo el mundo conoce a alguien que ha pasado la enfermedad. Algunas personas, al acercarnos con la hucha, pasan de largo, pero cuando escuchan la palabra cáncer, se dan media vuelta y colaboran”, cuenta.
LA AYUDA DEL DINERO
En su familia, cuentan, han utilizado algunos de los servicios gratuitos que ofrece la AECC. Como el taller de alimentación para enfermos oncológicos, al que asistió su padre durante la enfermedad de su madre. O el apoyo psicológico, al que ella misma recurrió durante seis meses. “Para mí fue muy importante, noté mucha diferencia y recibí muchas herramientas. Los psicooncólogos estás especializados en atender a pacientes y familiares. Yo lo recomiendo”. Ella también utilizó el servicio Infocáncer, un teléfono gratuito que funciona durante 24 horas los siete días de la semana. “Yo he llamado para resolver dudas, cuando necesitaba desahogarme y no podía dormir. Me he sentido siempre muy comprendida por esas personas”.
Mendía Echeverría insiste en la importancia del dinero que se recauda en la cuestación. “La mayor parte de esos fondos van para la investigación y para todos estos servicios, tan importantes para las familias”. Respecto de la atención psicológica, recuerda que el servicio que ofrece AECC es gratuito, se ubica en el Hospital Universitario de Navarra y ofrece atención con la frecuencia que se precise (semanal, cada quince días...)
¿Qué le diría a una persona a la que le acaban de diagnosticar un cáncer o a un familiar? “A la personas enferma no le diría nada. Lo tiene que digerir. Pero a la familia le insistiría en que vaya a la asociación, que asista al psicooncólogo o al grupo de duelo”. En ocasiones, subraya, al principio puede que a los familiares no les apetezca ir pero, quizá, lo necesiten después. “Con el tiempo, puedes encontrarte mal anímicamente. No todo el mundo reacciona igual. Cuando tienes a alguien enfermo al lado, también necesitas un momento para parar. Y el psicooncólogo ayuda”.
El duelo, reconoce, evoluciona con el tiempo, aunque “te acompaña siempre”. Y pone todas sus esperanzas en la investigación científica contra el cáncer. “Los médicos saben cada vez más y la enfermedad se vive de otra manera. Ojalá pudiéramos hacer más veces al año la cuestación. Porque es un dinero muy necesario para todos”.
A Mendía Echeverría le gustaría ahora seguir colaborando en otras actividades de la asociación, como la organización de mercadillos (como el que se organiza en octubre, con motivo del cáncer de mama). “Siempre nos reciben muy bien. Incluso la gente que no dona, se disculpa y te lo dice con mucha educación”.
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