Vivienda

Consulta aquí todos los certificados energéticos emitidos en 2024 en Navarra: el 70% suspenden

En 2024 se registraron 6.588 nuevos certificados gracias a las ayudas y al cierre de ese ejercicio había en el registro de Navarra cerca de 80.000 que pueden afectar a todo el bloque o a algunas de sus viviendas

Consulta en la tabla inferior todos los certificados emitidos en Navarra en 2024
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Diana de Miguel

Actualizado el 05/05/2025 a las 08:48

En el registro de certificados de eficiencia energética de los edificios de viviendas de la Comunidad foral figuraba al cierre de 2024 información de cerca de 80.000 viviendas y algo más de 56.000 con una calificación energética ‘E’ o inferior. Estos certificados clasifican las viviendas de la 'A', la mejor calificación, con un consumo al menos un 55% inferior a la media, hasta la 'G', la peor, con más de un 125 % por encima. Es decir, que el 70% de los inmuebles certificados suspende en eficiencia energética. En el extremo opuesto, tan sólo el 11% de las viviendas que han superado ese trámite obtuvo una calificación ‘C’ o superior. 

El año pasado, según los datos facilitados por el Servicio de Ordenación Industrial, Infraestructuras Energéticas y Minas del Gobierno de Navarra se registraron 6.588 certificados nuevos, una cifra muy superior a los 3.427 de 2023 y gracias en parte a los 400.000 euros de ayuda que aprobó el Gobierno de Navarra. En esa última remesa de certificados, la cifra de aprobados (calificación 'C' o superior) llegó al 20% pero sigue lejos del ambicioso objetivo que se marcó el Gobierno de Navarra con su ley foral de cambio climático. En ese texto se recoge que a partir del 1 de enero de 2030 todos los edificios de vivienda colectiva de Navarra deberán tener la calificación ‘B’ o superior pero a tenor de la información del registro parece difícil que se vaya a cumplir.

Los datos del registro ponen negro sobre blanco el problema de la eficiencia energética en los edificios de viviendas donde la antigüedad media de los inmuebles es de 54 años y más de la mitad (51%) se construyeron antes de 1980. El problema de la eficiencia energética es fruto de una bola que se arrastra desde hace décadas, con precios de la energía que durante años permitieron cubrir los agujeros energéticos inyectando gas. Arquitectos, ingenieros técnicos y también administradores de fincas llevan años advirtiendo del riesgo que entraña el elevado gasto energético de los edificios. Conviene recordar que hasta 1978 no había ni un solo requisito de aislamiento en la construcción de edificios y no fue hasta 2008 cuando se empezó a aislar. Aunque los esfuerzos que se han hecho en rehabilitación han sido notables y los fondos europeos han servido de acicate para que muchas comunidades de vecinos se animen a acometer obras en sus edificios, queda un ingente trabajo por hacer en materia de eficiencia energética para que la transformación del parque inmobiliario sea un hecho y evitar que los incumplimientos de las metas trazadas por el Gobierno se sigan sucediendo.

El primero de esos incumplimientos ha llegado en enero de este año, la fecha tope que se había dado el Ejecutivo navarro para que todos los edificios de uso residencial y terciario tengan el certificado de calificación energética registrado en el citado registro. En el dato global de certificados que afecta a los edificios de viviendas, 78.495 hasta el cierre de 2024, se recogen documentos que pueden afectar a todo el bloque o a algunas de sus viviendas por lo que la cifra de viviendas certificadas puede ser muy superior. Sin embargo, que en la comunidad haya más de 360.000 viviendas y 250.000 de ellas en edificios colectivos revela que al menos el 60% de esas viviendas, siendo generoso, aún tendría ese trámite pendiente. 

El lento avance de la eficiencia energética en los bloques de pisos

Para alquiler y vender cualquier vivienda se exige desde 2013 contar con el certificado de calificación energética y antes del 1 de enero de 2025 todos los edificios de uso residencial y terciario de la comunidad debían contar con este documento con precios para una vivienda individual que han venido oscilando los últimos años entre los 60 y los 150 euros más IVA. Ese primero hito recogido en el artículo 40 de la ley foral de cambio climático no se ha cumplido. Valorar el estado global de todos los edificios para apuntar obras de mejora era el punto de partida. Su coste puede llegar a los 4.000 euros para una comunidad de 100 vecinos. Debía haberse hecho ya tampoco se ha cumplido.

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