Apagón en Navarra

Camping gas y otros tics de la pandemia

Colas para comprar el pan que hubo que pagar en metálico, grandes botellas de agua mineral en los carros y hasta paquetes extra de papel de baño fueron algunas imágenes que dejó el apagón en los comercios que pudieron seguir abiertos

Colas para comprar el pan en el Horno Artesano, en el barrio de San Juan de Pamplona, donde atendían en la puerta
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Colas para comprar el pan en el Horno Artesano, en el barrio de San Juan de Pamplona, donde atendían en la puerta
Colas para comprar el pan en el Horno Artesano, en el barrio de San Juan de Pamplona, donde atendían en la puerta

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Gabriel GonzálezM. Carmen GardeBeatriz Arnedo

Actualizado el 29/04/2025 a las 09:58

Colas para comprar el pan y solo con efectivo, carros llenos de botellas de agua y abastecimientos desaforados de papel higiénico, platos precocinados, linternas, pilas... y camping gas que se agotaron en poco más de 60 minutos en las tiendas especializadas. Durante unas horas insólitas, algunas escenas vividas durante la mañana y mediodía de este lunes recordaron a otras experimentadas hace cinco años, durante el confinamiento que provocó la pandemia.

Como entonces, desde las 12.33 horas de la mañana, en la calle había un monotema en la conversación. “Estamos vendidos...”, se repetía una y otra vez en las calles, un reflejo de la dependencia actual de la electricidad.

Tras el apagón, muchas tiendas se quedaron sin luz y sin poder escanear los códigos y cobrar los productos. Los supermercados navarros fueron cerrando sus puertas, con la excepción de los que contaban con su propio generador de energía. Era el caso del local que Mercadona tiene en el barrio pamplonés de Iturrama que, con una luz más tenue que la habitual, funcionaba sin problemas e incluso se podía pagar con tarjeta. Se llenó de clientes, muchos de los cuales hicieron grandes compras. A las dos de la tarde, uno de los principales productos que los ciudadanos adquirían en ese establecimiento eran las botellas grandes de agua. No faltaban las barras de pan y alimentos como las tortillas de patata, galletas o el embutido e incluso en algunos carros volvía a aparecer uno de los productos estrella de la pandemia, los rollos de papel higiénico.

COLAS PARA EL PAN 

Sobre las dos y media de la tarde, los trabajadores del establecimiento que Eroski tiene en la calle Serafín Olave esperaban con resignada paciencia en la puerta a que se restableciera el suministro eléctrico. La encargada del local, Andrea Gorosito, contaba que en un primer momento pensaron que había sido un apagón en la tienda. Al inicio funcionaban las cajas, pero “a los 15 minutos se apagó todo” y ya no pudieron seguir trabajando. La luz en esa zona volvió sobre las 14 horas 39 minutos, pero no lo hizo en todo el barrio de Iturrama.

Los comercios que no eran de alimentación también sufrieron las consecuencias del apagón, no solo por no tener luz, sino porque no podían cobrar con tarjeta y en más de un establecimiento quedaron con sus clientes en que ya les pagarían cuando se restableciera el suministro eléctrico.

En un Horno Artesano del barrio de San Juan, en Pamplona, una dependienta atendía en la misma puerta y vendía el pan. Eso sí, solo se podía pagar en metálico. Y la cola en la acera, sobre las dos de la tarde, iba en aumento. Como en los tiempos del covid y los aforos. En la misma acera, un supermercado se encontraba cerrado. “A ver cuánto aguantan las cámaras...”, decía una trabajadora en la puerta.

El hipermercado E.Leclerc, de Cordovilla, permaneció sin luz entre las 12.33 y las 14.45 horas. El producto que más buscaron sus clientes fueron los hornillos que funcionan con gas. En el Decathlon de Berriozar, para las dos de la tarde, solo hora y media después del apagón, ya se habían agotado los camping gas y los cartuchos de gas. Las estanterías estaban vacías y solo quedaban los de exposición que no funcionaban. En este establecimiento, gracias a los generadores podían trabajar con normalidad, si bien la afluencia no era la habitual.

En el E. Leclerc, las botellas de agua, pan, platos preparados y conservas, pilas y linternas eran otros de los productos más buscados ayer. El punto de comida caliente preparada también notó un aumento de usuarios. Así lo indicaba el director comercial del hipermercado David Muruzábal.

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