Medio Ambiente
La estética planta japonesa que elimina a su competencia y gana terreno en el río Arga, el Irati y afluentes del Bidasoa
Es una de las más de 40 especies exóticas invasoras que tiene catalogadas Medio Ambiente en Navarra


Actualizado el 14/04/2025 a las 10:57
Es una planta bella, muy estética. De hecho, esta fue una de las razones principales por las que acabó llegando desde la lejana Asia y consolidándose en suelo europeo, colonizando nuevos territorios. Cuentan las crónicas que fue introducida en Europa en el año 1830 por el botánico alemán Von Siebold, que importó semillas para intentar su cultivo como planta forrajera en Holanda. Se introdujo, por tanto, de manera intencionada, primero como posible cultivo forrajero y melífero, y después como planta ornamental.
Citada por primera vez en España en el año 1974 en Asturias, Cantabria y en el valle de Arán, la hierba nudosa japonesa (Fallopia japonica) está registrada en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y forma parte también de la nómina de las detectadas en Navarra. Es muy difícil de eliminar, y presenta grandes fortalezas al competir por el espacio con las especies locales: es capaz de causar necrosis en las raíces de las plantas adyacentes.
Nativa de Japón, Corea y China, es una planta herbácea, perenne y rizomatosa, con tallos de hasta 3 metros de altura huecos y de color verde con tintes rojizos. Sus hojas son anchamente ovaladas, apuntadas en el extremo, y llegan a medir hasta 15 cm de longitud. Y sin duda uno de sus grandes atractivos visuales son sus flores pentámeras (de 5 piezas), unisexuales, de color blanco verdoso.
DÓNDE Y CÓMO SE DESARROLLA LA HIERBA NUDOSA JAPONESA
Según refiere el citado catálogo nacional de especies exóticas invasoras, la hierba nudosa japonesa es una especie que presenta un crecimiento muy rápido, con elevado rendimiento fotosintético, gran capacidad de regeneración y presencia de sustancias alelopáticas.
Necesita suelos con cierta humedad, fértiles y ricos en nitrógeno. Tolera bien las heladas y ocupa riberas de ríos, lagos, cunetas, claros de bosques frescos, etc.
En España aparece como subespontánea y naturalizada en las provincias del norte, encontrándose generalmente en lugares húmedos ruderalizados como cunetas, setos, etc., aunque también penetra en bosques (fresnedas) y en áreas riparias. Refiere el catálogo nacional que se ha localizado en Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, norte de Cataluña y sur de Galicia. Y remarca que se trata de una de las peores especies vegetales alóctonas invasoras en climas húmedos templados. Una vez producida la invasión, su eliminación es extremadamente difícil, por lo que los métodos de control más eficaces son los preventivos, explica.
CÓMO LLEGA A NUEVOS TERRITORIOS Y EN QUÉ AFECTA
La principal vía de entrada de la hierba nudosa japonesa a un nuevo territorio es la introducción intencional, ya sea como cultivo forrajero, melífero u ornamental. Posteriormente, lleva a cabo una expansión debida a movimientos de tierra contaminada con sus rizomas (tallo subterráneo que crece horizontalmente y que produce raíces y brotes), vehículos o maquinaria contaminada, o por corrientes de agua que trasladan trozos de rizomas, entre otras causas.
Y su expansión, invadiendo nuevos territorios, presenta un serio impacto ecológico. Las sustancias alelopáticas que posee causan necrosis en las raíces de las plantas adyacentes. Además, su rápido crecimiento y denso follaje desplazan a la flora nativa impidiendo su regeneración. Asimismo, puede provocar contaminación orgánica en el suelo debido a la mala descomposición de sus hojas.
Se ha referido igualmente el impacto económico que conlleva su presencia, pues reduce la capacidad de desagüe de los ríos y canales, y provoca daños en obras y construcciones.
EXPANSIÓN DE LA HIERBA NUDOSA JAPONESA EN NAVARRA
En territorio foral, tal y como refiere el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, se conoce la presencia de Fallopia japonica en la zona atlántica y pirenaica, en varias localidades situadas en valles a baja altitud. Normalmente crece en terrenos alterados, pero también en riberas fluviales, como en el río Arga, el río Irati o afluentes del Bidasoa.
Esta especie es capaz de ocasionar una pérdida importante en la naturalidad de las alisedas cantábricas, pudiendo incluso llegar a sustituirlas, indica Medio Ambiente. Se desconoce la afección que puede ocasionar a otros hábitats, como a los brezales cantábricos, donde otra especie también asiática, la Fallopia sachalinensis, ya afecta a la flora que los compone.
No se han realizado labores específicas de control y erradicación de Fallopia japónica en Navarra, pero sí de otras especies de Fallopia. Por ejemplo, los primeros trabajos de control y erradicación de Fallopia sachalinensis en Navarra se llevaron a cabo en 2017 (orillas del río Baztan), siguiendo recomendaciones de técnicos guipuzcoanos relativas a su experiencia con Fallopia japonica.
Se ensayaron los siguientes tipos de tratamientos: por un lado, cortes sucesivos sin tratar con herbicida y posterior plantación de especies arbustivas y arbóreas autóctonas, y por otro, aplicación de herbicida inyectado (glifosato) tanto en plantas cortadas previamente como en no cortadas. Según lo observado hasta la primavera de 2018, parece ser que los cortes sucesivos de Fallopia sachalinensis permiten ganar terreno a la zarza y a otras especies autóctonas, y que el tratamiento con glifosato es más efectivo en las plantas que no se habían cortado previamente que en las cortadas.
ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS EN NAVARRA: ORIGEN, ACCIONES Y CÓMO ACTUAR
En Navarra se ha confirmado, conforme a una revisión reciente de los datos, la presencia de 48 de las 200 especies catalogadas ya como exóticas invasoras en España por el Ministerio para la Transición Ecológica. Remarca el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra que el mundo actual es una red globalizada e interconectada, y que en muchas ocasiones con el transporte de productos se traslada también de forma involuntaria a otros seres vivos, desde microorganismos hasta vertebrados, algunos de los cuales son capaces de sobrevivir en las regiones de recepción, adaptarse y proliferar, pudiendo incluso llegar a competir con las especies autóctonas de la zona. Estas especies son las denominadas “exóticas invasoras”.
Además de esta llegada accidental, el acceso a las redes sociales y las plataformas de compra online hace que a día de hoy resulte muy sencillo adquirir seres vivos procedentes de otras regiones, lo que puede facilitar igualmente la llegada de especies potencialmente invasoras.
Por último, el calentamiento global posibilita que especies que veían limitada su capacidad de adaptación en nuevos territorios, como consecuencia de las bajas temperaturas invernales, consigan ahora sobrevivir al invierno y establecerse donde antes no podían.
En cuanto a la flora, más allá de las invasiones biológicas que han venido ocurriendo desde tiempos inmemoriales, estas especies generalmente han sido introducidas por el hombre con diversos fines, tales como los económicos (agricultura, horticultura, plantas ornamentales, silvicultura, etc.), científicos o educativos (jardines botánicos, etc.) y estéticos (paisajismo, jardinería, etc.), sin considerar los efectos negativos que dichas introducciones podrían tener sobre el medio ambiente. Concretamente, estas especies compiten, desplazan, depredan y/o hibridan sobre las autóctonas, alteran la estructura y composición de las comunidades bióticas y en ocasiones alteran los ecosistemas.
En Navarra, Medio Ambiente adopta diferentes acciones dependiendo de cada especie. Para algunas se llevan a cabo campañas de erradicación, en ciertos casos coordinadas con el Ministerio, mientras que para otras especies menos frecuentes o peligrosas el control se limita a la eutanasia de los ejemplares que se recogen de manera casual.
Si un ciudadano localiza alguna de estas especies exóticas invasoras en el medio natural, se recomienda avisar a la central de Medio Ambiente. Teléfono móvil (permite llamadas y Whatsapp): 646 594 948. Correo electrónico: centralmedioambiente@navarra.es .
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