Día del Seminario

Álvaro García Durán: "Desde Secundaría sabía que entraría al seminario, pero no dije nada hasta segundo de Bachillerato"

Este pamplonés de 19 años y Carlos Repáraz, recién graduado en Medicina, de 25, son las dos incorporaciones de este curso en el seminario diocesano de Pamplona

Carlos Repáraz San Julián, en un viaje a Roma, y Álvaro García Durán en la parroquia de San Pablo y San Esteban de Barañáin
AmpliarAmpliar
Carlos Repáraz San Julián, en un viaje a Roma, y Álvaro García Durán en la parroquia de San Pablo y San Esteban de Barañáin
Carlos Repáraz San Julián, en un viaje a Roma, y Álvaro García Durán en la parroquia de San Pablo y San Esteban de Barañáin

CerrarCerrar

Pilar Fernández Larrea

Publicado el 18/03/2025 a las 05:00

Álvaro García Durán

Pamplonés recién cumplidos los 19, el pequeño de siete hermanos, confiesa que fue “un poco malo”. Que sabía “bastante seguro” desde segundo o tercero de Secundaria que entraría al Seminario, pero no dijo nada en casa hasta que terminó segundo de Bachillerato, “cuando se lo había dicho a los amigos” y en sus ambientes “se sabía”. “Creo por una parte que ellos medio lo intuían y la verdad que se lo tomaron muy muy bien y me confesó mi madre emocionada que había estado siempre rezando por ello. Fue muy bonito”, explica que se lo dijo a mitad de curso. Después hizo la selectividad, aunque no se planteó ir a la Universidad. Lo que más le gustaba era Filosofía y eso ya lo iba a estudiar en el Seminario, se unieron su vocación espiritual y la intelectual. De los 75 alumnos de segundo de Bachillerato en el colegio Miravalles-El Redín fue el único en entrar al Seminario.

En un futuro, espera desarrollar su labor pastoral en Navarra, “bien formado y muy dispuesto a otros y no tan mi yo, como pensaba al principio”. Esta perspectiva se la ha dado este curso que, de primeras, afirma sin tapujos;: “No me apetecía muchísimo”. “No está en principio dedicado a la formación, sino más a la convivencia y a la oración y a perder el tiempo, a no pensar que esto va porque nosotros vayamos a hacer cosas, sino que vamos a ser canal hacia Dios”, reflexiona unas horas antes de su fin de semana libre del mes, que aprovechará para ir con sus amigos a Zarautz.

Álvaro García Durán frente a la Iglesia de San Pablo y San Esteban en Barañáin.
AmpliarAmpliar
Álvaro García Durán frente a la Iglesia de San Pablo y San Esteban en Barañáin.
Álvaro García Durán frente a la Iglesia de San Pablo y San Esteban en Barañáin.

CerrarCerrar

Carlos Repáraz San Julián

Carlos Repáraz San Julián.
AmpliarAmpliar
Carlos Repáraz San Julián.cedida
Carlos Repáraz San Julián.

CerrarCerrar

Pamplonés “de Mutilva” tiene 25 años y terminó en mayo de 2024 la carrera de Medicina. Sus compañeros prepararon el MIR y escogen especialidad. Él entró al Seminario en septiembre. Le esperan otros seis años de preparación y estudio. “Cuando me metí en la carrera tenía ya una intuición bastante fuerte de que podía tener una vocación al sacerdocio. Pero por una serie de cosas, de reparos, de miedos.... no decidí entrar después del colegio sino más tarde y como siempre me había gustado la Medicina, decidí hacer la carrera. A mitad vi que muy probablemente acabaría en el seminario, pero ya estaba en cuarto y decidí acabar”, cuenta al otro lado del teléfono. Un hermano suyo estudió Medicina en el mismo curso del seminarista Manu Torralba. Carlos es el cuarto de seis hermanos. “Gracias a Dios en mi familia, como siempre hemos sido de llevar muy bien el tema de la fe, no ha supuesto un mal recibimiento la noticia de entrar al seminario, a pesar de que sí hubo una inversión muy grande en la carrera porque estudié en la Universidad de Navarra. Pero a pesar de eso lo recibieron con mucha paz, incluso con alegría”, describe la reacción en su casa, donde una tía abuela monja ha sido la única vocación religiosa.

La formación ha cambiado en el seminario con la incorporación de este primer curso propedéutico. “He de reconocer que al principio no me hizo gracia tener que irme de Pamplona para lo que supuestamente veía como un curso perdido, lejos de la Teología y la Filosofía, me pilló a contrapié, pero ahora que ha pasado más de la mitad del curso puedo afirmar que ha sido muy fundamental, mucho más de lo que yo esperaba porque está poniendo unas bases para el futuro. Nos da profundidad y detenimiento que viene muy bien para los cursos posteriores del Seminario, poder integrarlo mejor, así que estoy muy contento”, explica que vuelven a casa una vez al mes. En septiembre regresarán a Pamplona e iniciarán la formación en Filosofía y Teología. “Tengo espíritu diocesano y me pondré a disposición del obispo para lo que considere oportuno”, otea su futuro.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora