Entrevista
Cristina Fallarás: "La rebaja de penas a miembros de 'La manada' no me frustra"
Periodista y activista del movimiento feminista, ha recogido miles de testimonios anónimos de mujeres violentadas. De uno de ellos partió la denuncia contra el exdiputado de Sumar Iñigo Errejón. Este martes presentó en Pamplona su libro 'No publiques mi nombre'.


Publicado el 26/02/2025 a las 05:00
Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) ha sido víctima de distintas violencias de género desde su infancia que ha contado en primera persona en libros, artículos y redes sociales. A través de la red Instagram y con el ‘hastag’ #SeAcabó, miles de mujeres han contado a través de ella y desde el anonimato la violencia sufrida. Uno de estos testimonios fue reconocido por otras mujeres y derivó en la dimisión del exdiputado de Sumar Íñigo Errejón. Este martes, Cristina Fallarás acudió a Pamplona para presentar en la librería Katakrak su libro 'No publiques mi nombre'. Antes, concedió esta entrevista.
Tuvo problemas por su trabajo con Twitter y después con Instagram. ¿Ha podido recuperar ya sus redes sociales? ¿Todo en orden?
Sí, todo en orden. Bueno, todo en orden no, porque las redes sociales que se nos están quedando son todo menos algo utilizable.
Ha recogido miles de testimonios, pero, ¿qué les lleva a las mujeres violentadas a contar su testimonio de forma anónima y no a presentar una denuncia?
Es una pregunta que nos deberíamos hacer todas y todos. ¿Por qué lo hacen así? Porque no tienen que poner su identidad y, por lo tanto, no reciben un castigo. Porque nadie las juzga. Porque nadie les pregunta como llevaban las bragas, las faldas y las medias o si habían bebido o no. Porque yo las creo y se sienten acompañadas por otras mujeres.
¿Y no les importa que el agresor quede sin castigo?
Las mujeres que narran y cuentan no quieren castigar a nadie. Estamos narrando para crear una memoria colectiva que muestre a la sociedad qué es lo que nosotras consideramos violencia, que es muy diferente de lo que consideramos punible. Pero no queremos castigar a nadie.
Algunos le critican porque usted no hace un proceso de verificación de los testimonios. ¿Usted les da validez a todos por el hecho de provenir de mujeres?
¿Por qué deberían mentir, si no señalan a ningún hombre? ¿Tal vez porque se han levantado por la mañana con ganas de contar una atrocidad en vez de untar la magdalena en el café? Es esa una crítica tan del patriarcado. ¿Por qué no las voy a creer? Tampoco podemos pensar que una mujer quisiera estar dándose pisto con la denuncia porque tampoco se publica su nombre. La mujer que me manda ese testimonio es una mujer que ha hecho un esfuerzo brutal de algo que le resulta dolorosísimo.
¿Le sobrepasó que por los testimonios por usted publicados se señalara a Iñigo Errejón y que este dimitiera?
Yo esperaba que iban a salir nombres y saldrán muchos más. Pero cuando publiqué aquel testimonio no sabía a quien se apuntaba. Y, sí, aquello fue un estorbo, pero por otra parte fue una alegría porque quedó demostrado que los testimonios de las mujeres generan mecanismos de identificación.
¿Por qué dice que fue un estorbo?
Porque entraron los partidos y los medios de comunicación. Y lo que era un sitio donde las mujeres hablaban con tranquilidad se convirtió en un gallinero lleno de gente malintencionada. Pero duró poco.
¿Le han sorprendido las acusaciones a Juan Carlos Monedero?
No. Es que no me sorprende nada de ningún hombre. Tengo casos de todos los partidos políticos de España, excepto de Vox, porque las señoras de Vox no son muy de denunciar. Pero también tengo casos de médicos, camareros, músicos, escritores, grafiteros...
Monedero y Errejón habían proclamado su feminismo a los cuatro vientos...
Porque eran mentirosos, además de agresores. Nos cuesta aceptarlo, pero las agresiones sexuales se producen por igual en la izquierda y en la derecha, la empresa y el sindicato, la alta cultura y la ignorancia absoluta, los guapos y los feos.
¿Y no le ha decepcionado la actitud de Podemos con Monedero?
Yo hace mucho que a Monedero no le veo en Podemos. No sé usted.
¿No fue la propia secretaria general, Ione Belarra, la que admitió que el partido no fue tajante con él y que lo retiraron “progresivamente”?
Pues mal. Pero mal siempre. Los partidos son estructuras jerárquicas y la estructura jerárquica es una construcción macho.
¿Aunque la cúspide la ocupe una mujer, como Ione Belarra en Podemos o Yolanda Díaz en Sumar?
Da igual. De todos modos, es muy cómodo hablar de los partidos políticos de izquierdas en estos casos sin dar valor a las mujeres de dichos partidos que se atreven a denunciar.
La Ley del ‘solo sí es sí’ fue una respuesta a la violación de ‘La manada’. ¿Cómo lleva esa contradicción de que al final haya permitido la rebaja de condena a uno de sus miembros y que otros dos la hayan solicitado?
No lo veo como una contradicción. Cualquier modificación del Código Penal supone una revisión de condenas.
¿De verdad no le crea frustración como mujer y feminista?
Ninguna. No creo que por ser las penas mayores vayan a ser más efectivas. Y otra cosa, si han salido algunos violadores a la calle, no todos, también es porque sus penas eran cortísimas.
Le acaba de llegar minutos antes de esta entrevista una nueva demanda porque un hombre se ha sentido aludido por uno de los testimonios por usted publicados. ¿Le compensa asumir esos costes y riesgos?
Estoy bien acompañada. Tengo amigas. He aprendido que la red de amigas es imprescindible y la red de asociaciones feministas. Tengo en quien apoyarme vaya a donde vaya. Sé que si un día me cae una multa porque el sistema judicial es como es y la ley es como es tendré amigas que me acompañarán. Después de la campaña #Cuéntalo en 2018 a mí me agredieron por la calle, me amenazaron de muerte, me rompieron una rodilla... me hicieron de todo. Preguntémonos por qué ahora ya no me lo hacen, porque saben que ya no estoy sola.