Informe
Nasuvinsa no analizó la solvencia de Melitón antes de firmar el fallido contrato sobre los estudios de cine en Lekaroz
El órgano fiscalizador destaca que la sociedad pública no atendió varias de las observaciones que hicieron sus servicios jurídicos ni realizó tampoco un análisis de negocio de esta inversión antes de la firma del contrato en mayo de 2018 . Nasuvinsa depende del departamento de Vivienda del Gobierno de Navarra, cuyo gerente en el momento de la firma era el actual consejero de Desarrollo Rural, José Mari Aierdi, de Geroa Bai. El informe, conocido este martes, fue solicitado por el Parlamento a petición de UPN


Actualizado el 18/02/2025 a las 22:09
Ha costado cientos de miles de euros a las arcas públicas. La Cámara de Comptos ha fiscalizado la fallida operación por la que Nasuvinsa, sociedad del Gobierno de Navarra, construyó unos estudios de cine en Lekaroz, Baztan, para alquilarlos a la empresa Estudios Melitón. Su informe concluye que Nasuvinsa formalizó un contrato de alquiler con Melitón sin realizar previamente un análisis de negocio de la inversión (financiación, rentabilidad esperada, riesgos potenciales, impacto económico y social...).
El órgano fiscalizador constata que la sociedad pública tampoco tuvo en cuenta todas las observaciones de sus servicios jurídicos ni analizó la capacidad económica y solvencia de la empresa para hacer frente a las obligaciones que le exigía el contrato.
LO EXIGÍA "UNA BUENA GESTIÓN"
“Si bien todos estos requisitos no eran exigibles legalmente, dada la naturaleza del contrato”, una “buena gestión de los fondos públicos implicaría haberlos llevado a cabo, incluyendo además en el contrato alguna cláusula adicional para minimizar el riesgo de pérdida de dichos fondos”, agrega el informe de Comptos.
Destaca en este sentido que la operación supuso, además, que la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN), empresa matriz de las sociedades que dependen del Gobierno, realizara una aportación de capital a Nasuvinsa para financiar la construcción de los estudios y que otra sociedad pública, Sodena, concediera un préstamo a Melitón de 60.000 euros que tampoco la empresa acabó de devolver, lo que le supuso una pérdida de 37.500 euros.
EN QUÉ CONSISTIÓ LA OPERACIÓN
Nasuvinsa depende del departamento de Vivienda del Gobierno y su gerente en 2018, cuando se firmó la operación, era el actual consejero de Desarrollo Rural, José Mari Aierdi, de Geroa Bai.
La sociedad pública costeó la construcción de esos estudios por 1,28 millones, para alquilarlos durante 20 años a Estudios Melitón, con el fin de que esta empresa los utilizara como estudio cinematográfico y para formar profesionales. Melitón no pagó arrendamiento alguno. Nasuvinsa acabó demandándola por incumplir el contrato.
En enero de 2024, la Justicia condenó a Estudios Melitón a abonar a Nasuvinsa 565.000 euros más los intereses legales de demora y a pagar las costas. Para entonces la empresa se había disuelto tras un concurso de acreedores en el que no se personó nadie, ni Nasuvinsa ni Sodena.
En octubre del año pasado, la sociedad pública arrendó las instalaciones a otra empresa.
Comptos destaca que Aierdi firmó en 2018 el contrato con Melitón “sin atender todas las observaciones previas realizadas por los servicios jurídicos” de la sociedad pública, como “la posibilidad de ajustar el alquiler al coste final de la construcción o la necesidad de que Nasuvinsa licitara el proyecto” técnico. No consta que consultara a más empresas esa posibilidad de negocio.
PARA QUE ESTO NO SE REPITA
Comptos recomienda a Nasuvinsa que, ante este tipo de operaciones, diseñe un procedimiento de actuación que recoja un análisis de negocio previo sobre riesgos y beneficios de la inversión, una evaluación de la viabilidad de los posibles candidatos y que valore si se puede considerar una ayuda de Estado. Además, le pide que incluya en los contratos de arrendamiento garantías suficientes para asegurar “la mayor protección posible de los fondos públicos”; y licitar los proyectos de las obras que pretenda construir de acuerdo a la normativa de contratación.
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La empresa sostiene que se enteró del juicio por la prensa
Como “exsocio” de Estudios Melitón, Joaquín Calderón presentó alegaciones al informe de Comptos. Señala que en los primeros meses se produjo la pandemia que les imposibilitó continuar su actividad, pero que sí desarrollaron varias a partir de julio de 2020. No obstante, sostiene que el incentivo fiscal a su sector mejoró en el resto de España y eso les hizo perder rodajes e ingresos recurrentes, pese a que tuvieron contratos y ayudas de administraciones (según Comptos, por 90.000 euros de 2019 a 2022).
Calderón agrega que “ante la imposibilidad de continuar por falta de ingresos, la empresa se vio obligada a declarar un concurso de acreedores y se liquidó el 26 de junio de 2023”, un proceso en el que “nadie, incluyendo Nasuvinsa, presentó reclamación alguna”.
“Nos enteramos a través de la prensa que siete meses después, el 25 de enero de 2024, se celebró un juicio”, por la demanda de Nasuvinsa. Se condenó a Melitón a indemnizar a esta por el alquiler de los 20 años, pero Calderón dice que eso no estaba en el contrato. En ese punto, Comptos señala que el impago de tres meses consecutivos era causa de rescisión del contrato y facultaba a Nasuvinsa a resolverlo con abono de la indemnización por daños y perjuicios y considera que en eso se basó la sentencia que condenó a Melitón a indemnizar a Nasuvinsa.
Calderón mantiene también que hubo un desvío presupuestario en la construcción de los platós de la que no fueron responsables y que el retraso en la entrega de las instalaciones les hizo perder el primer rodaje.