Responsables policiales: "No se va a expulsar a ninguna víctima migrante, al revés"
Policía Nacional y Guardia Civil advierten de un chantaje a víctimas en situación irregular y que temen ser deportadas para que no acudan a la policía


Actualizado el 07/02/2025 a las 16:36
“La Policía (Nacional, con competencias en materia de extranjería) no va a expulsar a ninguna mujer migrante víctima de violencia de género que no tenga papeles. Quiero incidir en ese mensaje porque estamos viendo casos de unidades familiares en las que el cabeza de familia llegó primero y ha regularizado la situación, agrede a su mujer y la amenaza diciéndole que si denuncia, como no tiene papeles la van a expulsar, va a perder la custodia de los niños... No es verdad, la Policía y todo el entramado social lo que va a hacer es ayudarla y se va a atender su situación”, expresó Jesús González. Lo corroboró Óscar Silva que apuntó que este tipo de víctimas requieren un acercamiento muy cuidadoso y sobre las que suelen tener noticia a través de terceros. “Pedimos a la gente que no mire para otro lado, que se implique, en los entornos rurales sabemos que es difícil dar el paso, pero es que esas mujeres pueden estar en peligro y ellas no se consideran, no se saben víctimas de un problema de violencia de género”.
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Para sortear esos ‘muros’ existen herramientas como los protocolos O (se puede dar cuenta de una posible situación de violencia de forma anómica y la Policía o Guardia Civil lo mirarán de oficio) o la apelación al círculo de fortaleza, esa red de familiares y amigos que apoyan a la víctima, y a las que la policía les traslada el riesgo y las medidas con las que se trabaja para evitar nuevas agresiones. “Sabemos que el proceso policial y judicial es duro, pero hay que trabajar en que esa mujer no se eche atrás. Nos ocurre que una víctima que nos ha trasladado una situación de riesgo en comisaría, de repente quiere retirar la denuncia a la hora de presentarla al juzgado porque dice que ya lo han hablado y el agresor le ha pedido perdón...”, cuenta Silva. Son los denominados ‘casos resistentes’, en los que la víctima no quiere ser protegida y reincide en quebrantamientos. Para minimizar su riesgo, estas unidades buscan el sostén de su entorno, así como convencerlas para recibir asistencia legal y psicológica y así salir de esa espiral de violencia. Junto a esas víctimas de origen migrante, otro perfil que genera asimismo un reto a los policías es el de las víctimas menores. “Cada vez tenemos más entre los 14 y los 18 años”.