La policía pide ayuda en los entornos de las víctimas para que se denuncie la violencia contra las mujeres
El sistema Viogen, que incorpora novedades en su nueva versión, contempla 2.000 casos activos actualmente en Navarra, pero se teme que apenas recoja un 20% de los reales


Actualizado el 07/02/2025 a las 16:34
El mensaje es para familiares, amigos, profesionales sanitarios o sociales, vecinos, profesores, etc. Cualquier persona que sea testigo o crea que una mujer pueda ser ahora mismo víctima de violencia de género en Navarra tiene que saber que puede ayudar mucho que esa información se traslade a la policía. El objetivo, que no ocurra una nueva desgracia (en la Comunidad foral se han producido 15 asesinatos de mujeres a manos de su pareja o expareja desde 2003) y el murmullo del vecindario o de su círculo de conocidos sea el mismo: “Aquí todos sabíamos que podía pasar”.
Lo pidieron en una rueda de prensa los dos responsables de los equipos especializados en violencia contra mujeres y menores de Policía Nacional y Guardia Civil en Navarra, el inspector Jesús González y el subteniente Óscar Silva, que junto a la Delegada del Gobierno, Alicia Echeverría y la directora de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer, Estrella Lamadrid, presentaron las novedades del nuevo sistema de gestión de datos sobre víctimas y agresores de violencia de género. En síntesis, sobre todo los policías, que trabajan en primera línea con las víctimas, pidieron implicación social para conocer el alcance de esta lacra de la que temen que el sistema solo conozca un 20%. Con fecha 7 de febrero, existen en la Comunidad foral 1.956 casos activos, que afectan a 1.897 víctimas. En función del riesgo que se aprecia de que puedan volver a sufrir un ataque, 29 están calificados como perfiles de riesgo alto, 355 son de riesgo medio, 781 de riesgo bajo y hay otros 791 de riesgo no apreciado. Esta última categoría, por ejemplo, va a desaparecer con las modificaciones que van a introducirse, ya que el análisis llevado a cabo tras los últimos feminicidios o agresiones graves ha revelado que en la mayoría de ocasiones son precisamente mujeres cuyo caso se encuadran en esos niveles inferiores de riesgo las que sufren una violencia más letal.
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Como contexto, los ponentes del encuentro con los medios han explicado que el sistema de seguimiento policial Viogen se inició como tal en 2007, aunque ya desde antes los diversos cuerpos policiales trabajaban ya de forma especializada con unidades exclusivas para los temas de violencia contra la mujer. La puesta en marcha de este recurso pretendía aumentar la prevención y el seguimiento policial, adecuando la respuesta a la situación de cada víctima e intentando disuadir de cualquier acción violenta a los agresores. Además, según estos policías, reunía en una ficha personalizada y estandarizada los datos de cada una de estas mujeres, de manera que si se repetía un episodio o la atendía otro cuerpo policial, toda la información respectiva a su caso estaba disponible para la consulta. Por esa gran base datos han pasado en Navarra más de 20.000 personas, con 10.350 víctimas y otros tantos agresores a los que se ha evaluado y hecho un seguimiento en estos 17 años. En todo el país esa cifra aumenta hasta los 7 millones de cuestionarios que se han realizado a posibles víctimas.
Integrar a otras instituciones
Como apunta la delegada del Gobierno, Alicia Echeverría, el planteamiento es que ese modelo de respuesta policial vaya integrando además a otras instituciones y organismos que trabajan alrededor de las víctimas, y así pueda valorarse su caso y ofrecérsele una protección. En ese sentido, el subteniente Silva desgrana las novedades que va a incluir el denominado Viogen 2.0, con idea de que este programa informático actúe como punto de encuentro entre víctimas e instituciones, “como red estratégica” de apoyo. Paso a paso, Silva indica que en primer lugar, cuando una víctima de violencia de género finalmente da el paso y accede a denunciar, en cualquier comisaría o cuartel va a ser atendida por personal cualificado para ello, además de ofrecerle asesoramiento psicológico y de un abogado.
“Se recaba la máxima información posible sobre víctima, agresor y el caso, como posibles delitos y su situación, para conocer, por ejemplo, si existen menores a cargo de esa víctima, si han sido testigos de esa situación, lo que les convierte también en víctimas, etc”.
Todo ese trabajo de conocer a fondo lo ocurrido va encaminado a estimar el riesgo que puede tener esa mujer de sufrir nuevos episodios, el establecimiento de medidas policiales para su protección y el desarrollo de un plan personalizado para cada víctima. En el caso más apremiante, el de riesgo extremo, la protección policial se lleva a cabo de manera ininterrumpida durante las 24 horas del día. “Se activa también un sistema de alertas y avisos a víctima y a instituciones que puedan tener conexión (caso de instituciones penitenciarios, si se da el caso de que el agresor se enfrenta a una pena de prisión y se prioriza conocer cuándo va a abandonar la cárcel) y la elaboración de estudios más genéricos en los que se estudie dónde se producen la mayor parte de las agresiones, cuándo, el nivel de la víctima y del agresor, etc.
En la práctica, Jesús González, de la UFAM de Policía Nacional engloba en esa interconexión a las distintas policías que ya participan en Viogen (Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral y 15 policías locales en Navarra están también adheridas), los Ministerios de Justicia e Igualdad, Instituciones Penitenciarias, jueces, fiscales... “Las novedades como este Viogen 2.0 o el Protocolo 2025 van enfocadas a una respuesta más ágil y efectiva, se elimina el riesgo no apreciado, se introducen conceptos como la violencia digital y se amplía el círculo de acción a organizaciones sociales y asistenciales, a profesionales de la salud y a ONGs”. Se crean además nuevos conceptos como el caso supervisado, que hace referencia a la revisión que se exige a la situación de una víctima antes de declarar inactivo su caso; el caso de alta complejidad, que alude a un posible agresor persistente o una situación familiar delicada en la que víctima y agresor convivan con varios menores a su cargo. En los datos que manejan actualmente las policías en Navarra, hay 1.015 casos calificados de especial relevancia y en 319 hay menores en situación de vulnerabilidad, mientras que son 118 los casos con menores en situación de riesgo.