Fiscalidad
La nueva propuesta del Gobierno vasco agranda la brecha fiscal con Navarra
Plantea un ahorro de 235 millones para ciudadanos y empresas; el plan, pactado por el PNV y el PSE, eleva hasta los 19.000 el umbral para hacer la declaración (en Navarra está en 14.500) y rebaja impuestos al ahorro


Actualizado el 09/01/2025 a las 11:52
La reforma fiscal que PNV y PSE han pactado en el País Vasco y acaba de comenzar su tramitación en las Juntas Generales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, incluye una importante batería de medidas que agrandará aún más la brecha fiscal con Navarra donde ciudadanos y empresas seguirán teniendo una tributación mucho menos favorable no sólo que la vasca, también si la comparativa se extiende a territorio común. Mientras que en el País Vasco estos dos grupos que tienen mayoría suficiente en Vizcaya, pero no en Guipúzcoa ni en Álava han buscado aprovechar la autonomía fiscal de la que goza el territorio para dejar más dinero en el bolsillo de ciudadanos y empresas, hasta 235 millones según se recoge en las memorias económicas que acompañan al proyecto, aliviando, sobre todo, a las rentas de trabajo más bajas, en Navarra con los mismos partidos compartiendo Gobierno y gracias a la abstención de EH Bildu, el año ha comenzado con novedades fiscales mucho más limitadas y se echan en falta incentivos fiscales para atraer a personas físicas y favorecer la inversión empresarial en un momento clave para evitar la deslocalización de contribuyentes. Hay que recordar que en el Impuesto de Sociedades Navarra tiene el tipo impositivo para grandes empresas más alto de toda España: el 28% frente al 24% del País Vasco y el 25% de territorio común.
A pesar de ello, en el proyecto de ley que se aprobó en diciembre en el Parlamento navarro, no hay mejoras de calado ni para las familias ni para autónomos y empresas y el aspecto más destacado es la devolución de hasta 150 millones de euros en la próxima declaración de la Renta a los pensionistas que realizaron aportaciones a las antiguas mutualidades laborales y que habían tributado por el 100% de la pensión en vez del 75% como lo estipuló el Supremo. Bajo estas líneas se repasan algunos de los principales cambios que se recogen en la propuesta vasca y la situación en la que dejan a Navarra.
Renta: mínimo exento y bonificación al trabajo
La medida que mayor coste económico tendrá de las contempladas en la reforma fiscal del País Vasco será la subida del mínimo exento para presentar la declaración que pasa de los 14.000 euros actuales a los 19.000 previstos. En Navarra, con el tipo impositivo más alto -llega hasta el 52%- , el mínimo se mantiene para este año en 14.500 euros. La notable subida que se ha planteado en la comunidad vecina para el mínimo exento se completa con una nueva bonificación del trabajo que ordenará la nueva tabla de retenciones. Beneficiará sobre todo a los contribuyentes que menos rentas del trabajo perciben pero no sólo ya que la proyección de retenciones por la bonificación permitirá llegar a muchos más contribuyentes. El coste de estas dos medidas rozará en Euskadi los 132 millones, más de la mitad de todo el impacto económico que tendrá la reforma.
Vivienda: límite a la deducción por compra
Otro de los capítulos con más cambios y rebaja de impuestos de la reforma fiscal vasca será el relativo a la vivienda. Se dejarán de recaudar más de 37 millones por la subida de los gastos deducibles a los propietarios de una vivienda alquilada y el aumento de la deducción en el IRPF a menores de 36 años y otros colectivos a proteger. La reforma fiscal vasca mantiene la deducción por compra habitual de vivienda aunque la condiciona al nivel de renta lo que impedirá a las rentas altas -contribuyentes con bases liquidables superiores a los 85.000 euros- acceder a la misma. En Navarra, la deducción por compra de vivienda habitual está derogada desde enero de 2018 aunque se mantienen los regímenes transitorios que permiten su aplicación con la consiguiente deducción en la cuota íntegra en la renta en varios supuestos como el año de adquisición de la vivienda o la ejecución de obras de rehabilitación. Lo que se ampliarán tras los cambios aprobados en diciembre por el Parlamento navarro son los incentivos en el IRPF por el alquiler permanente. Incentivos de entre el 50 y el 90% y que llegarán a todos los propietarios que alquilen sus viviendas con ese carácter permanente tanto si lo hacen a través de Nasuvinsa para los que ya existían hasta ahora incentivos como si acuden al mercado privado.
Ahorro: nueva tabla de tipos y ajustes a la baja
La reforma plantea un incremento de los impuestos a las ganancias del ahorro de las rentas más altas. Así, para ingresos por encima de los 240.000 euros se introduce un nuevo tipo impositivo del 27% que ofrece una leve mejora respecto a la tarifa que está en vigor en Navarra donde con efecto desde 2023 se incorporaron dos nuevos tramos en la tarifa de la base especial del ahorro: del 27% para bases liquidables de hasta 200.000 euros y del 28% para bases de hasta 300.000 euros. La reforma vasca traerá buenas noticias para los pequeños y medianos ahorradores y en la nueva tabla, que incorpora un escalón adicional, los tipos se ajustan a la baja para las rentas más bajas. Se propone aplicar un tipo del 20% para quienes ingresen menos de 15.000 euros cuando en Navarra el tope para aplicar ese tipo impositivo está en 6.000 euros y a partir de los 15.000 euros ya se aplica un tipo impositivo del 26%. En el País Vasco se plantea que entre 15.000 y 30.000 euros el tipo sea del 22% frente al 23% vigente en la actualidad; hasta 60.000 euros, hoy gravado con el 25% será del 23% y hasta 120.000 un 25%.
RENTA
Mínimo exento. La propuesta vasca plantea elevar de 14.000 a 19.000 euros anuales la obligación de declarar en el IRPF (superior al Salario Mínimo Interprofesional que en 2024 se sitúa en 15.876 euros) mejorando, así, la tributación de las rentas más bajas. En Navarra, con el tipo impositivo más alto -llega hasta el 52%-, el mínimo se mantiene para este año en 14.500 euros.
Nueva bonificación del trabajo. Se plantea ordenar la tabla de retenciones para beneficiar, en mayor medida, a los contribuyentes que menos rentas del trabajo perciben.
Nueva deducción por reincorporación laboral tras el cuidado de menores. Será de 1.200 euros para las mujeres y de 1.500 euros para los hombres.
VIVIENDA
Alquiler vivienda habitual. En la propuesta vasca se potencian los incentivos fiscales para incrementar la oferta de alquiler asequible mejorando el tratamiento fiscal de los arrendadores que destinen su vivienda a una persona inquilina habitual y que pueden llegar al 50%. En Navarra también se han ampliado los incentivos para que lleguen a todos los propietarios, no sólo a los que alquilan su vivienda a través de Nasuvinsa como hasta ahora. Estos propietarios podrán deducirse el 50% de las rentas obtenidas por esos inmuebles si alquilan en el mercado privado y el 90% si lo hacen a través de Nasuvinsa.
Deducción por compra. En Navarra la deducción está derogada desde 2018 mientras que el País Vasco plantea mantenerla aunque ahora excluyendo de la misma a rentas altas.
SOCIEDADES Y AHORRO
Protección del tejido productivo. Se plantea para las start-ups eliminar el límite del 70% de la base imponible positiva previa para la compensación de las bases imponibles negativas y se consolida los fortfaits (gastos de difícil justificación) para las microempresas en el 15%. En Navarra la medida que mayor impacto recaudatorio tendrá en el Impuesto de Sociedades de las recogidas en la nueva Ley será la recuperación de la exención total de las rentas obtenidas en la transmisión onerosa de elementos patrimoniales en caso de reinversión en los plazos establecidos
Ahorro. La reforma vasca plantea subir los impuestos a las ganancias del ahorro de las rentas más altas con una tarifa más favorable que la que ya está en vigor en Navarra y ajusta los tipos a la baja en rentas inferiores.
Impulso a las start-ups y al gasto sostenible
La reforma de la fiscalidad vasca introduce varias medidas importantes de cara a alinear el Impuesto de Sociedades a la realidad económica de las empresas y evitar la pérdida de contribuyentes. Medidas que conllevarán desde un incremento en la deducción sobre inversiones sostenibles, a la supresión de límites en la aplicación de bases negativas para start-ups o el fomento de la inversión femenina. Sumadas a la rebaja del tipo impositivo en Sociedades que se ha aprobado en el Estado para las empresas con una facturación inferior al millón de euros de manera que la base imponible comprendida hasta 50.000 euros tenga un gravamen del 17 % y el resto de la base imponible del 20 % y que se irá aplicando de forma gradual hasta 2027 irán reduciendo la ventaja que viene ofreciendo Navarra a estas compañías a las que aplica un tipo del 19%. Un tratamiento muy diferente del que gozan las grandes empresas, con el tipo impositivo más alto de toda España, y que aportan cerca del 70% de la cuota íntegra lo que pone de manifiesto su importancia desde el punto de vista de la recaudación fiscal.
Frente a las medidas planteadas en Euskadi, en Navarra, la medida que mayor impacto recaudatorio tendrá en el Impuesto de Sociedades de las recogidas en la nueva Ley será la recuperación de la exención total de las rentas obtenidas en la transmisión onerosa de elementos patrimoniales en caso de reinversión en los plazos establecidos y a partir de este mes de enero. Tendrán un coste estimado en el presupuesto de 2026 de 2,5 millones de euros. Hay que recordar que este beneficio fiscal había sido limitado al 50% de las rentas obtenidas en la transmisión desde el periodo impositivo 2018. La pérdida de recaudación por el aumento de la base de deducción por inversión en vehículos eléctricos o híbridos enchufables se ha estimado en 18.700 euros. De forma paralela, la comunidad seguirá aprovechando este año su autonomía fiscal para impulsar dar un nuevo impulso a la movilidad eléctrica mejorando los incentivos a la compra de turismos y furgonetas o camiones ligeros elevando el límite de base de deducción de estos vehículos de 32.000 a 35.000 euros con lo que las deducciones podrán llegar hasta los 12.250 euros. También mejorará la deducción por inversión en sistemas de recarga de alta potencia.