Marca Navarra
Mohamed Amnay, voluntario de Cruz Roja: "Hay que hacer las cosas con el corazón"
Voluntario y trabajador de Cruz Roja, es también delegado de la Comisión Islámica Española y coordinador de la Plataforma de Marroquíes


Publicado el 09/12/2024 a las 05:00
Ya en su país natal, Marruecos, había ejercido como voluntario con la Media Luna Roja. Pero la Cruz Roja navarra, con la que empezó a colaborar en 2006, le pareció algo “más sofisticado”, con muchos más medios. “Me atrajo mucho”, explica Mohamed Amnay, vecino de la Comunidad foral desde 2004.
Casi 20 años después, buena parte de la vida de Amnay gira en torno a esta entidad. Porque sigue siendo voluntario en socorro y emergencias (conduciendo ambulancias, como auxiliar, etc.) pero desde 2010 es también trabajador, como mediador intercultural. “Cada año bajaba al paso del Estrecho, donde Cruz Roja prestaba apoyo a las personas migrantes en el puerto de Algeciras y Alicante. Yo podía ayudar como Intérprete, porque domino un poco de muchos idiomas. Allí descubrí que me gustaba mucho el mundo de la intervención social y me formé”.
DNI
Nombre: Mohamed Amnay Errami (Agadir, Marruecos, 1975).
Familia: es el segundo de nueve hermanos. Seis mujeres y tres varones. Todos residen allí. Su padre era constructor y su abuelo, agricultor, pero también mediador, una figura de autoridad entre los bereberes.
Trayectoria: tras emigrar a Berlín para terminar un máster en gestión de entidades turísticas, residió 4 años en París y visitó varios países de Europa, hasta que se asentó en Cadreita en 2004. Casado y con dos hijos (de 5 años y 5 meses), trabaja como mediador intercultural en Cruz Roja y reside en Tudela desde 2016. Es también auxiliar de transporte de ambulancias y voluntario de Cruz Roja desde 2006. Estudió el grado de Educador Social en Pamplona. Actualmente estoy haciendo un máster en Derecho de Extranjería e Inmigración. Es presidente de UCIDE en Navarra, una de las federaciones de comunidades islámicas que hay en España. También delegado de la Comisión Islámica española en Navarra y coordinador de plataforma general de marroquíes de Navarra . Habla varios idiomas (bereber, francés, castellano, inglés, alemán).
Amnay es, entre otras cosas, delegado de la Comisión Islámica de España en Navarra y coordinador general de la Plataforma de Marroquíes de Navarra. “También hacemos mucho voluntariado en este ámbito. Mandamos un camión con ayuda humanitaria cuando hubo el terremoto en Marruecos, hacemos colectas para quien lo necesita, y vamos a los pisos de acogida con migrantes menores no acompañados. Colaboramos en lo que haga falta, pero es una labor que no se ve mucho. Nuestra ética nos dice que hay que hacer las cosas porque te nace, no para exhibirlo o darle publicidad. Hay que hacer las cosas con el corazón”.
En la Ribera, Amnay es uno de esos rostros que está siempre presente cuando se trata de solidaridad o de favorecer la convivencia entre comunidades. "Navarra es una tierra acogedora. La gente es tolerante. Tenemos ya más de 50 mezquitas y nunca ha habido ningún problema. La clave es hablar, hablar mucho y superar barreras como el idioma, porque los conflictos muchas veces vienen provocados por malentendidos y choques culturales". Aunque aun quede trabajo por hacer, cree que "vamos en la buena dirección".
Futo de toda esta labor por "tender puentes", recibió el año pasado el premio Navarra de Colores, que concede el Gobierno foral. Los 1.500 euros con los que estaba dotado los donó a la Cruz Roja de Ablitas. “Yo no hago nada de esto para que me devuelvan algo o me paguen. Lo hago porque me gusta y porque quiero dar algo de mí”. ¿Por qué a Ablitas? “Porque José Luis, el presidente de la asamblea local y su mujer, Brenda, fueron mis primeros tutores como voluntario y siempre me han arropado”.