Día de Navarra

Medalla de Oro de Navarra para Mario Gaviria, un sociólogo con "mirada curiosa"

Uno de los mayores pensadores de la segunda mitad del siglo XX, recibió el galardón a título póstumo

Acto de entrega de la Medalla de Oro de Navarra 2024.
Acto de entrega de la Medalla de Oro de Navarra 2024./Miguel Osés

Sonsoles Echavarren

Actualizado el 03/12/2024 a las 21:11

Para un maestro de sociólogos y un hombre ‘con mirada curiosa por la sociedad’. Un “apasionado, comprometido” y que vivió la sociología “como un asunto de militancia”. Para Mario Gaviria fue la Medalla de Oro del Gobierno de Navarra en esta edición, que se entrega todos los años con motivo del ‘Día de Navarra’. El patio isabelino del Instituto Navarro de Administraciones Públicas (INAP) acogió este martes al mediodía este acto oficial de reconocimiento a título póstumo de Mario Gaviria Labarta (Cortes, 1938 - Zaragoza, 2018). Licenciado en Derecho, con estudios de Sociología y Economía cursados en Inglaterra y Francia, fue profesor en Estados Unidos y uno de los impulsores de la UPNA, donde impartió clase en Trabajo Social hasta su jubilación en 2014. El acto reunió a más de un centenar de personas. Además de a sus familiares y amigos, a las máximas autoridades políticas, sociales y militares navarras. Y contó con la participación musical de alumnos del Conservatorio Superior de Música de Navarra.

El decano-presidente del Colegio de Sociología y Politología de Navarra, Manuel Rodríguez Rodríguez, recordó a Mario Gaviria como un sociólogo con una “mirada curiosa” por la sociedad, “por lo que pasaba a su alrededor” y con una “vinculación especial” con su tierra. “Estamos en un marco muy ortodoxo para una personas tan heterodoxa como él”, bromeó. El responsable de esta institución, que fue la que propuso a Gaviria para el premio, glosó la figura del sociólogo como la de “un enamorado de la enseñanza”. “Pudimos aprender a su lado mucho más de lo que se aprende en la universidad. Siempre repetía: ‘Maldita la sociología que no se mancha’. Acabó practicando una sociología ‘a la contra’.

Rodríguez recordó su pasión por el urbanismo participativo, las energías renovables y la importancia del turismo. “Con su participación en Benidorm contribuyó a democratizar el turismo. Y permitió que se pudiera ir de vacaciones, en unos años en los que solo se viajaba a San Sebastián o Santander”.

ÉTICA ECOLOGISTA

En la misma línea, se refirió a él la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, quien aludió a la ética ecologista como una de las grandes aportaciones de Gaviria. “Fue importada por él mismo de Estados Unidos e introducida en una España que solo pensaba en crecer sin tener en cuenta las consecuencias”. Gaviria fue, insistió la presidenta, un “defensor de la convivencia” entre las personas y el medio. Y recordó un pensamiento del premiado: “El progreso no puede entenderse sin calidad de vida y calidad de vida no es solo más riqueza. Es más cultura, más libertad y una relación más equilibrada con la naturaleza”.

En definitiva, concluyó Chivite, Gaviria fue “un visionario”. “La heterodoxia fue su motor de avance y el suyo fue un pensamiento a contracorriente”.

Durante el acto, los alumnos del Conservatorio Superior interpretaron varias piezas, como la ‘Suite de María de Buenos Aires’ de Astor Piazzola, ‘No te olvido’, el zortziko de Manuel Villar Jiménez y el ‘Brass Tafalla’, de Pascual-Vilaplana. El zortziko lo interpretaron la soprano Cecilia Ciriza Bretos y el profesor de guitarra Jokin Zabalza. Y el resto de las piezas, el Ensamble de metales, dirigido por el profesor Íñigo Remírez de Ganuza y los siguientes instrumentistas: Unai Iriarte (trompeta), Íñigo Rípodas (trompeta), Ibai Olazábal (trompeta), Adrián Esquina (trompa), Miren Navarro (trompa), Xabier Blázquez (trombón), Daniel Palacios (bombardino) y Jaime San Martín (tuba).

EL ECOLOGISTA QUE PLANEÓ BENIDORM

Mario Gaviria Labarta (Cortes, 1938 - Zaragoza, 2018) se formó en Zaragoza, donde estudió Derecho; y en Inglaterra y Francia, donde cursó estudios de Economía y Sociología. En Francia fue discípulo de Henri Lefreve. En las décadas de los sesenta y setenta introdujo en España las más avanzadas tendencias en Sociología Rural y Urbana, del Ocio y del Turismo. Recibió encargo de la planificación urbanística de Benidorm. En 1992 participó de la puesta en marcha de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), donde se jubiló como profesor de Trabajo Social en 2014. Deja como legado 40 libros y 130 artículos. Tuvo dos hijas, Nathalie y Sandra; y cinco nietos (Mario, Álvaro, Gabriel, Carla y Diego). En palabras de la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, ejercía como ‘navarro irredento’. “Definió la Ribera como uno de los sitios donde mejor se vive del mundo”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora