Tribunales
Solo un detenido responderá del asalto de los Boixos Nois a un bar de Iturrama que se saldó con tres heridos
La Audiencia de Navarra ha archivado el caso para la mayoría, porque ha sido imposible identificar a los autores del ataque


Actualizado el 25/09/2024 a las 22:03
En noviembre de 2022, los Casuals, la facción más violenta de los Boixos Nois, radicales del F.C. Barcelona, asaltaban de forma violenta la taberna Ezpala de Iturrama en la que se suelen concentrar seguidores de Indar Gorri horas antes del partido de Liga entre su equipo y Osasuna, provocando tres heridos. Trece Boixos Nois fueron arrestados por la Policía Nacional con posterioridad, pero finalmente solo uno de ellos será juzgado por el ataque. Sobre el resto, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra no aprecia indicios suficientes de su participación en los hechos, solo de su presencia en la capital navarra con motivo del partido, por lo que decreta el archivo definitivo de la causa.
En un auto, los magistrados halagan la “laboriosa investigación policial” que en julio de 2023 culminó con un operativo en Barcelona, Valencia y La Rioja para detener a una quincena de los presuntos responsables del ataque. Sin embargo, el Juzgado de Instrucción nº 5 de Pamplona archivó el caso en mayo al entender que "no había datos suficientes" para conocer la identidad de los autores. La Liga de Fútbol Profesional recurrió y pidió que al menos fueran juzgados dos detenidos: de uno se obtuvo ADN en una colilla encontrada en la capital navarra y las huellas de otro estaban en una bolsa y unos palos hallados en las inmediaciones del bar. Este último será el único en ir a juicio
El Fiscal se opuso a reabrir el caso. Relataba que los atacantes, unos 30, llegaron aquel día en 11 coches a Pamplona, y 15 fueron identificados por la Policía Nacional. La mayoría reside en Barcelona, pero también había de Valencia, Elche y La Rioja. El Ministerio Público resaltaba que la colilla, de un cigarrillo Camel, fue encontrada en la trasera de una empresa de harinas de Zizur Mayor, donde el grupo paró a hacerse una fotografía, a varios kilómetros del bar de Iturrama. Tampoco vio concluyente la huella hallada en las inmediaciones. Destacó en su informe que por la rapidez del ataque y por el hecho de que todos llevaran el rostro tapado, ningún testigo logró identificar a los asaltantes. Tampoco el visionado de las cámaras permitió hacerlo.
Tras analizar el recurso de La Liga, la Audiencia secunda la tesis del juzgado instructor y de la Fiscalía, y archiva la causa para todos los detenidos, salvo para el de la huella dactilar. En su auto, los magistrados concluyen que solo hay pruebas suficientes para sostener la presencia en Pamplona de algunos de los investigados ese día y con relación a su asistencia al partido, pero "ningún indicio de solidez" para mantener la intervención en el ataque del bar. Sobre el ADN encontrado en la colilla, resalta que fue hallada a varios kilómetros. En cambio, sobre la huella dactilar encontrada en una bolsa y unos palos encontrados en las inmediaciones del bar Ezpala, y que corresponde a uno de los arrestados, la Audiencia sí lo ve como "un dato de entidad suficiente" de su posible participación en el ataque. "No existe otra explicación aceptable acerca del motivo del hallazgo de sus huellas en esos efectos que no sea el uso de los mismos por el acusado con motivo de su posible participación en los hechos", argumenta el auto. Además, resalta que el detenido no ha dado ninguna explicación a este hallazgo.
TRES HERIDOS EN EL ATAQUE
El ataque al establecimiento hostelero, conocido por ser lugar de reunión habitual del grupo ultra Indar Gorri, fue llevado a cabo por un grupo multitudinario de personas encapuchadas y ataviadas con ropa oscura.
Además de causar numerosos destrozos en el interior mediante uso de palos de madera, barras de hierro y lanzamiento de bengalas, agredieron a varios de los clientes provocando lesiones de gravedad a alguno de ellos.

