La conexión de Aspace Navarra con Guatemala
La entidad ha organizado una jornada para ayudar a la Asociación Civil Solidaridad con los niños de Guatemala. "La situación allí es muy precaria y la parálisis cerebral no tiene fronteras", afirma el director general Rafael Olleta


Publicado el 14/09/2024 a las 14:24
Hasta el sol se quiso apuntar a la jornada solidaria que ha organizado este sábado 14 de septiembre Aspace Navarra en su deseo de ayudar la Asociación Civil Solidaridad con los Niños de Guatemala, una entidad que se encuentra en una situación muy compleja y empobrecida y por lo tanto, con grandes dificultades para atender a las personas con discapacidad de la zona.
El día ha comenzado con el chupinazo a las 11 horas siendo el frontón de Cizur Menor el epicentro de todas las actividades. Muchos curiosos y miembros de Aspace Navarra se han acercado para colaborar con la causa en el mercadillo solidario, la paellada popular y el posterior bingo. También ha habido un espacio para una exhibición de deporte adaptado donde los usuarios del centro han podido demostrar su habilidad en boccia o slalom.


“Habíamos encargado este tiempo”, bromeaba el director general de Aspace Navarra, Rafael Olleta, muy involucrado en las actividades: “Con el proyecto de niños y niñas de Guatemala pretendíamos crear una base social con el apoyo de Aspace y de la Cendea de Zizur, que sientan que el proyecto es un poco suyo. Siempre lo hacemos igual, con una jornada festiva y una comida. También hay un bingo solidario, un mercadillo con cosas que hacen los propios chicos de Aspace. Todo lo que se recaude irá a Guatemala. También hemos contado con la ayuda de empresas y regalos”
Talleres de pintura, hinchables y un teatro infantil completaron las actividades de un día frenético para Aspace Navarra. “La situación allí es muy precaria. Javier Azpilicueta nos puso en contacto con ellos. Vimos que eran nuestros niños, pero en Guatemala. La parálisis cerebral no tiene fronteras. Es igual en todo el mundo. Habíamos pensado en ir allí, pero ellos viven en una zona limítrofe con Chiapas (México) y hay un problema social enorme y de seguridad. Nos dijeron que no fuéramos, entonces lo que vamos a hacer es que en noviembre que vengan tres personas de allí para enseñarles el proyecto. Decirles cómo lo hacemos para que ellos lo implanten allí. Les ayudaremos con medios y todo lo que podamos. Que vengan a formarse para que los menores y las familias tengan una salida”, concluye Rafael Olleta.