Educación
Niegan a un niño acogido plaza en el colegio de Pamplona de otros 6 hijos de la familia
Una familia que ha acogido permanentemente a un menor tutelado de 10 años pide a Educación escolarizarlo en Larraona, donde no hay plazas


Actualizado el 06/09/2024 a las 19:39
Una familia de Barañáin que acaba de acoger de forma permanente a un menor de 10 años tutelado por el Gobierno de Navarra y con necesidades educativas ha visto denegada la solicitud de escolarizar al niño en el colegio Claret Larraona, el mismo centro al que acuden seis de sus siete hijos biológicos (el mayor, de 21, ya es universitario, y las pequeñas tienen 6 años). Ante la falta de plazas en las aulas del curso que le corresponde, 4º de Primaria, Educación le ha asignado una en el CP Eulza (Barañáin), elegido como segunda opción por la familia. Ésta no está conforme con la decisión al considerar que no beneficia en nada a la integración y el bienestar del pequeño. “Él necesita sentirse parte de la familia, que no es el raro, el diferente. No tenemos nada en contra del Eulza”, aclara la madre. A ello se le suman las dificultades de logística familiar para llevar y recoger a todos los menores de dos colegios que no comparten el mismo tipo de jornada escolar.
El acogimiento del menor se formalizó el 14 de agosto después de un periodo de acoplamiento entre el niño y su nuevo hogar. La solicitud de matrícula en Larraona se realizó el 2 de septiembre, fuera de plazo y por traslado. “Lo hicimos tal y como nos lo aconsejaron desde Protección al Menor, que ha hecho todo lo que ha podido”. Cabe reseñar que no es la primera vez que el menor, que ha pasado antes por familias de acogida temporales, se ve obligado a acudir a un centro distinto al de los otros menores con los que ha compartido hogar. “Ya le pasó en otra ocasión y tenía pocas esperanzas esta vez. Pero duele mucho esa cara de ‘me lo han vuelto a hacer’ que se le quedó cuando nos enteramos”.
La familia no entiende que el mismo Gobierno de Navarra que, por un lado, trata de impulsar el acogimiento familiar de menores para que estos no crezcan en centros, no haga un esfuerzo “por no tratarlos como simples números” en cuestiones tan importantes como la escolarización. “Estos críos no son cualquier crío. Son niños valientes, que quieren intentarlo con una nueva familia y ponen todas sus ganas en ello. Pero por parte de Educación sólo encontramos trabas y la sensación de que no se preocupan por estos niños”, se queja.
Pese a ser conscientes de que en Larraona no hay plazas (de hecho, las dos aulas de 4º de Primaria están por encima del ratio de 25), la familia cree “que se puede hacer mucho más. Cuando se quiere, Educación fuerza plazas hasta lo imposible. Y el centro, en el que mi marido es profesor, tiene toda la buena disposición”.
