Dulanz
Tú a Pamplona, yo a Barañáin


Publicado el 06/09/2024 a las 12:26
Está claro. El sistema administrativo debe estar regido por unas normas que den marco, garanticen la igualdad de oportunidades y ayuden a ordenar la vida ciudadana. La teoría está clara, pero salta por los aires cuando atenta contra el más mínimo sentido común y se vuelve, precisamente, contra aquellos que pretende proteger. O eso dice.
Ejemplos hay muchos, pero algunos claman al cielo. Una familia de Barañáin que acaba de acoger de forma permanente a un menor de 10 años tutelado por el Gobierno de Navarra (¡ojo!) y con necesidades educativas ha visto denegada la solicitud de escolarizar al niño en el mismo centro, Larraona, al que acuden otros seis hijos de la familia.
A este chico, precisamente a él, lo asigna a otro centro en Barañáin. ¿En qué cabeza cabe? En lugar de ayudar a quienes más lo necesitan, venga palos en las ruedas. Las normas pierden su sentido si se imponen a la lógica, y en este caso Educación se lleva la palma. Una chapuza integral.