ENTREVISTA
Josep Borrell: "La fiscalidad foral es una excepción a la regla que Europa no va a discutir"


Actualizado el 01/09/2024 a las 11:35
Josep Borrell Fontelles (Pobla de Segur, 24 de abril de 1947), ingeniero aeronáutico y economista de formación, es un político de la vieja escuela. Presente desde los años de la Transición, ocupó distintos cargos en el Ministerio de Economía y Hacienda en los Gobiernos de Felipe González, una época en la que estuvo al frente de las negociaciones para la actualización del Convenio Económico de Navarra. Con el nuevo milenio, Borrell fue elegido eurodiputado (2004-2009), época en la que también fue presidente de la Eurocámara. Tras un tiempo retirado de la primera línea política, en junio de 2018 volvió al Consejo de Ministros como ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación en el Gobierno presidido por Pedro Sánchez. De nuevo como Eurodiputado, en julio de 2019 fue nominado por el Consejo Europeo para el puesto de Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Estadista respetado dentro y fuera de nuestras fronteras, Borrell ha recibido esta semana el ‘II Premio Internacional Navarra Puerta de Europa’ en el marco de los VI Cursos Europeos de Verano, organizados por Diario de Navarra y Equipo Europa. Tras su lección magistral de europeísmo, Borrell concedió esta entrevista.
Discurso íntegro de Josep Borrell en la entrega del II Premio Internacional Navarra Puerta de Europa

DN

Aclare la controversia, ¿se está negociando para Cataluña una financiación o un concierto?
No quisiera repetir lo que ya he dicho. Mire, las palabras importan, porque con ellas ponemos nombre a las cosas. Pero importa más qué son las cosas. Aquí en Navarra no lo llaman concierto, lo llaman convenio. Pero en el fondo estamos hablando de lo mismo. Un sistema donde todos los impuestos son gestionados por los territorios con su propia hacienda y que entregan una parte, convenida o concertada, o acordada, llámelo como quiera, al gobierno central. Ahora bien, concierto significa acordado o de común acuerdo entre las partes. En Europa estamos viviendo todavía la fase muy primitiva del proceso fiscal porque la Unión Europea, el centro, apenas tiene recursos. Vive de los recursos que le aportan los Estados miembros. El gran salto cualitativo de la construcción europea se dará el día que el Parlamento Europeo vote los impuestos.
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¿Encaja bien el sistema fiscal navarro en la Europa del futuro?
Europa no se mete en estas cuestiones de estricta competencia nacional. Está en la Constitución y Europa no va a discutir cómo lo organizamos internamente.
¿Por qué en el resto de España creen que Navarra y el País Vasco disfrutan de un chollo fiscal?
Es una cuestión compleja, ahora bien, el sistema foral es la excepción a la regla, expresamente reconocida en la Constitución, y que tiene unas raíces históricas muy antiguas. Yo tuve que escribir un libro, ‘Las cuentas y los cuentos de la independencia’ para intentar desmontar el argumento, en mi opinión falaz, del independentismo catalán, de que Cataluña estaba sometida a una solidaridad excesiva, que tenía un déficit fiscal gigantesco, que cuando lo escribí decían que era de 16.000 millones y ahora dicen que ya va por los 20.000 millones. Son temas complicados, no se pueden resumir en un par de párrafos de una entrevista. Tendría que escribir otro libro pero entre Ucrania, Gaza y Venezuela no tengo tiempo.
¿Cree que leyó el libro alguno de sus compañeros que negociaron el acuerdo fiscal para Cataluña a cambio de investir a Illa?
Se vendieron 30.000 ejemplares y en el PSC fue bien recibido como argumentario contra el independentismo, alguien lo leería.
¿Y fue de su agrado negociar en los años 90 el Convenio navarro o lo hizo porque era una obligación constitucional?
La Constitución es toda la Constitución. No es el capítulo o el artículo que te guste o que no te guste. Por cierto, yo trabajaba a las órdenes de un ministro navarro, Carlos Solchaga, una personalidad política excepcional, y había que dar forma legal a una realidad de facto. Existía al menos desde 1841 cuando se formalizó al final de la primera guerra carlista. Existía antes de la Guerra Civil y siguió existiendo durante el franquismo para Álava y Navarra. Simplemente había que darle una forma legal acorde a los tiempos.
Una de las quejas sobre el sistema fiscal navarro es la falta de transparencia. ¿Hay que sacar calculadora, luz y taquígrafos?
La transparencia siempre es buena. Está claro que esta clase de convenios o conciertos son objeto de discusión. Cuando se agrupa a los ciudadanos por territorios y se intenta calcular qué servicios pagan y que beneficios reciben, el cálculo resulta discutible y discutido.
¿Es bueno que cambios estructurales que afectan al modelo de Estado se pacten sin consenso y a golpe de necesidad electoral?
Pero eso no es nuevo. Desde que el Partido Socialista perdió la mayoría absoluta, y estoy hablando de antes de que nosotros saliéramos del gobierno, en el año 93. Desde entonces, la falta de una mínima unidad entre los dos grandes partidos ha provocado muchos acuerdos que tenían consecuencias estructurales, con base a las coyunturas electorales. Lo han hecho los unos y los otros. Aznar criticó que cediéramos el 15 por ciento del tramo del IRPF y luego como presidente pactó con Pujol y cedió el 30. Aunque esta cesión tuvo truco y otro día lo contaré.
Usted apela al diálogo entre las fuerzas políticas, pero estas mismas ponen sus líneas rojas. ¿Debe haber líneas rojas?
Cuidado con las líneas rojas; Obama le puso una a Asad y no pudo mantenerla. Si yo no hablara con la gente que tiene sistemas políticos completamente diferentes a los de la Unión Europea, acabaría de trabajar a las once de la mañana. Tengo que a hablar con todo el mundo. Es la actividad diplomática, aunque hay gente con la que no hablamos, por ejemplo, Hamás, porque la consideramos una organización terrorista y nos autolimitamos a ejercer una cierta capacidad de contacto e influencia a través de otros países. Pero no es la vida política europea o nacional, por lo que en algunos países determinadas fuerzas políticas se excluyen, o son excluidas del diálogo político, los llamados “cordones sanitarios”.
Y una cosa es el diálogo y otra los pactos institucionales. ¿Apoya como socialista la entrega de la alcaldía de Pamplona a Bildu?
No me pregunte por Pamplona, que acabo de volver de Kirguizistán.