Anabel Ávila, primera laica que coordinará el Consejo Diocesano de Pastoral de Navarra
El Arzobispo recupera el consejo pastoral con amplia presencia de laicos


Publicado el 29/06/2024 a las 05:00
“La hora de los laicos”. Así presentó el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, el Consejo Diocesano de Pastoral que se constituyó a mediados de mes y que eligió entre sus miembros una permanente que coordinará como secretaria Ana Isabel Ávila Navarrete. Se recupera en pleno movimiento sinodal una figura, el consejo, que comenzó a funcionar hace más de tres décadas y que se fue apagando cuando la Iglesia navarra se dividió en Unidades de Atención Pastoral que agruparon las parroquias.
El consejo seguirá siendo un órgano consultivo y asesor y en la nueva etapa contará con una gran presencia de laicos entre sus integrantes: 11 sacerdotes (ocho natos), tres representantes de la vida consagrada, el arzobispo Roselló y 25 laicos en nombre de grupos, asociaciones y movimientos. Todos ellos elegidos y propuestos a su vez por sus compañeros.
Entre los cometidos del consejo estará la colaboración en la elaboración del plan diocesano de pastoral. “Asesora al obispo en el diseño de la vida pastoral de la Iglesia navarra. Pero hay que ir escuchando a todos los movimientos, grupos y unidades, no dejar atrás lo que se ha venido haciendo. Los laicos con los que trato estamos con ganas de trabajar y aportar para llevar el Reino de Dios a la vida diaria y esta es una vía”, reflexiona Anabel Ávila desde su papel de coordinadora y secretaria.
DOCE MUJERES
Ávila, que desde 1997 trabaja como secretaria en los centros de estudios teológicos de la Diócesis, estudió Filología inglesa, tiene 52 años, está casada y es madre de dos hijos de 21 y 19 años. Perteneciente a la parroquia San Cristóbal de su barrio de la Txantrea (Pamplona), coincide en la permanente del consejo con Sagrario Goñi Araiz, también parte de esta parroquia y que acude en representación de Cáritas. Nicolás Iribas Jimeno, vocal como Goñi y que representa a la pastoral de Juventud, y María del Carmen Larráyoz Dutrey, moderadora, completan el cuarteto elegido democráticamente. “Ponemos nuestro granito de arena o la semilla del grano de mostaza. El Espíritu Santo construye desde abajo y los demás estamos a disposición. En mi caso me ofrecí a colaborar sabiendo que suponía más trabajo, pero también porque una parte de la labor es la que hago a diario”.
Doce mujeres forman parte del consejo, que en esta etapa baja de 90 a 40 integrantes. Ni el número ni su papel coordinador, resalta Anabel Ávila, obedecen a cuotas. “Somos el reflejo de la Iglesia. Hay una mayoría de mujeres en Cáritas, en las parroquias y aquí también tenemos esa presencia y ese papel”, valora.
