Comunidad de vecinos
Un tercio de los 17.700 ascensores de Navarra deberán modernizarse en 4 años
El 1 de julio entra en vigor el nuevo reglamento con exigencias de seguridad


Publicado el 14/06/2024 a las 05:00
Ese gesto de agacharse y echar la mano o estirar la pierna cuando el ascensor empieza a cerrar sus puertas se va a acabar. Igual que esos golpes en el hombro cuando el ascensor se cierra a traición. El próximo 1 de julio entra en vigor una nueva instrucción técnica con mayores exigencias de seguridad para los ascensores. Según las empresas de mantenimiento, en torno al 30-40% de los 17.700 ascensores registrados en Navarra tendrán que modernizarse para cumplir la normativa. No obstante, los plazos son amplios y por tanto las comunidades de vecinos pueden afrontar con cierta tranquilidad las inversiones necesarias que no van a ser “excesivamente altas”, señalan. En la mayoría de los casos, el coste podría oscilar entre los 1.000 y los 5.000 euros.
La principal novedad de la Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM 1 son los denominados sensores de cortina, es decir, que la fotocélula detecte un objeto a cualquier altura y no solo en uno o dos puntos. De esta forma se elimina el riesgo de golpes al entrar o salir del ascensor y que pueden llegar a producir lesiones en el caso de personas mayores y niños. Los actuales sensores de un solo punto también son un riesgo para los perros ya que no detectan la correa. El coste de un sensor de cortina ronda los 1.000-2.000 euros, según modelos y la complejidad de su instalación.
LA ITV DE LOS ASCENSORES
Los ascensores de edificios residenciales pasan de forma mensual revisiones ordinarias de mantenimiento y cada cuatro años deben pasar una inspección más completa, una especie de ITV, por parte de un Organismo de Control Autorizado (OCA). En estas inspecciones se revisan todos los elementos de seguridad. A partir de julio, cuando pase la OCA por una comunidad de vecinos, especificará si el ascensor cumple o no las nuevas exigencias de seguridad. Los propietarios tendrán entonces un año de plazo para implementar dichas mejoras.
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Es decir, los ascensores que han pasado recientemente la inspección técnica no tendrán que abordar dichas inversiones hasta el 2028, salvo que se haya registrado un accidente. En esos casos, se dan seis meses para modernizar las maquinarias.
Los ascensores instalados en la última década ya cumplen con el nuevo reglamento técnico, por lo que no se verán afectados. “Hace 10 años se implementó la normativa europea EN81-20, que estableció ciertos requisitos de seguridad en los nuevos ascensores que incluía mejoras significativas en accesibilidad y seguridad, como la incorporación de cortinas fotoeléctricas”, explica Víctor Manuel Bayona López, director de servicios de Orona en Navarra y La Rioja.
Desde el año 2000, todos los ascensores cuentan con puertas interiores, que hasta antes era la principal causa de muerte por atrapamiento. El responsable de Orona señala que en los ascensores con puertas automáticas, la instalación de sensores de cortina es “técnicamente viable, con mayor o menor complejidad dependiendo del diseño del ascensor instalado”.
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GUÍAS Y CONTRAPESOS
Otras exigencias de seguridad están más relacionadas con el nivel de confort aunque también son causa de tropezones o pérdidas de equilibrio. Una de ellas es la precisión de parada y de nivelación, es decir que haya menos de un centímetro entre el suelo del ascensor y el del portal o planta. También deben contar con dispositivo frente a movimientos incontrolados de la cabina en reposo y con puertas abiertas.
Bayona aclara que los ascensores instalados en los últimos 12 años ya se ajustan a la exigencia de precisión de parada y también cuentan con la protección de movimientos incontrolados. “Para aquellos instalados anteriormente, siguiendo el Real Decreto 57/2005, si han modernizado el ascensor con un cambio de máquina, su instalación estará ya adaptada a la precisión de parada exigida y contarán con el dispositivo antimovimientos”, señala el responsable de Orona. No obstante, aclara que “todavía existen instalaciones que no cumplen este punto y tendrán que ser modernizados para cumplir con esta normativa”.
El nuevo reglamento incluye otras dos medidas de seguridad que sí están ampliamente extendidas, la comunidad bidireccional y el dispositivo de sobrecarga.
“Desde 1999, una normativa europea exige que los nuevos ascensores incluyan un sistema de telealarma. Además, la legislación de 2005 impuso que los ascensores existentes debían incorporar este sistema en edificios de ocupación diaria temporal, como públicos, oficinas, estacionales o viviendas de baja ocupación. Así, un gran número de ascensores en uso ya dispone de esta medida de seguridad esencial para transmitir avisos en situaciones de emergencia y rescate”, señala Bayona. Lo mismo ocurre con el dispositivo de sobrecarga, presente en todos los ascensores instalados en los últimos 25 años y en la mayoría que han modernizado su cabina.
Por último, el nuevo reglamento incluye la sustitución de guías y contrapesos en modelos de los años 50 y 60, principalmente. Son ascensores que tienen guías de cabina o contrapeso “que incorporen dispositivos paracaídas de tipos cilíndrica, de rail o madera”. Apenas quedan ascensores de este tipo en Pamplona. En estos casos, los plazos para sustituir la maquinaria son más amplios, entre los 6 y los 10 años. Los costes, además, son más elevados y pueden llegar a los 30.000 euros.
En general, el responsable de Orona señala que los fabricantes cuentan con soluciones de modernizaciones para responder a todas las exigentes de la ITC sin tener que recurrir a una sustitución completa del ascensor. “Sin embargo, en algunas de las instalaciones puede ser beneficioso aprovechar para realizar una sustitución completa. La decisión dependerá de la evaluación específica de cada ascensor y de las necesidades de la comunidad de vecinos”, señala.
Excepciones para los ascensores históricos
Ciudades como Barcelona han elaborado censos de ascensores históricos con medidas para su protección. En Pamplona existe al menos una docena de ascensores que superan los 70 años. Conservan la estética pero cuentan con altos estándares de seguridad. No obstante, la normativa hace excepciones cuando no es posible implementar determinadas medidas. En la foto, ascensor de la avenida Carlos III.
Jesús caso