La final Manomanista
Iñaki Artola: "Ganar o perder es el juego de la vida. Gane o pierda la final, iré a entrenar a los dos días"
Iñaki Artola Izagirre jugará el próximo 31 de mayo su segunda final manomanista consecutiva. La diferencia esta vez es que en la pelea por la txapela no está ninguno de los capos, Jokin Altuna ni Unai Laso, y sus opciones aumentan


Publicado el 19/05/2026 a las 05:00
Iñaki Artola (Alegia, Guipúzcoa, 1994) es un buen pelotari y también un buen conversador. No por la cantidad, porque habla sin parar, sino por la lógica y el realismo que hay detrás de su discurso. También ante una final que sin Altuna ni Laso parece más favorable, posible, ganable.
¿Qué supone esta segunda final del Manomanista seguida?
Más que pensar en que es la segunda final, pensaba que no estaba haciendo un buen año.
¿Por qué?
Venía de jugar dos finales el año pasado y tenía las expectativas un poco altas y no las estaba cumpliendo. En el Cuatro y Medio me eliminaron en el primer partido; en el Parejas tuve mala suerte con la lesión del dedo. Podía haber sido un año malo, pero con la final... He visto que puedo estar en la elite si doy lo mío, es una constatación.
¿Es la constatación de que es un buen manomanista?
Desde que debuté pensaba que tenía cualidades. En aficionados, por ejemplo, jugaba el GRABNI mano a mano y conseguía resultados muy buenos. Empecé enseguida a jugar en Primera y decía que era mi modalidad favorita, pero no se veía mucho en los resultados. En el Parejas había jugado semifinales, en el mano a mano, no. Y con el tiempo se ha visto que ahí está la modalidad y mis cualidades.
En el campeonato ha dicho que empezó mal, pero luego ha cambiado cosas. ¿Qué es lo que ha cambiado?
Empecé mal. Se dice que el primer partido es difícil por la tensión y por la adaptación a la modalidad, pero no era solo eso. Entrenando también me salía mal la pelota y las sensaciones eran malas. Mirándolo con perspectiva, venía de estar parado por la lesión el dedo. Me ha pasado más de una vez con las lesiones, me recupero y pienso que enseguida tengo que estar como antes. Pero siempre necesitas un periodo de adaptación, aquí no hay milagros.
¿Ha hecho cambios en su preparación?
Sí, dejé de entrenar con Axier Arteaga por consejo suyo. Yo estaba a gusto, pero él comentó que quizás no podía dedicar todo el tiempo necesario y que los pelotaris merecíamos un profesional más enchufado. Decidí empezar con David Domínguez, el entrenador de Altuna. En ese grupo entrenan Murua y Ugartemendía. Me costó adaptarme, aunque cuando cambias piensas que será para mejor, pero a veces necesitas un tiempo de adaptación. En el primer partido acabé con malas sensaciones. Hablé con él y cambiamos un par de cosas en el entrenamiento físico, aspectos de intensidad. Aunque no sé si fue un cambio más físico o más mental, pero esas conversaciones y cambios me ayudaron.
Este año en la presentación del Manomanista ya dijo que su objetivo era ganar la txapela, ¿el cambio mental se había producido el año pasado?
Sí, la diferencia es que ya conoces el camino y que llegar a esa final ya no depende de una carambola, tú ya te ves en ese grupo de aspirantes. A mí me ha pasado más de un año que físicamente estaba a tope, y el fallo era de confianza mental. Este año vi que en lo mental no había fallado tanto y lo que me pasaba era que no me movía la pelota. Y si no mueves la pelota, aunque en lo psicológico y en la preparación vaya muy bien, si no hay juego, no hay historia. Por eso es importante también hacer análisis realistas porque luego si no te pierdes.
ARTOLA EN DATOS TELEGRÁFICOS
Iñaki Artola Izagirre(Alegia, 28 de julio de 1994) l Es delantero de la empresa Baiko l Debutó en Tolosa el 28 de junio de 2014 l Ha disputado 11 ediciones del Manomanista de Primera l Campeón del Cuatro y Medio de Promoción de 2014 l 31 partidos disputados en el Manomanista de 1ª l 19 victorias (61%) l Se ha clasificado para tres finales, jugó dos l Fue subcampeón en 2025 contra Altuna
Hablando de detalles, está en la final por un tanto.
Sí, eso también ha sido un aprendizaje. Siempre lo decimos que todo está en detalles, pero esta vez ha sido más que nunca. Me imagino cómo estaría si hubiera perdido o si Zabala hubiera hecho un tanto más.... Igual le estaría diciendo que el año había sido malo, que estaba sin juego, y eso es mentira. A veces nos creemos cosas que no son la realidad. En esos dos partidos sí me vi para jugar y pensé: puedo perder, pero otra vez ya he recuperado el camino.
Contra Zabala no dejó de creer.
Bueno, lo que me mantuvo en el partido fue que, aunque él hiciese 17 tantos y aunque iba él pasara a la final, yo tenía el orgullo de, por lo menos, ganar el partido. Quería terminar el campeonato con dos partidos ganados, tener ese orgullo. En cada tanto, en cada partido, la manera de pensar es esa.
¿Alguna vez ha pensado qué hubiera sido de usted si le hubieran respetado las lesiones?
Sí, muchas veces. También es verdad que, siendo humilde, lo tomo como un factor de suerte. Yo seguramente tendré tendencia a lesionarme; habré tenido mala suerte, pero tampoco habré acertado en algunas cosas.
¿Qué queda de aquel primer Artola que, de profesional, se las jugaba todas?
Me he convertido en alguien más abierto a los cambios. Cuando empecé, uno de mis fallos era querer ser demasiado controlador. Lo que me había ido bien un año, quería repetirlo porque creía que eso es lo que te ha llevado ahí. He sido, con cosas que no me hacían bien, demasiado terco. He sentido que en mis cuatro finales he llegado de una manera muy diferente: no ha sido repetir lo mismo. Esa experiencia te da confianza y espero que esta final me ayude.
¿Tiene la sensación de que es la oportunidad de su vida? No están ni Laso ni Altuna.
El tiempo me ha enseñado que no se puede saber. Vivo esta final como una gran oportunidad y la voy a preparar a fondo, eso no hay que decirlo. En aquella primera final lo pensaba así y han venido otras después. Así que ahora tampoco lo vivo como algo definitivo, igual llego a otras dos finales.
El viento es favorable.
Parece que sí, estoy confiado. Creo que tengo opciones muy reales y voy a por ello. Lo de Altuna es estadística. Siempre piensas que le puedes ganar, la siguiente vez que juguemos pensaré que le puedo ganar, pero la estadística dice que estando él las opciones de los demás bajan. También se ha visto en este campeonato que los favoritismos cambian y nos ha enseñado que no entendemos nada; la gente no entiende nada, nadie sabe nada. Y que los favoritismos no valen.
Albisu ganó en el Parejas su primera txapela después de un montón de años.
Para mí fue un muy buen ejemplo. Ha ganado la txapela cuando la merecía, cuando estaba preparado, que fue este año. Por eso pienso que hay que seguir; estoy aquí porque he seguido y si no la gano voy a seguir también. Y si la gano, también
¿Si queda campeón, le cambiará la vida?
No, lo comentamos aquí en la última final: ganar o perder no cambiará la vida. Siempre parece que si llegas a una final sí cambiará algo. Luego llega y no cambia. Sí que cambia en cuanto que consigues algo que sueñas. Pero ganar y perder es el juego de la vida y del deporte. Seguramente si gano iré a entrenar al día siguiente o a los dos días; si pierdo también, no cambiará nada. Y al mismo tiempo sueño con ello. Necesitas objetivos en la vida y en el deporte, es lo que te hace crecer. En este momento es la txapela, pero sabiendo que no me va a cambiar la vida.


"Si tuviera a Trump cerca, huiría rápidamente"
¿A qué personaje histórico te gustaría conocer?
Jesús, María, qué pregunta... a Jesucristo.
¿Qué momento histórico te gustaría haber conocido? ¿Qué época histórica?
La de los partidos de pelota de antes de empezar a televisar. Siempre he tenido pena de no haber visto jugar a Ogeta, por ejemplo.
¿Qué haría con Donald Trump?
Si estuviera cerca, apartarme, escaparme rápidamente.
¿Y con Putin?
Exactamente lo mismo lo mismo.
¿Puede recomendar un libro?
Siddartha de Herman Hesse.
¿Qué canción le hace llorar? Cualquiera de Nikiiz.
Si tuviera un millón de euros, ¿qué haría?
Seguramente guardarlo.
¿Qué película le ha emocionado?
Gartxot.
Usted ha estudiado Filosofía, ¿quién es tu filósofo preferido?
Joxe Azurmendi; se ha muerto ahora.
¿Cómo se conquista una mujer?
Es que la conquisté con 15 años...
Quedan caso 500 entradas para la final del Navarra Arena
Liquidadas las semifinales, la cuenta atrás para la final del Manomanista del Navarra Arena del próximo 31 de mayo ya ha iniciado su cuenta atrás. Curiosamente, la demanda de entradas para el partido de los partidos de la temporada no ha terminado. Sobre un aforo de 3.000 butacas, están ocupadas en la actualidad más de 2.300 y quedan alrededor de 600 por vender. Se espera un lleno absoluto en el recinto pamplonés. A última hora dela tarde de ayer quedaban por vender 75 localidades de cancha, a 140 euros el asiento situadas en la cona más próxima al rebote. También quedan disponibles entradas de cancha alta. Son prácticamente 400 (389 para se exactos), cuyo precio es de 114 euros el asiento. La elección de material para Artola y Darío está prevista para el miércoles 27.