UAGN
El campo va a las aulas sobre agricultura y ganadería
Tres agricultores del sindicato agrario UAGN explicaron a unos 170 niños de los colegios de Tudela Compañía de María y Monte San Julián cómo es su trabajo y la importancia que tiene para la sociedad

Actualizado el 26/04/2024 a las 12:01
¿Sabéis la diferencia entre sembrar y plantar? ¿ Y por qué el espárrago se recoge en primavera? Respuestas a preguntas como estas formaron una lección que han recibido estos días niños de los centros CPEIP Monte San Julián y Compañía de María. Para tales enseñanzas tuvieron a maestros del campo: los agricultores David Navarro, de Tudela; Begoña Liberal, de Orísoain; y Álvaro Cirauqui, de Funes. Todos forman parte de la Ejecutiva del sindicato Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra.
La Compañía de María fue el primer anfitrión, donde Navarro contó, ante 100 estudiantes de 2º de infantil y 1º de primaria, que la agricultura es esencial para las personas porque proporciona comida, trabajo y vida en los pueblos. “Es muy importante nuestra presencia en los colegios, que los niños y niñas se familiaricen con este mundo desde bien temprano, para que conozcan la importancia de una buena alimentación y valoren esta actividad tan esencial que: la de dar de comer a la sociedad y cuidar del medioambiente”, detallaba el agricultor. “Especialmente, en estos momentos en los que el agro sufre una falta de relevo generacional, un abandono y envejecimiento del sector, que unido a los elevados costes de producción hacen peligrar la continuidad del sector, con todo el peligro que eso conlleva para la sociedad”, continuaba, además de expresar su satisfacción al ver la gran acogida por parte de los y las alumnos y alumnas, que lo escuchaban atentamente y respondían a las preguntabas que éste les lanzaba.
EN MONTE JULIÁN
Una gran experiencia que se repitió un día más tarde en el CPEIP Monte San Julián, donde, en esta ocasión, Navarro acudió acompañado de Liberal y Cirauqui. Esta vez, para exponer, ante 67 estudiantes de 4º de primaria, su trabajo. “Un agricultor trabaja la tierra, siembra y cuida las plantas y de esas plantas crecen los alimentos que nosotros consumimos. Produce los alimentos que necesitamos para vivir. Ya sabéis que el ser humano no podría vivir sin alimentarse”, comenzaba Navarro.


“Es de gran relevancia una visita así”, coincide Liberal con Navarro. “Al fin y al cabo, lo que no se ve, lo que no se cuenta, lo que no se muestra… no existe, por eso es fundamental que se familiaricen con esta profesión, para la contemplen como otra opción para su futuro o, aunque decidan dedicarse a otra, la valoren”, comentaba. De hecho, Liberal representó a las mujeres del sector primario. “Estudié derecho para ser abogada y trabajé en otros sectores, pero junto con mi marido tomamos la decisión de cambiar de vida y me hice agricultora en 2008. Siempre ha habido muchas mujeres agricultoras y ganaderas. Ahora la tecnología nos ayuda a que el trabajo de la agricultura y la ganadería sea más cómodo que cuando trabajaban nuestras madres y abuelas”, les narraba, sacando a colación, de paso, la actual digitalización del campo, así como la distinta maquinaria que utilizan.
Asimismo, los agricultores expusieron los distintos paisajes y cultivos de la Comunidad Foral. “Y en la zona norte, la más montañosa y verde hay prioritariamente ganado, ovejas, vacas, caballos… Y en esta zona hay muchos ganaderos”, seguía Liberal, quien también retrocedió en la historia para ahondar en los orígenes de esta profesión: “El descubrimiento de la agricultura y la ganadería se remonta al período Neolítico, hace miles de años, muchísimo tiempo. Las personas que vivían en aquella época fueron los primeros en ser capaces de producir alimentos cultivando la tierra y domesticando animales. Como tenían que cuidar sus cultivos y sus rebaños, construyeron pequeños poblados y empezaron a vivir en ellos de una manera estable, es decir se hicieron sedentarios situándose cerca de los ríos para poder regar las plantas y dar de comer a sus animales. Las primeras plantas cultivadas fueros los cereales como el trigo y las legumbres como los garbanzos”.
Clases de historia y biología, entremezcladas con juegos mediante fichas que los estudiantes debían rellenar, y donde además encontraban explicaciones que luego podrían releer en casa. “Estos tres cultivos que veis en la hoja son productos que yo produzco, tenéis que unir el grano, con el campo y con el nombre. Luego os enseñaremos distintos tipos de semillas de cereal para que las toquéis, estarán en saquitos y os las iremos pasando de unos a otros”, les contaba Liberal.
Una actividad tras la cual llegaba el turno de Cirauqui, del que aprendieron de qué trata el cultivo ecológico: “Es producir alimentos con técnicas más respetuosas con el medioambiente. Los y las agricultores y agricultoras cuidamos del entorno siempre, pero la técnica de producir en ecológico permite cuidar aún más. Es mucho más caro producir a través de esta técnica por lo que si en el supermercado veis productos ecológicos serán un poco más caros que los tradicionales”.
No sólo eso, Cirauqui ahondó en uno de los productos estrella, ahora de temporada, en Navarra: el espárrago. “La plantación se realiza en primavera y, de media, una esparraguera puede tener una vida productiva de siete u ocho años. El primer año puedes recoger o esperar al año siguiente a que vegete; y es a partir del segundo año cuando ya puedes recoges toda la producción. Para que los espárragos se mantengan completamente blancos, deben crecer debajo de la tierra y no recibir la luz del sol, ya que en el momento en que emerge del surco en el que crece, la punta adquiere un color verde o violeta por el efecto de la luz solar. Para ello se utiliza una técnica que se conoce como acaballonado y que no sólo permite mantener el color blanco, sino también una textura más tierna”, narraba, antes de pasar a la siguiente actividad.
“Os he traído distintos tipos de espárrago, de diferentes calidades, para que podáis diferenciar entre lo que es un espárrago de primera y lo que no”, les decía. Un taller del que los alumnos y las alumnas disfrutaron mucho y les situó en buena predisposición para afrontar el último reto: el pelado de alcachofas. “Esto es una alcachofa de Tudela, conocida como la flor de la huerta navarra, es una de las verduras más valoradas. La variedad cultivada es la ‘Blanca de Tudela’. Como veis es una alcachofa redondeada que se caracteriza porque sus brácteas no llegan a juntarse, dejando el orificio que las caracteriza. Ya sea en fresco o en conserva, es protagonista tanto de recetas tradicionales como de las recetas más innovadoras”, les contaba el de Funes, minutos antes de despellejar, con el grupo, la verdura. Una actividad práctica, que se complementó con la última explicación de los de UAGN: la de el uso de herramientas como la hoz, la zoqueta y el medidor de humedad para la cosechadora; dando, ahora sí, por concluida una sesión que los y las de Tudela nunca olvidarán, en el marco del 30 aniversario de las Fiestas de la Verdura.