La basílica de Pamplona que quiere abrir las 24 horas del día
La iglesia de San Ignacio de Pamplona acoge desde 2008 la Adoración Perpetua con 400 voluntarios que por turnos acuden una hora a la semana a rezar en silencio


Actualizado el 20/04/2024 a las 09:32
“Regálate una hora de adoración”. Con este lema, la Adoración Eucarística Perpetua de Pamplona quiere recuperar el esplendor que tenía cuando nació en 2008 en la capilla de San Ignacio. Así, busca personas dispuestas a “regalarle” una hora a la semana a Jesús expuesto en la hostia. Si se logran cubrir todos los turnos, el templo volverá a estar abierto las 24 horas del día, como ocurría antes de la pandemia.
La basílica de San Ignacio de Pamplona tiene sus puertas abiertas desde la seis de la mañana hasta la misa de las nueve de la noche. Sobre el altar está el Santísimo, la custodia con la hostia. Y siempre hay alguien rezando en silencio. “Jesús nunca está solo”, explica Eufemio Romano, voluntario de la Adoración Eucarística Perpetua. Actualmente hay unas 400 personas para cubrir los 15 turnos diarios. En sus inicios había más de mil pero la pandemia causó numerosas bajas. Por eso sus responsables han lanzado una campaña que ya ha empezado a dar sus frutos. “Para todo vamos con prisa. Programamos nuestra vida pero a Dios no le reservamos huecos en nuestra agenda”, expresa Eufemio Romano, adorador de Toledo que la semana pasada visitó Pamplona para promocionar esta práctica religiosa. Se reunió con otros adoradores y con grupos católicos, principalmente de jóvenes, para animarles a participar.
Romano, de 78 años, viudo con 3 hijos y 4 nietos, asegura que la Adoración Perpetua genera “grandes frutos espirituales” en las ciudades donde está presente. Actualmente hay 73 capillas en España y 25.000 adoradores. “Allí donde se implanta crece la asistencia a misa, surgen más vocaciones religiosas y al matrimonio, jóvenes más comprometidos con sus parroquias... y muchos frutos personales. Por ejemplo, conozco casos de personas que han logrado salir del alcohol y las drogas gracias a la oración ante el Santísimo, matrimonios que estaban al borde del divorcio y se han arreglado. E incluso una persona que no consumó su suicidio tras entrar por casualidad en una capilla”, enumera. Explica que a la basílica de San Ignacio no sólo acuden los adoradores apuntados en cada turno sino muchas otras personas que libremente deciden entrar un rato a rezar. Además, mañana y tarde hay sacerdotes confesando. “En la capilla encuentras una paz interior, una serenidad porque estás adorando a un Dios vivo realmente presente en la Eucaristía”, expresa Romano.
Para que la Adoración Perpetua funcione, hay un equipo de personas que se encarga de organizar los turnos. Cada voluntario elige el día y la hora que mejor le convenga. “Si alguna semana no puede acudir, existe una estructura de 29 responsables para ocupar esos huecos. Hay personas que no se animan a apuntarse por ese temor a faltar por imprevistos, vacaciones, etc., pero no tienen que agobiarse”, aclara.
En la basílica de San Ignacio hay hojas de inscripción. También hay un código QR que lleva a un formulario así como un email (adoracionsantisimopamplona@gmail.com) para resolver dudas. Se necesitan especialmente personas para los turnos de la madrugada. “Es cierto que requiere un esfuerzo añadido, pero son las horas más provechosas. En la historia de la salvación, los acontecimientos más importantes han sucedido de noche, Getsemaní, la Resurrección...”, señala.
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