Los miedos de ellos
"Hay gente a la que le gusta la pelea y va solo a eso"
Ellos relatan que un roce puede desencadenar una discusión que acabe en violencia. Son los momentos que más temen. ¿Qué hacen entonces?


Actualizado el 10/12/2023 a las 05:00
"El problema está en que una mirada, una fricción, un querer pasar por algún sitio, puede convertirse en el inicio de una pelea". Cinco jóvenes de veintidós años explican cómo evolucionan sus noches de fiesta. Para ellos el problema principal se encuentra en los roces. “Cualquier contacto es excusa para que surjan peleas”, afirma Luis Garcés. Por eso, saben de antemano qué es lo que tienen que hacer. “Siempre que me muevo a algún sitio, a la barra, al baño, voy diciendo ‘perdón’. Así no te dicen nada”, explica Alejandro Reguera. Aún así, están de acuerdo en que siempre hay alguien que busca problemas. “Hay gente que va exclusivamente a eso, les mola ese rollo”, confiesa Gael Villanueva. “Siempre buscan la excusa de que te has chocado con ellos o les has tirado el cubata. Lo mejor es no dar bola, pedir perdón y seguir normal”, reafirma Luis. Pero hay ocasiones en las que no hace falta buscar disculpas. “Ayer mismo nos pasó. Íbamos al baño y teníamos que cruzar por medio. Al pasar, nos empezaron a dar codazos y a un amigo mío le dieron una colleja. No pasó nada porque no queríamos movida, pero si llegamos a tener un mal día, se puede desencadenar una buena”, valora Julio Maeso.
Quizás una buena opción para evitar este tipo de conflictos sea limitar la venta de entradas. “Se debería controlar. Si hay mucha gente, hay más choques. Si hay más choques, hay problemas”, afirma Luis Garcés. Según ellos, el aumento de personal de seguridad es prescindible. “Si les dices que te han hecho algo, les da igual. Se limitan a sacarte fuera y ya”. Alejandro interrumpe. “Es evidente que no les vas a meter en medio del jaleo”. De hecho afirman que, en ocasiones, en vez de mejorarlo, lo empeoran. “No sé yo si los seguratas de Pamplona son lo mejor que he visto”, valora Julio Maeso. Varios de ellos afirman haber presenciado más de un altercado entre el personal de seguridad de locales nocturnos con algún grupo de jóvenes. “Es normal que les desespere la gente borracha, pero la violencia no resuelve nada”. Piensan que la solución radica en el cambio de mentalidad. “Que la gente a la que le guste la violencia reflexione. Que tirar un cubata o chocarte sin querer no implique el comienzo de una reyerta”, explica Gael Villanueva.
Y aunque parezca contradictorio, afirman que pedir perdón no es la única forma de evitarlo. “Cuando sales con chicas es diferente. Si voy con mis amigas, nadie busca picarte o entrar en conflicto”, asegura Luis. Todos están de acuerdo en que la mejor opción es ir acompañado, independientemente de si son hombres o mujeres. “Lo más importante es mantenerse en grupo y evitar estar solo”, remarca Guillermo Solorzano. Gael lo ratifica. “Si vas sin amigos es probable que te pase algo. La gente es más valiente si ven a alguien solo”. Julio lo confirma. “Todos los tíos vamos mil veces más tranquilos con amigos, aunque sepas que no van a hacer nada”.
LA VUELTA A CASA
“Al volver a casa vas tenso, sobre todo, si te encuentras con algún borracho que intenta picarte gritando. Lo mejor es no entrar al trapo, pero aún así, hay veces que siguen insistiendo”, explica Alejandro. Gael hace hincapié en la importancia del transporte público a altas horas de la noche. “Vivo en Zizur y pusieron las villavesas nocturnas hace poco. Hace no mucho estaban hasta la 1.00. Si querías volver de fiesta o te pillabas un taxi, que muchas veces no cogían, o volvías andando. Hay sitios que dan muy mal rollo”.
En cuanto a zonas, se pusieron de acuerdo rápidamente: según ellos los lugares más seguros son discotecas “como Indara y Canalla” y los sitios más inseguros, la Cuesta de Labrit, Jarauta y Navarrería.
