Problemas en la adolescencia (III)
Navarra, a la cabeza en consumo de alcohol y borracheras en adolescentes
Casi un tercio (14-18 años) admite haberse emborrachado en el último mes


Publicado el 07/12/2023 a las 05:00
Dos de cada tres adolescentes navarros (14-18 años) han tomado bebidas alcohólicas en el último mes y uno de cada tres (29,4%) se ha emborrachado en ese mismo periodo de tiempo. Son los datos que recoge la última encuesta ESTUDES (Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España), que se publica cada dos años, y que vuelve a colocar a Navarra a la cabeza a nivel nacional en lo que se refiere al consumo de alcohol por parte de los menores de edad.
Más en concreto, la tasa de borracheras es la más alta del país en dos de los tres indicadores temporales que se tienen en cuenta: 58,7% en alguna vez vida, y 52,5% en los últimos 12 meses. Si se refiere al último mes (29,4%), sólo Extremadura nos aventaja por un par de décimas (29,6%).
En cuanto a la prevalencia del consumo de alcohol (sin llegar al extremo de la borrachera), el 64,1% de los menores de entre 14 y 18 años lo han tomado en el último mes; el 78,1% en el último año; y el 80,1% alguna vez en la vida. Extremadura se sitúa otra vez como la comunidad con una mayor prevalencia en los tres parámetros.
ELLAS BEBEN MÁS
Resulta destacable que las chicas de estas edades recurren al alcohol (también al tabaco) con mayor intensidad que los chicos. Es una tendencia general desde los años 90, aunque la brecha se ha ido ensanchando en los últimos año. En Navarra también se cumple, tanto en el simple consumo como en el caso de los atracones de alcohol: el 54% de los menores navarros se ha emborrachado alguna vez en su vida, frente al 63,2% de las menores. Con las sustancias ilegales, en cambio, esta proporción se invierte.
LA EDAD DE INICIO
La encuesta ESTUDES anterior a esta colocaba a Navarra también como la comunidad autónoma en una iniciación al alcohol más precoz, con una media de 13,6 años. Esta vez ese dato se ha elevado hasta los 13,9 años, justo la media a nivel nacional, que se mantiene estable desde 2006. Según el estudio, el consumo semanal de alcohol en España comienza, por término medio a los 15 años, mientras que la primera borrachera se experimenta a los 14,5 años. Conforme aumenta la edad, crece el consumo, pero el mayor salto se produce entre los 14 y los 16 años.
EL PESO DEL EJEMPLO
Aunque hay datos que no están desglosados por comunidades autónomas, recogen realidades que bien se pueden aplicar a Navarra. Por ejemplo, en lo que atañe a los motivos para beber. Divertirse es el primero (68,3%), seguido del placer por la sensación que genera (37,8%). El tercer motivo para los chicos es el hecho de que el alcohol les ayuda a desinhibirse o ligar más (22,1%), mientras que para las chicas cobra especial relevancia que les sirve de ayuda cuando están deprimidas (30%).
También es llamativa la correlación que existe en el consumo de alcohol de los estudiantes y el que hacen sus padres y madres. Cuanto más beben los adultos, más beben los menores, en todos los periodos temporales y para todas las prácticas analizadas. El incremento porcentual más acentuado se da en los casos en los que el padre abusa del alcohol todos o casi todos los días.
LA PERCEPCIÓN DEL RIESGO
Igual ocurre con la percepción del riesgo que se tiene de las sustancias, que funciona, según recuerda la encuesta, “como un elemento protector frente al consumo”. En relación con el alcohol, se observa que la percepción de riesgo asociada a su consumo ha aumentado en 2023: el 63,4% de los estudiantes de 14 a 18 años considera que tomar 5 o 6 cañas/copas de bebidas alcohólicas en fin de semana puede causar muchos o bastantes problemas, proporción que resulta 6,5 puntos superior a la obtenida en 2021. Por otro lado, el consumo diario de alcohol (tomar 1 o 2 cañas/copas cada día) es considerado peligroso por el 63,6% de los estudiantes, proporción que es superior en 5,9 puntos a la registrada en 2021.
LA ACCESIBILIDAD
Aproximadamente 9 de cada 10 adolescentes (a nivel nacional) no aprecian ninguna dificultad para conseguir bebidas alcohólicas o tabaco, escenario que apenas ha cambiado desde 2006. “Esta situación pone de manifiesto que las sustancias de comercio legal se perciben totalmente al alcance de los estudiantes que quieran adquirirlas, cuando no deberían ser accesibles para los menores de 18 años”, apunta la encuesta.
