Una oportunidad para Gabriel
Un niño de 7 años necesita someterse a un trasplante de médula en la Clínica Universidad de Navarra y sus padres tienen hasta enero para reunir los 200.000 euros que les faltan para afrontar la operación


Publicado el 27/11/2023 a las 20:00
La periodista Paula Mas nos cuenta que Gabriel Ávila, un niño de 7 años nacido en Costa Rica, necesita someterse a un trasplante de médula en la Clínica Universidad de Navarra y que sus padres, Marialena y Donald, tienen hasta enero para reunir los 200.000 euros que les faltan para afrontar la operación.
Todo aquel interesado en ayudar a Gabriel puede hacerlo a través de tres vías diferentes: por la página Go Fund Me, por transferencia bancaria a la cuenta del padre, Donald Ávila, en España (ES96 0182 7541 3602 0160 4390) o a una de las cuentas de la propia Clínica Universidad de Navarra (ES45 0075 0256 49 0600602778 / ES86 2100 9161 44 2200152409), indicando en el asunto de la transferencia ‘tratamiento del niño Luis Gabriel Ávila González’.
Gabriel y sus 3 años de lucha
Gabriel juega con sus legos mientras ve los dibujos. El pequeño de 7 años va uniendo poco a poco las piezas con paciencia, se nota que es un niño curioso. Le encantan los dinosaurios y la mesa de sus juguetes lo delata. En 2020 fue diagnosticado con leucemia en Costa Rica, su país de origen, y desde entonces sus padres han movido cielo y tierra para ayudarle. Tras recibir quimioterapia durante tres años, el tratamiento no tuvo éxito y sufrió una recaída. “Visitamos varios hospitales de Costa Rica y de Estados Unidos pero no nos quisieron atender porque dijeron que la enfermedad ya estaba muy avanzada”, explica Donald Ávila, padre. “Nos dijeron que disfrutásemos del tiempo que nos quedaba con él, así sin más”, explica emocionada la madre, Marianela González.
Tras recaudar fondos mediante una campaña y muchas búsquedas por Internet, se toparon con la Clínica Universidad de Navarra. “Nos dijeron que podían ayudar a Gabriel, pero el viaje en avión era muy peligroso y existían muchas posibilidades de que no lo resistiese”, cuenta el padre. “Decidimos arriesgarnos, fue una decisión muy dura pero era eso o quedarnos de brazos cruzados”. Los padres recuerdan la angustia que vivieron los días previos al viaje. “Podía pasar cualquier cosa, todo era una nube de incertidumbre, de miedo”, relatan. Contra todo pronóstico, Gabriel consiguió llegar a España. “La CUN nos ayudó a pagar un tratamiento de rescate y un primer ciclo de inmunoterapia”, aseguran ambos. Poco a poco el pequeño fue respondiendo al tratamiento. “El me decía mamá, no me quiero morir”, explica Marianela González.
Pese a ello, los esfuerzos para pagar los tratamientos del niño no han sido fáciles, la familia vendió su coche y valora vender su casa en Costa Rica. “Aunque la clínica nos ha ayudado mucho, nos queda pagar el trasplante de médula de Gabriel, indispensable para que pueda seguir viviendo”, explican. El donante no será un problema, ya que su hermana mayor de 14 años, Gimena, es 100% compatible. A pesar de que ya tienen una médula para Gabriel, afirman que les falta recaudar la mitad del precio de la operación y necesitan depositarlo antes del próximo enero, fecha de la intervención.