En la Gran Recogida, lo que importa es querer ayudar

El Banco de Alimentos puso punto y final a su campaña, tras dos días en los que los voluntarios ejercieron a las puertas de los supermercados

Fotos de los voluntarios durante la recogida para el Banco de Alimentos
Fotos de los voluntarios durante la recogida para el Banco de Alimentos/ Garzaron

Carlota Soriano

Publicado el 25/11/2023 a las 18:58

Cientos de voluntarios navarros han acudido entre el viernes y el sábado a su cita anual con el Banco de Alimentosuna entidad que, solo en Navarra, ayuda a más de 25.500 usuarios. Y es que, como ya es tradición por estas fechas, los miembros de diferentes asociaciones se han reunido en las puertas de los principales supermercados para ayudar en la tarea benéfica de la Gran Recogida de Alimentos.

El coordinador del Banco de Alimentos de las donaciones en los supermercados zona de la calle Abejeras, Aurelio Larumbe, ha valorado positivamente las donaciones realizadas este año, puesto que “a pesar de las subida de precios, se mantienen respecto a otros años”. No obstante, según Miguel Esquiroz y Mari Carmen Luna, voluntarios de la Asociación Mayores Lacarra que participan cada año en la Gran Recogida, cada vez cuesta más que la gente haga donaciones.

Además de la opción de la donación de alimentos existe la posibilidad de donar económicamente aunque, para Ramón Marín, otro de los voluntarios, “a la gente le gusta dar el género, porque dar dinero es tan frío…”. Para el Banco de Alimentos, estas donaciones facilitan mucho la organización de las aportaciones que realizan a las entidades: por un lado, porque pueden comprar los productos que realmente necesitan y, por el otro, porque facilita la logística y el hecho de transportar todos los productos de un lado a otro y su posterior clasificación.

Para compensar la donación de alimentos, hay supermercados en los que solo se aceptan donaciones económicas. Es el caso del súper en el que se encontraba Amaia, nombre ficticio de una de las mujeres colaboradoras del Banco que prefiere ser una voluntaria anónima. Esta voluntaria ha explicado que el dinero lo recogen las cajeras, y es el usuario quien decide cuánto donar. Su tarea era la de recoger los datos del donante porque Hacienda les desgrava el 80% de la cantidad donada. “Normalmente, la gente dona 2, 3 o 5 euros. Pero quien dona más, tiene esa posibilidad de que el Banco de Alimentos lo traslade a Hacienda”, ha contado Amaia.

La cuestión, en cualquier caso, es ayudar. Y si algo se llevan los voluntarios en jornadas así es el ambiente de solidaridad que se respira en los supermercados. “Antes ha entrado una mujer joven que ha hecho una donación de 5 euros”, relataba Amaia. “Cuando le he ido a explicar que podía desgravarlo de su declaración, resulta que era una chica que estaba recibiendo la Renta Garantizada del Gobierno de Navarra. Es decir, no tiene para vivir y necesita ayudas pero eso no le ha supuesto ningún obstáculo para aportar su pequeña parte, por pequeña que sea”, ha concluido la voluntaria.

DEL SÚPER AL COMEDOR SOCIAL

El procedimiento de la Gran Recogida es sencillo: antes de entrar, los voluntarios del Banco de Alimentos recuerdan cuáles son los productos recomendados, como el aceite, la pasta, las legumbres o las conservas, y el usuario decide qué dona y en qué cantidad. No obstante, parece que la gente se decanta más por un tipo de producto que por otro, causando que existan grandes olvidados en las donaciones: los potitos, papillas y productos infantiles en general y los productos de higiene personal.

Con todo lo recogido al final de la campaña, se transporta del supermercado hasta el Banco de Alimentos y se clasifica tanto por tipo de producto como por fecha de caducidad. A partir de ahí, se hacen donaciones a las diferentes entidades y comedores sociales según las necesidades de cada caso. Y, a pesar de lo que pueda parecer, lo recaudado en la Gran Recogida tan solo cubre 3 meses de repartos a las diferentes causas benéficas. Hay que tener en cuenta que, en un año, se reparten más de 4.000 toneladas.

En el caso de las donaciones económicas, el dinero recaudado se queda en el supermercado a modo de saldo. Si la tienda recoge 80.000 euros, el Banco puede ir luego canjeando ese dinero por productos a medida que los vayan necesitando. “En ningún caso se toca ese dinero. Es importante que la gente se mentalice de cómo funciona realmente, porque muchos desconfían a pesar de que aquí seamos todos voluntarios que donamos nuestro tiempo sin buscar nada a cambio”, ha resaltado Aurelio Larumbe.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora