Pleno del Parlamento
Los socios de Chivite se abren ahora a deflactar el IRPF para paliar la inflación
El PSN afea a UPN por "ir por libre” con su moción y no consensuarla. EH Bildu admite que la deflactación puede ser “interesante” para aliviar el bolsillo de los navarros si va acompañada de otras medidas fiscales


Publicado el 20/10/2023 a las 05:00
El debate sobre la deflactación de la tarifa del IRPF, una medida que trata de evitar que se penalice fiscalmente una subida salarial que no se corresponde con un incremento de la renta debido a la inflación, regresó este jueves al Pleno del Parlamento de la mano de una moción de UPN. Era la sexta vez en el último año y medio que los regionalistas realizaban a la Cámara una propuesta para ajustar los tramos de IRPF a la inflación y aunque volvió a ser rechazada -recibió el voto en contra de los 30 parlamentarios de PSN, EH Bildu, Geroa y Contigo- Zurekin-, tanto los grupos que integran el Gobierno como EH Bildu admitieron estar preocupados por la evolución de los precios y se mostraron abiertos a estudiar una medida que el año pasado rechazaban y en la que UPN (entonces integrado en NA+) sólo logró concitar el apoyo de Izquierda Ezquerra.
La moción de los regionalistas abogaba por una deflactación “parcial, y progresiva”. Para “repartir” los efectos de la inflación planteaban un ajuste de las bases liquidables de entre un 7 y un 9,5% hasta rentas de 50.000 euros que sumada a la deflactación del 2% de 2022 permite, en opinión de UPN, corregir en casi dos terceras partes la subida del 18% de los precios y que además amplían a los mínimos personales y familiares, así como las deducciones por trabajo. Todas con efectos retroactivos al 1 de enero.
La portavoz de Economía de UPN, María Jesús Valdemoros, se anticipó al rechazó de la moción en su primera intervención. Que el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, quien no estuvo presente en el debate hubiera anticipado el miércoles que el Gobierno tenía previsto incluir una deflactación en la ley de medidas fiscales en la que está trabajando parecía motivo suficiente para justificar el rechazo. Pero el hecho de que el anuncio de Arasti llegara cuando el Gobierno ya era conocedor de la moción que UPN anunció en rueda de prensa el 6 de octubre y entró en la cámara la semana pasada no gustó a los regionalistas. “Lo negarán, pero me parece evidente que hemos forzado a que ustedes hicieran el miércoles su propio anuncio sobre el tema”, reprochó Valdemoros para quien la “premura e improvisación” del anuncio “para adelantarse al debate del pleno” ha impedido que puedan ofrecer detalles de cuantías para poder valorar la medida.
PSN: PIDEN LO QUE ES INVIABLE
La socialista Ainhoa Unzu negó la mayor y afeó a los regionalistas “por ir por libre” y no consensuar su propuesta. Recordó que la pasada legislatura se aprobaron dos deflactaciones (2020 y 2022) y defendió que las medidas que se han ido adoptando han supuesto “cientos de millones de euros de ahorro impositivo para los navarros” y han ayudado a todas las rentas. “Ahora piden lo que es inviable para tener un relato para votar que no a la ley de medidas fiscales”. La portavoz de EH Bildu, Laura Aznal, criticó que UPN califique de clase media a las renta de hasta 50.000 euros cuando el salario bruto medio anual no llega en Navarra a los 30.000 euros pero a renglón seguido defendió que la deflactación puede ser una medida “interesante” y puede aliviar el bolsillo de los navarros si va acompañada de otras medidas fiscales. “Habrá que analizar si la deflactación se hace según la inflación o el crecimiento medio de la renta que puede evitar la llamada progresividad en frío”. Remarcó que la deflactación “es una bajada de impuestos si los salarios no crecen en la misma proporción” y beneficia más a las rentas más altas. Para Miguel Garrido, de Contigo, la deflactación que propone UPN “no es justa” porque es regresiva para las familias. “Nuestra reforma sería para aumentar la progresividad el sistema, no la regresividad”.


La deflactación automática de la tarifa, el próximo debate
La segunda de las medidas fiscales que UPN llevará a la Cámara “para evitar que los contribuyentes vean cómo la inflación les obliga a pagar más impuestos de los que les corresponde”, será una iniciativa para que en Navarra se apruebe una deflactación automática anual en el IRPF. Una práctica asentada en EE UU y países como Francia y que Navarra podría aprobar por su autonomía tributaria. “Las deflactaciones no deben ser extraordinarias a modo de aguinaldo tributario. Se debe tratar como un ajuste técnico del impuesto ante la distorsión de la inflación”, defendió Valdemoros.
La deflactación en tres claves
1 ¿Qué supone deflactar la tarifa del IRPF? Aumentar los tramos sobre los que se aplican los distintos tipos del tributo sobre la renta. Los que están actualmente en vigor así como los mínimos personales y familiares se pueden consultar en el cuadro que acompaña esta información. La teoría dice que la deflactación se hace para que los trabajadores que consiguen mayores retribuciones por la inflación no vean menguada la subida del sueldo porque acaben pagando más impuestos. Algo que ocurre si dicha subida implica que el salario salte a un tramo del IRPF con un tipo más alto.
2 ¿Presupone la deflactación subida de salarios? En la práctica sí. En teoría la deflactación es una vía para no aumentar impuestos como consecuencia de estas subidas. Para los partidos de izquierda, si los salarios no crecen en la misma proporción la deflactación es una bajada de impuestos y de ahí que aboguen por analizar si conviene más indexarla a la inflación o al crecimiento medio de las rentas.
3 Qué coste tuvo para la Hacienda foral la última deflactación? Deflactar un 2% la tarifa en 2022 tuvo un coste de 12.8 millones. Conllevó que las rentas declaradas ese año que subieron en esa proporción no subieran de tramo.