Iglesia
Fallece Miguel Flamarique, expárroco de San Nicolás de Pamplona
El sacerdote nacido en Biurrun impulsó las Comunidades Neocatecumenales en Navarra y dirigió el seminario de los Kikos en Pamplona


Actualizado el 14/10/2023 a las 12:03
El sacerdote Miguel Flamarique Valerdi, expárroco de la iglesia de San Nicolás de Pamplona, falleció el 13 de octubre a los 90 años. En los años setenta fue el iniciador de las Comunidades Neocatecumenales en Navarra y en 2008 rector del Seminario Redemptoris Mater de Pamplona. Una de sus hermanas, Silvia, es misionera de Cristo Jesús.
Miguel Flamarique Valerdi (Biurrun, 29 de septiembre de 1933) fue ordenado sacerdote en 1957. Estuvo un año como coadjutor en el Valle de Arce; después, fue párroco de Murillo El Cuende durante 5 años, estuvo un año párroco en Tiebas y 16 años en Valtierra. También pasó una temporada en el Callao peruano. En 1980 fue trasladado a Pamplona, a la parroquia de San Nicolás, donde estuvo 19 años, seis de ellos como párroco. Cuando se jubiló en 2003, pasó a colaborar en la parroquia de Santa Teresa, en Orvina.
La capilla ardiente de Don Miguel Flamarique está instalada ya en el Seminario de Pamplona pic.twitter.com/1oIt8uFZ6w
— Iglesia Navarra (@iglesianavarra) October 14, 2023
En 1974, fue iniciador en Navarra de las Comunidades Neocatecumenales, fundadas en 1968 por Kiko Argüello. Estuvo más de 30 años como consiliario diocesano de este movimiento católico que imita la vida de las primeras comunidades cristianas, con la alabanza, la catequesis y la evangelización como pilares. En 2008, el arzobispo Francisco Pérez le encomendó el Seminario Redemptoris Mater, donde se forman miembros de las comunidades neocatecumenales. Sus seminaristas, procedentes de numerosos países, comparten clases con los alumnos del Seminario Diocesano de Pamplona.
Flamarique colaboraba habitualmente en la revista diocesana 'La Verdad'. En 1988 publicó una recopilacion de artículos en un libro titulado ‘Escrutad las escrituras’. Los que le conocen destacan su “entrega generosa” a los demás, su sencillez y un “carisma para dar el consejo espiritual oportuno”.