Iosu Pardo Gurpegui, ex concejal y exparlamentario

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Juan Cruz Alli Aranguren

Publicado el 27/07/2023 a las 07:55

El pasado martes 18 de julio falleció repentinamente en Andosilla a los 63 años Iosu Pardo Gurpegui. A su esposa Mª Luz e hijas Irene y Maite, mi más sincera condolencia por tan sensible pérdida, porque nadie mejor que ellas le han conocido y recibido el afecto y entrega de una persona que no expresaba lo que sentía.

Por lo que le conocí y traté en varios espacios en los que coincidimos, su aparente seriedad y timidez eran el modo de manifestar su prudencia en el juicio y su modo de expresarlo. Ganaba en la relación personal inmediata y próxima en la que se manifestaba en diálogo abierto, respetuoso, tolerante y fluido, siempre con valoraciones muy meditadas y razonadas. La noticia de su fallecimiento me produjo un sentimiento de pérdida de una buena persona, un gran profesional, un compañero en situaciones y roles distintos y un servidor de la sociedad navarra, que podía seguir dando mucho de sí. Habituado a tratar sobre bienes económicos escasos era consciente de lo aleatorio del mundo y la vida y de la certeza absoluta de la muerte, que, por razones obvias de edad, para él era previsiblemente lejana. Como expresó M. Machado: “¡Y Ella viene siempre! Desde que nacemos, / su paso, lejano o próximo, huella / el mismo sendero por donde corremos / hasta dar con ella.”

Si nos preguntamos con Heidegger “¿quién es el hombre?”, hemos de contestar con él: “Aquel que debe dar fe de lo que es”. Así lo hizo Iosu. Fue un humanista de convicción, porque para él lo primero eran las personas de modo individual y en colectividad, que inspiraban su ideal socialdemócrata con el que fue consecuente en toda su vida. Economista de formación trabajó en la Caja de Ahorros de Navarra y Banca Cívica, cuyo comité intercentros presidió como miembro de la UGT. Afiliado al PSN el 31 de mayo de 1996 le representó en el Ayuntamiento de Andosilla entre 1993-2003 y 2007-2011 y en el Parlamento de Navarra en la legislatura 2003-2007. Su libertad y rectitud de intención le hicieron ser crítico con el ‘agostazo’ de 2007, en el que la dirección nacional impidió la formación en Navarra de un gobierno entre el PSN, NaBai e IU, haciendo posible con su abstención el gobierno de colación UPN-CDN. No participó ni compartió la decisión, la censuró internamente, siendo muy claro en su posición y, prudente como era, lo hizo sin escándalo que perjudicase a su partido. Fue uno de los promotores del movimiento crítico interno que se formalizó entonces como Foro para el Relanzamiento del Socialismo Navarro. Con libertad para pensar y actuar al tener su trabajo y no depender de la confianza de los líderes, terminó separándose en 2009, colaborando con movimientos sociales populares e izquierdistas como Batzarre y ATTAC.

A lo largo de su trayectoria practicó la idea de que “lo absoluto de la vida significa que, al ofrecerse como don a cada uno, es también una exigencia. Implica un cierto número de leyes fundamentales que garantizan una vida abierta y, por consiguiente, la verdadera libertad. Vivir no se limita al hecho de existir corporalmente. […] Cada uno de nosotros está unido a los otros” (Cheng, F., Cinco meditaciones sobre la muerte, 2015). Porque somos naturalmente distintos, no todas las personas tenemos el mismo sentido de la comunidad, la unidad y el compromiso político y social con los otros, ni del concepto de la justicia y el servicio público. La trayectoria ideológica y personal de Iosu demostró que tenía principios y valores muy altos. Fue un convencido de que todos podemos comprometernos con la justicia, la libertad, la solidaridad y la mejora de la vida de nuestros conciudadanos, porque estamos para contribuir y servir al bien común y al progreso colectivos. Predicó con el ejemplo y su familia fue testigo de su generosa entrega a los demás.

María Luz, Irene y Maite, a vuestro esposo y padre, que veía por vuestros ojos y os tenía afecto y devoción, escuchadlo en silencio, porque os está diciendo con San Agustín: “Os espero. No estoy lejos, justo del otro lado del camino. Veis, todo va bien. Volveréis a encontrar mi corazón. Volveréis a encontrar mi ternura acentuada. Enjugad vuestras lágrimas y no lloréis si me amáis”. Recordadle como todo lo que fue para vosotras y para tantas personas a las que sirvió generosamente. Que su luz os ilumine. Descanse en la paz de las personas justas, generosas y solidarias.

El autor fue compañero del fallecido en el Parlamento foral

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