Comisión
El Gobierno de Navarra empieza a reconocer a víctimas de abusos de la Iglesia
Seis personas ya cuentan con la condición oficial de víctimas, otras 19 la tendrán en breve y hay 48 solicitudes pendientes de resolución


Actualizado el 21/07/2023 a las 21:01
La comisión que trabaja en el reconocimiento de las víctimas de ataques contra la integridad física, la indemnidad y la libertad sexual en el ámbito de la Iglesia católica en Navarra otorgó este viernes oficialmente mediante una orden foral, firmada por el consejero de Justicia del Gobierno foral, Eduardo Santos, la condición de víctimas a seis personas. Un proceso que se ha ejecutado “tras analizar sus casos, escuchar su relato, cotejar datos y solicitar archivos eclesiásticos y académicos, además de analizar la coherencia de su denuncia”, según expuso ayer el Gobierno foral.
La comisión se creó a partir de la Ley Foral 24/2022, que fue apoyada por PSN, Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E y rechazada por Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos). La Iglesia católica navarra, que considera que la norma debía también amparar a víctimas de abusos sexuales en otros ámbitos, ha declinado formar parte de la comisión. El Ejecutivo foral dijo ayer “seguir con la mano tendida” para que la Iglesia acepte ocupar los dos puestos que le corresponderían en la comisión.
Otras 19 personas serán reconocidas como víctimas en breve. Además, de los 25 expedientes tramitados, hay otras 48 solicitudes pendientes que se irán resolviendo por la comisión. Ésta la integran el historiador Mikel Lizarraga y el psicólogo Josean Echauri, ambos elegidos por los representantes de las asociaciones de víctimas de abusos; la historiadora Esther Aldave y la criminóloga Ana Carmona, propuestas por el Parlamento de Navarra, y la docente Camino Bueno y el experto en derechos humanos Mikel Córdoba, a propuesta del Gobierno, junto a Izaskun Gartzaron, responsable de la Oficina de Atención a Víctimas del Delito del Ejecutivo.
José Luis Pérez, de 59 años, que sufrió abusos durante su infancia cuando fue alumno interno en el centro escolar Padres Reparadores de Puente la Reina junto a uno de sus hermanos, es una de las primeras seis personas a las que el Gobierno ha otorgado el reconocimiento oficial. “Mi familia me ha ayudado muchísimo porque ha sido un proceso duro, pero la sensación del reconocimiento es maravillosa. La comisión lo ha hecho muy bien y de su parte hemos recibido apoyo, cariño y comprensión”, señala. “Ha sido fácil y no ha habido ninguna presión para hablar de nuevo sobre lo ocurrido, porque hablar de aquello es terrible siempre. De niño no sabes lo que está pasando, no tienes conciencia de si es algo sexual o no. Y de adulto, con los años me fui dando cuenta de que a ese niño que fui se lo cargaron. De alguna manera, mataron esa inocencia y esa infancia”, expone Pérez, quien en pocos días recibirá en su casa la notificación que le certifica como víctima oficial.


Para Ana Luisa Anaut, de 67 años, ser reconocida como víctima de abusos en la infancia “ha sido liberador y una gran alegría, a pesar del dolor que supone rememorar aquello”. “Nunca se lo había contado a nadie, casi ni en mi propia familia, pero era un dolor muy grande que tenía guardado y necesitaba quitarme este peso de encima, además somos muy pocas mujeres las que aparecemos en estos casos y estoy convencida de que habrá más”, afirma Anaut, que sufrió abusos sexuales cuando era niña por parte del reverendo coadjutor en su pueblo, Isaba.
Uno de esos casos que serán revisados por la comisión en próximas fechas es el de Marcos Leyún, de 74 años y actual presidente de la Asociación de Víctimas de Pederastia en Instituciones Religiosas de Navarra. “Para nosotros el reconocimiento como víctimas es fundamental para recuperar parte de la dignidad que nos quitaron cuando abusaron de nosotros cuando éramos niños”, explica Leyún. Padeció tocamientos por parte de un religioso cuando tenía 9 años en el colegio Santa María la Real de los Maristas.