Homenaje
El día que la viuda de Múgica sostuvo la mirada con 'Txapote' y los otros tres asesinos de su marido
El concejal de UPN de Leitza, José Javier Múgica, fue asesinado por ETA el 14 de julio de 2001. Diez años después se celebró el juicio contra los autores. El que fue jefe de la banda terrorista Francisco Javier Gaztelu 'Txapote' fue quien ordenó el atentado y fue condenado a 60 años de cárcel, y los tres etarras que ejecutaron la orden, a penas de entre 50 y 58 años. Tras conocer la condena, la viuda de Múgica hizo pública una carta en la que pidió rezar por los asesinos "para que entiendan el daño terrible" que les habían causado y para que "jamás nadie vuelva a causar ese daño a otro ser humano"


Actualizado el 15/07/2023 a las 11:08
En noviembre de 2011, diez años después del atentado que costó la vida al concejal de UPN en Leitza, José Javier Múgica, el que fue jefe de ETA Francisco Javier García Gaztelu, alias ‘Txapote’ fue juzgado y condenado por la Audiencia Nacional a 60 años de cárcel por ordenar su asesinato.
El tribunal condenó también a los tres integrantes del comando ‘Argala’ de la banda terrorista que ejecutaron la orden de Txapote: 58 años para Juan Carlos Besance, y 50 para Andoni Otegi y Oscar Celaráin. El fallo incluyó una indemnización de medio millón de euros a la familia de la víctima y el pago de otros 25.700 euros por los daños de la furgoneta destrozada en el atentado.
Ninguno de los cuatro condenados recurrió este fallo judicial, por lo que en diciembre de 2011 fue ya firme.
Uno de los momentos más intensos de aquel juicio lo protagonizó Reyes Zubeldía, la viuda del edil, cuando, después de declarar, sostuvo durante varios segundos la mirada a los asesinos de su marido en la Audiencia Nacional, uno a uno, terminando en Txapote. Al regresar a su sitio se abrazó con sus hijos, con su hermana y con Miguel Sanz.
LA CARTA DE LA VIUDA TRAS LA CONDENA
Reyes Zubeldía, tras conocer la sentencia que condenaba a los asesinos de su marido, ese noviembre de 2011 hizo pública una carta en su nombre y en el de sus hijos, que reproducimos literalmente:
"En el día de hoy hemos tenido conocimiento de la sentencia que condena a los autores del asesinato de nuestro marido y padre.
No vamos a opinar sobre ella, porque no sabemos ni debemos. Tan solo queremos expresar nuestro alivio al saber que se ha seguido hasta el final contra los autores de su asesinato y por poder saber qué pasó y quien lo hizo, y saber igualmente que quien lo hizo va a pagar lo que las leyes establecen por ello.
Pero el motivo de esta nota es mandar nuestro agradecimiento personal y emocionado a todas las personas que habéis estado con nosotros, a los que habéis escrito apoyándonos, a los que nos habéis llamado, a los que nos habéis parado por la calle, a todos los que habéis rezado por nuestra familia. Estas muestras constantes de solidaridad y cariño las llevaremos ya siempre en nuestros corazones.
Queremos dar las gracias a todos los miembros de Unión del Pueblo Navarro, en especial a Yolanda Barcina, Miguel Sanz, Alberto Catalán y Eradio Ezpeleta, por no haber faltado nunca a ningún homenaje a nuestro padre y marido, por haber estado con nosotros en el juicio en la Audiencia Nacional, por su constante cercanía, preocupación y cariño. También queremos agradecer el apoyo de nuestros familiares, amigos y de la gente de bien de Leitza.
Queremos dar las gracias sinceramente a los medios de comunicación por respetar nuestros sentimientos y nuestro silencio, y por el exquisito trato que siempre, todos, nos han dispensado. Pedimos perdón por no haber atendido en ocasiones vuestras llamadas y rogamos vuestra comprensión.
Queremos agradecer muy especialmente la labor de nuestros letrados, Juan Frommknecht Lizarraga y Miguel Martinez-Falero por su gran labor profesional y humana a lo largo de estos ocho años, negándose siempre a cobrar un solo euro a esta familia. Su trabajo ha hecho posible que la persona que dio la orden de matar a nuestro ser querido haya sido juzgado y condenado . Nos gustaría que su ejemplo sea premiado y seguido por la sociedad.
Por último, y muy especialmente, como cristianos, rogamos a todos los que nos quieren o aprecian que recen, no por nosotros, sino por los asesinos de José Javier, para que entiendan el daño terrible que nos han causado, y para que jamás nadie vuelva a causar ese daño a otro ser humano".
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