71 niños y niñas saharauis llegaron ayer a Navarra
Tras un viaje de 20 horas, cansados y desnutridos, ahora disfrutarán del Programa Vacaciones en Paz gracias a las familias
de acogida navarras


Publicado el 11/07/2023 a las 06:00
51 grados. Esta fue la temperatura en los campamentos de refugiados saharauis el domingo a las ocho de la tarde cuando partieron hacia Navarra los 71 niños y niñas que ya disfrutan del Programa Vacaciones en Paz. “Han salido de un infierno”, describía ayer Carol García Pellejeros, presidenta de ANAS (Asociación Navarra de Amigos del Sáhara), nada más bajar de los dos autobuses que trajeron a los pequeños. Los días previos a la partida aún fueron peores puesto que alcanzaron los 60 grados.
“Esto significa que pasan días enteros encerrados en sus casas, sin apenas moverse, con la moral muy baja”. García Pellejeros y su marido, Mulai, volaron desde Navarra hasta Tinduf para acompañarles. Al recordar, les sobreviene el llanto de una niña de cuatro años, Zeinabu Mbarek Husein, aferrada a la melfha azul de la navarra suplicando que no la dejaran en el desierto. Y las palabras de una madre pidiendo a su hija, Sidani, con ataques epilépticos, que no se separara de este matrimonio navarro-saharaui.
Ayer, tras veinte horas de viaje, entraron en Berriozar en dos autobuses procedentes del aeropuerto de Loiu en los que también iban diez voluntarios de la asociación y el subdelegado del Frente Polisario en Navarra, Mohamed Galiani. Nada más llegar, se sentaron en una de las salas habilitadas por el ayuntamiento, bebieron agua, comieron bocadillos de queso y se distrajeron con unos dibujos animados que proyectaron en una pantalla mientras esperaban. Hubo emoción. Silencio. Cansancio. Alegría contenida...
“La situación allí es caótica. Vienen de una guerra donde la ayuda humanitaria se ha reducido. Y no pueden salir de sus casas por riesgo a morir”, expuso García Pellejeros a las familias. “Vacaciones en Paz es un proyecto de esperanza y de vida. Ya veréis cómo regresan con otro aspecto”.
