Maneras de influir

@MiguelFitGym: "Tener un físico muy trabajado no implica que no tengas vida social"

Miguel Jiménez Rodríguez cuenta con una comunidad fiel de más de 32.000 seguidores a los que muestra que es posible estar fuerte y salir con amigos

Miguel Fernández Rodríguez, @MiguelFitGym en Instagram, posa con una medalla conseguida en una competición
AmpliarAmpliar
Miguel Jiménez Rodríguez, @MiguelFitGym en Instagram, posa con una medalla conseguida en una competición
Miguel Fernández Rodríguez, @MiguelFitGym en Instagram, posa con una medalla conseguida en una competición

CerrarCerrar

Begoña Goitiandia

Actualizado el 17/06/2023 a las 11:06

El pamplonés Miguel Jiménez Rodríguez, conocido como @MiguelFitGym, comparte protagonismo en su perfil de Instagram con su perra Fit, a la que, confiesa bastante orgulloso, sus seguidores “quieren más”. Y es que, aunque la mayoría llegue a su perfil en busca de consejos de instrucción en fitness y nutrición, la mayoría se queda por su “buena vibra”. Preparador físico y atleta patrocinado de profesión, este navarro cuenta con una comunidad fiel de más de 32.000 seguidores.

De estudiante de Económicas a preparador físico…

Mientras estudiaba la carrera, era aficionado al deporte y me preparaba para hacer triatlones, pero solo a nivel físico. Introduje la nutrición adaptada al deporte y aluciné. Somos lo que comemos. Veía que lo que aplicaba en mí surtía efecto, así que me picó el gusanillo y empecé el grado superior en Dietética y Nutrición. Terminé Económicas, empecé a trabajar en una sucursal de Laboral Kutxa, donde estuve durante dos años, y quise probar a competir por primera vez en fitness. Creo que hice un par de competiciones más y empecé a ayudar a preparar estas competiciones a gente de mi entorno. Lo hacía de forma gratuita y como muchos no seguían mis pautas, un día dije: os voy a tener que cobrar para que me hagáis caso. Y hasta hoy.

¿Y cómo encajó Instagram en el puzzle?

Esperé hasta tener una sesión de fotos profesional para abrir el perfil @MiguelFitGym porque quería conseguir con él un patrocinio para competir. Lo vi desde el inicio como algo profesional, no como una red social. Así que el contenido que subiese tenía que tener calidad y estar cuidado.

¿Lo había visto en otros perfiles del sector?

No. Creo que pertenezco a la primera tanda de atletas de fitness que se echaron a las redes. Nacimos todos más o menos a la par, en torno a 2016. Eso hizo que creciéramos muy rápido. Hoy hay muchos más perfiles que intentan hacerse un hueco en el sector, pero es más difícil. No sé si es que no hay sitio para todos o qué pasa. Es algo curioso.

¿Cuándo consiguió dedicarse en exclusiva a esto?

Al poco de abrirme la cuenta en Instagram, empecé a trabajar con una distribuidora de Barcelona que repartía suplementos alimenticios para deportistas a nivel nacional. Se llamaba ‘Ponte más fuerte’ y era de las más conocidas del país. Eso me dio mucha visibilidad y con ello, además de seguidores, me llegaron clientes que pedían asesoramiento deportivo y nutricional. Sabía que si quería ofrecer un servicio de calidad iba a necesitar tiempo, así que decidí dejar mi trabajo en el banco. Me costó, claro, porque es arriesgado. Pero un año después de abrir mi cuenta en Instagram firmé un contrato con ‘BiotechUSA’, el Real Madrid de las marcas de nutrición deportiva, con la que he ido renovando cada año y éste he firmado de formado indefinida. Mi trabajo a día de hoy es el de preparador físico y atleta patrocinado.

¿Qué contenido comparte? ¿Qué buscan sus seguidores?

Más allá de que lo que publico en mi cuenta es contenido de fitness, creo que he conseguido crear una comunidad con la que conecto por la alegría y el buen rollo que transmito. Y porque muestro que puede haber un equilibrio entre el fitness y una vida totalmente completa, es decir, se puede hacer fitness y salir con los amigos de fiesta o ir a comer fuera. Tener un físico muy trabajado no implica que no tengas vida social. 

Ha conseguido llegar a la selección española de fitness..

Estuve siete años compitiendo con el objetivo de formar parte de la selección española de fitness y lo conseguí hace dos. Repetí el año pasado. Fue muy emocionante. Como anécdota, mi carnicero del Mercado de Santo Domingo colgó una de mis fotos en su local para mostrar que estaba así de fuerte porque comía carne de ahí, (ríe). Compartí en Instagram esa foto, que cumple ninguno de los requisitos para que supuestamente funcione y, sin embargo, tiene muchísimos likes. Eso permite conocer un poco más a mi comunidad.

¿Qué pasa en Pamplona que cada poco tiempo se abre un gimnasio? ¿Está de moda hacer deporte?

Gracias a Instagram empezó a darse a conocer el mundo fitness. Para que te hagas una idea, en 2014, cuando competí, yo era el raro y ahora es súper normal. Así que sí, creo que está de moda. De hecho, creo que en los gimnasios de Pamplona hay más nivel que en otros puntos del país. Y más mujeres que hacen deporte en la zona de musculación. Hace años esta zona era territorio exclusivo de hombres y ahora vas a cualquier Altafit, donde entreno, y hay más chicas que chicos. También creo que figuras reconocidas como Ibai Llanos o TheGregf han ayudado a transmitir que cualquiera pude ser una mejor versión de sí mismo. Creo que parte del amor propio es querer buscar tu mejor versión.

¿Cómo es la preparación para una competición?

Depende de tu punto de partida y de tu físico final objetivo. La parte más complicada de todo el proceso es la de creación de masa muscular. Necesitas tiempo. Además de introducir los nutrientes necesarios y del entrenamiento de intensidad, no puedes empezar y pensar en competir en unos meses. Yo cuando lo hice llevaba ya seis años de trabajo. Durante el año me dedico a mantener ese trabajo, ese nivel de fuerza en el que quiero competir y, por supuesto, lo pulo en dos meses, pero el trabajo ya está hecho.

¿Cómo cambia su rutina esos dos meses?

No cambia mucho con respecto al resto del año, lo que modificas es tu nutrición. La comida es escasa porque te interesa bajar el porcentaje de grasa de tu cuerpo y definir, así que lo que te falta es energía. Si tienes la posibilidad de poder descansar más, lo que no comes, lo duermes. Yo he tenido la suerte trabajada de poder descansar en esa fase, pero quien tiene que levantarse a trabajar y además no come, va a sufrir. Es duro. Yo tengo claro que pararé de competir el día que lo deje de disfrutar. Además, creo que para competir necesitas tener el resto de ámbitos de tu vida en orden. Es muy importante estar preparado a nivel mental.

¿Por qué?

Porque es muy importante tener una buena relación con la comida. Vas a empezar un periodo de restricción alimentaria que por supuesto tiene fecha caducidad, porque no puedes estar toda la vida prohibiéndote algo. Si no, en algún momento vas a explotar. Está claro que necesitas implicación y sacrificar cosas, pero si estás preparado mentalmente, lo que cambia es el sufrimiento. Si lo llevas bien, comes un poco menos y duermes un poco más, es un proceso chulo porque cumples una meta que tú mismo te has marcado. Y otra cosa que destacaría es que ninguno somos objetivos con nosotros mismos. Perdemos la objetividad en el proceso. Ha habido momentos en los que me miraba al espejo y no creía que había alcanzado el nivel de fuerza adecuado para competir. Por eso es importante tener un preparador que te diga cómo estás, porque si no, tomarás malas decisiones. Hoy veo ese vídeo y me pego una colleja.

¿Es sano mantener ese nivel durante mucho tiempo?

El fitness, como estilo de vida es muy sano, pero sin llevarlo al extremo. Es muy positivo entrenar y comer bien sin ser tan severo. Pero competir es llevarlo al extremo y es insalubre.

Existe un debate más allá de las redes con el dopaje en el mundo del fitness, ¿cómo afecta a perfiles profesionales como el suyo?

En mi perfil nunca me suelen llegar preguntas sobre el dopaje porque tengo una comunidad fiel que sabe que estoy alejado de eso. Cuando me ha llegado, lo bloqueo y ya está. Sé que existe el debate con atletas de culturismo natural que tienen cuerpos tan fuera de serie, que se ve tan irreal, tan increíble, que la gente se niega a creer que eso sea natural, pero lo son. Quizá también tiene que ver con cómo lo muestran en redes. También ha surgido el debate de casos de chicos muy jóvenes que han destacado como Joan Pradells, que decían que su cuerpo era natural y luego no ha sido así. Pradells es un fuera de serie y está destacando a nivel mundial y está claro que utiliza cosas, pero se le achaca mucho que él decía que no las usaba, y ahora se ha visto que sí.

¿Lo mejor y lo peor de las redes?

Siento que para los 31 años que tengo he disfrutado de una vida súper plena y, en parte, esto es gracias a las redes sociales. También me ha dado la posibilidad de conocer a muchísimas personas que de otra forma no lo habría hecho. Desde hace años se organiza en Barcelona la Arnold Classic, una feria de culturismo a la que mucha gente acudía para sacarse una foto conmigo, preguntarme por mi perra, etc, era algo súper chulo. Y he tenido la posibilidad de conocer a gente famosa, con millones de seguidores, que de tú a tú son personas normales y con las que he acabado haciendo una amistad.

¿Y lo peor?

Quizá en algún momento me molestaba ser conocido, y eso que yo no soy casi conocido. Pero en una ciudad pequeña como Pamplona, ir a un sitio y ver que varias personas te miran era algo que no me gustaba. Ahora ya no me afecta. Lo veo como algo positivo porque me permite desarrollar proyectos que de otra forma no podría hacer. Y desarrollar mi trabajo. Si cuento en mi perfil que busco clientes que quieran contratar un preparador físico, la gente me escribe. Eso es un privilegio.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora