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Historia y Patrimonio

Cinco pueblos "de diseño" en Navarra

Figarol, San Isidro del Pinar, Gabarderal, Rada y El Boyeral surgieron como pueblos de colonización en los años 60 y fueron concebidos con características similares en cuanto a edificación y parcelación

Ampliar Rada
Vista aérea de Rada en la que se aprecia su esquema de distribución urbanísticaARCHIVO
Publicado el 21/03/2023 a las 06:00
Dentro de la fiebre por el ahorro energético ha ganado cierta fama en los últimos tiempos el concepto de 'ciudad de 15 minutos', acuñado por el profesor universitario Carlos Moreno. La idea, grosso modo, es planificar los barrios para tener todo a mano y reducir al máximo los desplazamientos; es decir, construir ciudades "de diseño". El plan no es nuevo y ya se aplicó en el pasado reciente a la edificación de grandes urbes como Brasilia -capital de Brasil-, pero quizá resulta menos conocido que en Navarra y en el siglo XX tuvimos un puñado de pueblos diseñados desde cero y con características similares en cuanto a edificación y parcelación. Fueron los denominados "pueblos de colonización".
La construcción del embalse de Yesa, a finales de los años 50, abrió la puerta a irrigar terrenos antes baldíos o poco productivos y también sirvió como espoleta para idear el "Plan Bardenas", que contempló la construcción de cinco nuevos pueblos en Navarra  que debían ser habitados por colonos a los que se les ofrecería casa, tierras, aperos e incluso algunos animales.
Estos pueblos fueron Figarol, San Isidro del Pinar, Gabarderal, Rada y El Boyeral. El diseño de todos ellos se planificó con mimo, como si se tratara del SimCity o cualquier otro videojuego de construcción de ciudades: habría una plaza central con ayuntamiento, iglesia, servicio de Salud y de Correos en torno a la cual se distribuirían las calles formando manzanas simétricas, como trazadas a escuadra y cartabón. La escuela y las viviendas de los maestros quedarían cerca de la plaza central. 
A mediados de los 70, el proyecto ya había hecho a rodar y ya se habían construido más de 250 casas en Rada -de las cuales estaban habitadas unas 80-, cerca de un centenar en Figarol, 50 en Gabarderal, 30 en San Isidro del Pinar y solo cinco en El Boyeral, si bien las cinco estaban habitadas. Los colonos habían llegado desde Navarra, en su mayoría, pero también de otros puntos de la geografía española como Cataluña, Extremadura o Andalucía. 
Actualmente, Rada es el más habitado de estos cinco pueblos, con más de 500 empadronados. Figarol supera los 250 y Gabarderal, el centenar. San Isidro del Pinar apenas tiene 20 habitantes y El Boyeral quedó despoblado muy poco después de su nacimiento.
Figarol
Celebración del 50 aniversario de la fundación de FigarolALBERTO GALDONA/ARCHIVO
EN RADA, 22 AÑOS PARA SALDAR LAS DUEDAS
Para la construcción de Rada, cerca del antiguo Desolado del mismo nombre, se expropio a los dueños del terreno, los Duques de Miranda. El pueblo se construyó en el terreno menos aprovechable, precisamente para aprovechar las buenas tierras para el cultivo. Las obras fueron costosas y, además, había que ofrecer un incentivo suculento a los futuros colonos para que se trasladaran allí. Finalmente, solo puedo completarse la mitad de lo proyectado, pero benefició a los colonos, que recibieron el doble del lote previsto por cabeza. Estos debían ser matrimonios jóvenes que se comprometían a permanecer en el lugar, al menos, hasta saldar su deuda, calculada en 22 años.
Los inicios resultaron duros, sobre todo por defectos de construcción de las casas, muy  sensibles a la humedad. Pero se calcula que solo 21 de los colonos iniciales desistieron y emigraron de nuevo antes de lo estipulado. 
Curiosamente, en aquel nuevo pueblo faltaba esto o aquello y en muchas ocasiones había que arrimar el hombro y ayudarse entre los vecinos. Por ejemplo, los primeros bandos se hacían con una corneta y con voz humana. La alguacil, Blanca Barea, o sus hijas pregonaban  por las esquinas los anuncios que se les solicitara. Cobraban por esta labor desde diez hasta veinticinco pesetas.
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