SNS

Radiografía de un quirófano

Profesionales del Hospital Universitario de Navarra relatan su experiencia en una sala de operaciones con la defensa del sentido de equipo. El Congreso Nacional de Enfermería Quirúrgica reúne a 400 personas

En la mesa redonda de ayer, Jon Ariceta Iraola (facultativo especialista del Área de Cirugía General y Digestiva), Mª José Muro Bergara (técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería), Fernando Iglesias Villabona (celador del HUN), Juan José Gambarte Valencia (técnico especialista en Radiodiagnóstico) y Nuria Martínez Izurzu (enfermera del HUN).
AmpliarAmpliar
En la mesa redonda de ayer, Jon Ariceta Iraola (facultativo especialista del Área de Cirugía General y Digestiva), Mª José Muro Bergara (técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería), Fernando Iglesias Villabona (celador del HUN), Juan José Gambarte Valencia (técnico especialista en Radiodiagnóstico) y Nuria Martínez Izurzu (enfermera del HUN).
En la mesa redonda de ayer, Jon Ariceta Iraola (facultativo especialista del Área de Cirugía General y Digestiva), Mª José Muro Bergara (técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería), Fernando Iglesias Villabona (celador del HUN), Juan José Gambarte Valencia (técnico especialista en Radiodiagnóstico) y Nuria Martínez Izurzu (enfermera del HUN).

CerrarCerrar

Natxo Gutiérrez

Publicado el 28/04/2022 a las 06:00

El ideal de puertas adentro en un quirófano se transmite en las virtudes de las 5 C: “complementariedad, coordinación, compromiso, confianza y comunicación”. Condensan “las bases del trabajo en equipo”, a decir de la enfermera del Hospital Universitario de Navarra Nuria Martínez Izurzu. La realidad, que se impone a la utopía con el sentido pedagógico de la superación ante la adversidad, refleja diferencias. “Parte de los errores en un quirófano es por falta de comunicación”, expone. “Durante años hemos trabajado en grupo y sabemos que no es lo mismo trabajar en grupo que hacerlo en equipo”, confiesa la enfermera, que coordinó una mesa redonda con representantes del conjunto multidisciplinar de una sala de intervención. Somos un equipo: experiencia en los hospitales en Navarra no hizo sino subrayar la idea de conjunción y entendimiento frente a “comportamientos rígidos” en el marco del 16 Congreso Nacional de Enfermería Quirúrgica, que se desarrolla hasta mañana en el Baluarte. 400 profesionales, venidos de diferentes puntos de la geografía peninsular, engrosan la nómina de asistentes. El acceso a las salas de conferencias por un lateral del palacio de congresos está flanqueado por 30 stands con novedades en materia quirúrgica.

La radiografía de un quirófano ofrece una visión poliédrica, con la suma de perspectivas de profesionales y técnicos que componen el equipo sanitario.

El revelado de la placa general obtenida retrata una evidencia que no admite dudas, aunque sí observaciones. Por de pronto, en el Hospital Universitario de Navarra se realizan al año 27.000 cirugías “además de las urgencias”, como apuntó el facultativo especialista del Área de Cirugía General y Digestiva Jon Ariceta Iraola. Son 8.000 los trabajadores empleados en un complejo que cuenta con 600 millones de euros de presupuesto. La lectura siempre fría de datos revela asimismo que por paciente sometido a una operación se movilizan del orden de 60 profesionales. La primera vez que Nuria Martínez pisó un quirófano tuvo sus reparos. “No fue fácil. Había un clima rígido”, confiesa. Como tantas cosas en la vida, la experiencia es un grado que permite relativizar situaciones comprometidas y aportar el mayor de los sentidos, a veces olvidado, como es el sentido común. Esta misma semana, convenció a un cirujano para que renunciase al uso de una segunda pinza quirúrgica que había solicitado. Sin que hubiese una urgencia, que obligase al empleo del segundo complemento, Martínez Izurzu antepuso un criterio de austeridad en una reflexión silenciosa por el cuidado de los bolsillos de la ciudadanía. “Cada pinza cuesta 500 euros”, apreció como respuesta a un primer remordimiento.

La radiografía del ser humano, que descubre a la persona bajo la indumentaria verde que dota de uniformidad distintos roles, descubre también un mar de “inseguridades” en el que se encuentran, por ejemplo, celadores sin experiencia en la unidad. “El autoaprendizaje, la experiencia, el interés personal” ayudó a Fernando Iglesias Vilabona a superar su primer impacto. Los pálpitos de su corazón se aceleraron.

"MAÑANA PUEDO SER YO"

María José Muro Bergara, Técnico de Cuidados Auxiliares de Enfermería, considera fundamental “creerse parte del equipo” para espantar el fantasma del aislamiento. “Hay que abrirse, hay que entrar”, opina quien apela al diálogo como fuente de encuentro ante visiones antagónicas. Juan José Gambarte Valencia, Técnico Especialista en Radiodiagnóstico, recurrió ayer al auzolan como metáfora del trabajo con un interés común. A su vez, Jon Ariceta aconseja a médicos adjuntos ponerse en la piel del paciente con un ejemplo propio. “Vosotros -les dice- vais a ser los que me operen a mí o a alguien de mi entorno el día de mañana”. Su recomendación parte de una experiencia propia.

Frente a la sensación de “fábrica” que puede dar un número elevado de intervenciones al año, el facultativo destaca el valor de la unidad en el equipo. “Pasamos la vida en el trabajo”, dice. “Nos debemos al pacie

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora