Sáhara occidental
Vacaciones en paz para 54 niños saharauis
Urgen familias de acogida para los niños saharauis que llegarán a Navarra la primera semana de julio tras dos años sin salir del desierto por la pandemia y en plena guerra con Marruecos


Publicado el 03/04/2022 a las 06:00
Tú fuiste. Me abrazaste y aupaste nada más llegar a Pamplona, ¿te acuerdas?”. Al escuchar las palabras del joven saharaui, que se acercó a ella al finalizar la manifestación convocada en Madrid contra la decisión del Gobierno español de apoyar el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental, el corazón de Carol García Pellejeros latió con fuerza. El chico se abrió paso entre la multitud hasta encontrarse con la presidenta de la Asociación Navarra Amigos del Sáhara (ANAS) y responsable del programa Vacaciones en Paz. “Eres Carol, ¿verdad?”, preguntó de nuevo. Y la navarra, envuelta en una melfa del color de la arena del desierto al atardecer, asintió. “¿Y tú eres?”, le respondió con curiosidad. Ahora era el saharaui el que recogía el guante de la sorpresa. “¿No me conoces?”, profirió, despojándose de las gafas de sol. Y Carol sonrío. “¡Si eres Mahfud!”.
Mahfud, que tiene 22 años, tembló. Tembló como lo hizo el día que dejó por primera vez los campamentos de refugiados saharauis con 8 años de edad. “Solo quería saludarte y decirte que aún guardo en mi cabeza la imagen de aquella llegada a Pamplona... y de aquel abrazo”, confesó. “Estaba muerto de miedo. Tenía miedo porque dejaba atrás a mi familia y subía a un avión. Tenía miedo por lo desconocido, por el frío, por todo. Y al bajar del autobús, te vi. Tú me viste, me abrazaste y aupaste. Y el miedo desapareció. Me acuerdo mucho de ese momento, porque me transmitiste paz y tranquilidad”. Mahfud y Carol se hicieron una foto y se despidieron.
DOS MESES ALEJADOS DE LA GUERRA
“En esto consiste precisamente Vacaciones en Paz”, explica días después Carol García en su casa. “Este programa trata de transmitir paz y tranquilidad a unos niños y niñas que viven desde que nacen como refugiados en la hamada argelina. En el desierto de los desiertos. Sin agua, sin alimentos, sin medicinas, en medio de una guerra...”. Mahfud aún no sabe que sus palabras han conseguido que el corazón de este proyecto haya vuelto a palpitar, incluso renacer, después de dos años de profundo letargo. “Este verano es vital que los niños salgan. Es muy importante de cara a su futuro y al futuro del programa”. Las palabras tropiezan. Su voz, el tono, desliza desasosiego. “Es que nos faltan familias de acogida. Necesitamos más de 30. En realidad, cuantas más mejor”, aclara su preocupación. “Los niños y niñas que vengan van a poder recuperarse de la pandemia, comer, crecer, engordar, ponerse vacunas, hacerse revisiones médicas, que son importantísimas, ver zonas verdes, bañarse, disfrutar... En definitiva, rehacerse, salir de una guerra donde combaten sus padres, hermanos, primos. Familiares que no saben si volverán a ver. Esos niños y niñas merecen unas vacaciones en paz...”. Se hace un silencio. “La verdad es que lo que me dijo Mahfud en Madrid el sábado me ha animado mucho. Sus palabras han vuelto a dar sentido a todo esto. Es importante que no se nos olvide que en el Sáhara llevan dos años de guerra silenciada por Marruecos y está muriendo mucha gente”.
La entrevista con la presidenta de ANAS se lleva a cabo en su casa, que bien parece el interior de una jaima saharaui. En esta ocasión, sin embargo, Carol no luce la melfa, la vestimenta tradicional femenina del Sáhara. Algo poco habitual en ella. “No estoy bien”, se disculpa. “Es muy difícil sentirse bien en esta situación”, reconoce, emocionándose. “Estoy un poco sensible. Es que está siendo complicado todo esto”. Entre silencios de impotencia, encadena preguntas: “¿Por qué una persona puede decidir el destino de todo un pueblo que, encima, lleva 50 años abandonado en el desierto? ¿Por qué se permite que los intereses políticos y económicos pongan en juego la vida de las personas?”.


El último informe de la Media Luna Roja Saharaui alerta sobre los altos niveles de desnutrición en los campamentos. “Y te hundes. Hay muchos niños y ancianos muriendo por infecciones y falta de medicamentos. No olvidemos que en los campamentos no puedes tener un futuro, no puedes conseguir papeles para viajar, no tienes identidad porque nadie te reconoce como saharaui. Son un pueblo apátrida. Si antes de la pandemia y de la guerra sumaban 180.000 personas, en la actualidad puede haber 30.000 más. Muchos se han visto obligados a abandonar las zonas liberadas en busca de protección. Están sin ropa, sin comida... Más de 5.000 niños no han podido salir en dos años y un montón de jóvenes han vuelto para luchar”.
15 AÑOS DE RETROCESO
En diciembre de 2021, un chárter despegó desde Pamplona con 147 personas hacia los campamentos. Y la presidenta de ANAS y las familias navarras se enfrentaron a una realidad que había retrocedido 15 años. Se quedaron nueve días, alojados en familias, como siempre, pero esta vez no fue lo mismo. Porque las familias saharauis no tenían nada que ofrecer. “Los encontramos mal, muy mal. Ni siquiera tenían harina para hacer pan. Ni aceite. Llevaban tres meses sin recibir ayuda. Y lo que les llega no alcanza para cuatro días. Nos encontramos niños y niñas desnutridos, muy delgados, con los ojos muy tristes y anímicamente desanimados porque sus padres se encuentran en el frente”.
Al volver a Navarra, Carol se encerró en sí misma y dejó de hablar del Sáhara. No se sentía con fuerzas. Encima, la postura del Ejecutivo español apoyando el plan de autonomía de Marruecos terminó de rematarla. Al menos, hasta mediados de febrero, que recibió la noticia del regreso de “Vacaciones en Paz”. Y soltó lo que tenía dentro. Una vez que logró rearmarse anímicamente, contactó con el resto de asociaciones de las comunidades para poner en común el plan de acción que este año propone diferente el Frente de Polisario. Entonces, escribió un mensaje a las más de 500 familias en Navarra. Carol se queda en silencio, controlando la emoción. “Les escribí diciéndoles que es el momento de la solidaridad y que este verano es especialmente importante, pero no sé si caló el mensaje porque nos van a faltar muchas familias, demasiadas”, lamenta, una y otra vez. Un programa que este verano viene con novedades. “Este año solo viajarán 54 niños y niñas en total de solo 8 años y los que no tengan familia se quedarán en un albergue”, precisa Carol. “Esto significa que 9.500 niños de 9 a 12 años no van a salir nunca de los campamentos”. Otra de las novedades es que llegarán más tarde, hacia el 6 de julio.
Los requisitos para ser familia de acogida no van más allá de la “responsabilidad y de las ganas”, señala Carol. “Lo importante es que den cariño, no tengan antecedentes penales, estén empadronados, aprendan de la situación del pueblo saharaui...”, pormenoriza. “Nosotros nos ocupamos de la tramitación de los papeles, seguros...”. Asimismo, se encargan de recogerlos en sus casas en el Sáhara y de acompañarlos de regreso.
El 14 de abril, un nuevo chárter con 147 navarros volará a los campamentos.
+ Para contactar con ANAS: Teléfono 626502495
asociacionanasnavarra@gmail.com
Te puede interesar
