Afección de la pandemia

Asier Díaz de Rada, con enfermedad renal: “Si cogiera la covid tendría que suspender el trasplante”

Al menos un mes antes de la operación, el carcarés tiene que confinarse para evitar el contagio. También su madre, elegida como la donante en vivo para el trasplante de riñón al que le ha obligado una glomerulonefritis focal

Asier Díaz de Rada es maestro de Educación Infantil
AmpliarAmpliar
Asier Díaz de Rada es maestro de Educación Infantil
Asier Díaz de Rada es maestro de Educación Infantil

CerrarCerrar

Paloma Dealbert

Publicado el 17/03/2022 a las 06:00

Glomerulonefritis focal. Con estas palabras tan complicadas de pronunciar el médico informó del diagnóstico a Asier Díaz de Rada Pardo después de que este carcarés acabase deshidratado durante una partida de fútbol. Fue en 2002. Y a sus 44 años, el pasado 9 de marzo se sometió a un trasplante porque, decía con guasa, tenía los riñones “deshechos”. Con la enfermedad, estos órganos no filtran bien, porque se forma tejido cicatricial -el que surge cuando hay una herida- en unas redes de vasos sanguíneos denominadas glomérulos renales. Padre de dos hijas y maestro de Educación Infantil, se considera afortunado porque cuando comunicó a sus allegados la necesidad de un donante, se ofrecieron familiares y amigos. Y al final, quien ya le dio una vida otra vez a sido el que le ha ofrecido la oportunidad de vivir alejado de la diálisis. Con las distintas olas de covid-19, y al trabajar con niños tan pequeños, que no llevaban mascarilla, Díaz de Rada ha tenido que extremar la precaución y llevar bien colocada la FPP2. “Tenía muchísimo miedo, lógicamente”, señalaba poco antes de la operación.

¿Qué supone someterse a un trasplante durante una pandemia?

Miedo, porque eres una persona vulnerable con tiene dos hijas pequeñas que van al cole y tienes miedo a contagiarte. Si cojo el covid tengo que suspender el trasplante, encima el riñón es de mi madre, tampoco se lo puede coger. No es ya los efectos que pueda tener en nosotros, es que se suspende lo que llevamos tanto tiempo esperando.

¿Cómo seleccionaron al donante?

He tenido mucha suerte, varias personas me han querido donar el órgano: mi madre, mi padre, mi hermana, mi mujer, dos tías, algún amigo… Cuando yo plantée en Nefrología las personas dispuestas, me dijeron que había que empezar por mis padres, los más parecidos a mí en el ADN. A mi padre lo descartaron por diabetes.

¿Cómo se sintió cuando le comunicaron que sería su madre?

Que te dé un riñón una madre es lo más glorioso del mundo. Te ha dado la vida y ahora ha hecho que tuviera mejor vida; en vez de depender de una máquina, te ha dado un riñón suyo para que realice su función. Es lo más bonito del mundo, es superemocionante.

¿Cómo han pasado estos dos años de pandemia?

Como soy una persona de riesgo, mi mujer y yo hemos tenido siempre cuidado, no íbamos a bares, restaurantes ni cines.. y cogimos el covid en diciembre por el cole de las niñas, es inevitable al final. Y mis padres no lo han cogido todavía y espero que no lo cojan. Mis padres viven en Cárcar.

¿Ha tenido que esperar mucho para el trasplante?

En septiembre me derivaron a la Clínica Universidad de Navarra. Son seis meses que se han hecho muy largos.

¿Es lo habitual?

Creo que ha influido la pandemia, periodos vacacionales como el puente foral o Navidad; cuando hablas con personas de otras comunidades este trámite es mucho más rápido.

¿Le han atendido sin problemas en sus citas con especialistas?

Mi enfermedad ha empeorado poquito a poquito, llevo 20 años, y estoy muy contento, muy controlado. Me veían cada seis meses, luego cada mes y últimamente cada quince días. Sí que afectó a la hora de las consultas, que no las podían hacer presenciales sino que las hacían por teléfono.

¿De qué forma le condiciona la enfermedad?

Tengo una vida lo más normal posible, he hecho siempre deporte, he ido a trabajar hasta que ya no podía más, he salido a cenar... Sí me he tenido que controlar mucho la alimentación, por eso quizá he aguantado tanto y la enfermedad ha ido poquito a poco. Al no filtrar bien los riñones se me acumula en sangre fósforo, potasio y todos los minerales, entonces en su día empecé con la doble cocción. Sigo una dieta superestricta que apenas como verduras y frutas, me centro en un poquito de proteína e hidratos de carbono.

2022: VOLVER A LA CALLE CON PRUDENCIA

Después de estos dos años estamos ya en una situación más estable”, confirma Iosu Martín García, presidente de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales (Alcer). Los socios de la entidad, señala Martín, estuvieron muy afectados por la pandemia al principio, pero en general se encuentran bien de ánimo. “Es un colectivo que sigue teniendo una prevención mayor, la gente sigue teniendo mucho cuidado a la hora de querer quedar”. Sobre todo cuando afronta un trasplante.

Alcer cuenta con cerca de 450 personas asociadas, número que cada año crece más y con una media de edad que desciende. Esto se debe, argumenta el presidente de la entidad, a que la asociación hace más hincapié en los servicios que ofrece, como la asesoría y gestión de trámites, las consultas de nutrición -los pacientes con enfermedades renales deben controlar muy bien su alimentación- o la asistencia psicológica, sobre todo para los diagnósticos: “Hay muchas cosas que se te pasan por la cabeza y tener ayuda la verdad es que los socios lo acogen muy bien”. O cuando hay un trasplante pendiente. La espera para someterse a uno es “corta”.

“Ahora mismo hay 29 personas. Al haber poca gente en lista de espera y como en Navarra tenemos un índice de donación muy importante, el segundo de España, suele funcionar bastante bien”, admite Iosu Martín. Tras los meses de confinamiento, durante el primer estado de alarma, los retrasos en las citaciones médicas fueron generalizados, pero el ritmo se ha recuperado: “Se puede decir que las consultas de nefrología, de diálisis y todo están funcionando correctamente”. Del mismo modo, sostiene el presidente de Alcer, las subvenciones que al inicio temieron que se fueran a empobrecer han llegado como en años anteriores a la covid-19. También celebran la apertura de la oficina de coordinación de trasplantes del Hospital de Navarra: “Mejorará lo que se hace”.

“Es momento de ir avanzando ya en la normalidad en cuanto a hacer cosas en la calle”, asegura Martín. El primer paso de la entidad es la organización de una mesa informativa por el Día Mundial del Riñón y una carrera por la donación este próximo domingo, que en 2021 fue virtual.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora