Invasión de Ucrania

Un convoy navarro trae 28 refugiados ucranianos desde Polonia a Noáin

Integrado por 11 personas, este grupo de refugiados ha conseguido salvar de la guerra en Ucrania a 18 niños y 10 mujeres

Nacho Laquidáin con los niños ucranianos en una de las furgonetas.
Nacho Laquidáin con los niños ucranianos en una de las furgonetas.

Bosco Hernández

Actualizado el 15/03/2022 a las 11:53

Un convoy que partió desde Noáin el pasado viernes está regresando a Navarra con un grupo de refugiados ucranianos. Entre ellos viajan 18 niños y 10 mujeres. Llegan esta tarde de martes a Noáin. Once navarros partieron el viernes 11 de marzo. Conducían cinco furgonetas con el objetivo de llegar hasta un centro de refugiados en Polonia para recoger a un grupo de familias que solían pasar los veranos en Pamplona.

Rubén García, vecino de Noáin, fue el que puso en marcha el viaje tras una conversación con David Sola, del que nació la idea inicial. Rubén comenzó a confeccionar el grupo al que fueron sumándose personas conocidas, amigos y otros con ganas de cooperar. La respuesta fue inmediata: vecinos de múltiples localidades navarras, trabajadores de una importante empresa de amortiguadores e instituciones como el Ayuntamiento y concejos de la Cendea de Cizur comenzaron a donar dinero para poder viajar hasta Polonia.

El centro de refugiados se localiza un poco más allá de Varsovia, a pocos kilómetros de la frontera con Ucrania. Nacho Laquidáin, responsable de la Policía Local de la Cendea de Cizur, se puso en marcha para coordinar el equipo responsable del viaje. La gestión económica, fue llevada a través de la fundación ‘Brazadas de Superación' para que fuera transparente. Una vez conformado el convoy integrado por 11 personas: 6 vecinos de Noáin, 4 de Pamplona y un ucraniano como guía. Así se dio luz verde a la “Caravana de Vida”, como la definió Juanjo Serrano, uno de los miembros de la operación.

UNA GUERRA MUY REAL

Mikel Navarro Ayensa, que viajaba con el grupo, informaba sobre el progreso del convoy a través de Facebook y su cuenta de Twitter. El domingo por la mañana se dirigían hacia la frontera de Polonia con Ucrania al mismo tiempo que el ejército ruso bombardeaba una zona un poco más al sur de donde se encontraban en ese momento, a 25 kilómetros de la frontera polaca.

Se observaban pocos vehículos civiles en las carreteras y varios transportes militares, aun cuando les quedaban tres horas en coche para llegar al paso fronterizo. “La tensión se nota en el ambiente, y la cercanía con la frontera bielorrusa a través de la ciudad polaca de Terespol provoca que los militares estén alerta”, contextualiza Mikel.

NIÑOS EN PELIGRO

Para las doce de la mañana ya habían conseguido llegar al centro de refugiados donde les esperaban las diez madres y los dieciocho jóvenes de todas las edades que han pasado algunos veranos en Navarra. El más pequeño de ellos tiene cuatro meses.

Una de ellas, Galina, cumplía 25 años el mismo día que el grupo de Noáin llegó al centro de refugiados polaco y, para celebrarlo, le compraron una tarta de gominolas en una gasolinera con una vela en el centro.

Ellos podrían haberse llevado a más chicos pero, una vez que cumplen los 18 años, deben quedarse a defender su país. Masha es una niña de 13 años que viaja con una foto de su hermano sosteniendo un fusil Kalashnikov. Él se ha tenido que quedar a luchar en el frente.

Estos chicos y chicas forman parte de la asociación ‘Arco Iris Solidario’. Este grupo acogía a niños ucranianos en Pamplona, pero se extinguió hace unos años. Fruto del conflicto con Rusia, la asociación ha vuelto. Los niños de antes ahora son los padres y madres que quieren sacar a sus hijos de Ucrania para que estén a salvo en España.

FALTA DE SEGURIDAD

Debido a las características del convoy y a la naturaleza del viaje, con el grupo viajan cuatro policías forales por iniciativa propia. “Hemos sabido por fuentes directas que ha habido robos a grupos de ayuda humanitaria en Lyon y Montpellier, así que viajar con policías nos ha permitido elaborar una logística y estrategia de movimientos para tener la mayor seguridad posible”, explica Mikel.

El trabajo en equipo de todos y cada uno de los miembros del equipo fue clave. Esta se personalizó en la figura de Stefan Marych, un transportista ucraniano que domina diversos idiomas y que guió al convoy. Los otros componentes son Rubén García, Nacho Laquidáin, Juanjo Serrano, Cristina Huarte, Carmelo Valencia, Elías Castillo, Jon Catalán, Guillermo Urmeneta, Rubén Laquidáin y Mikel Navarro. Se encontraron con historias sobrecogedoras como la de Emma, una ciudadana ucraniana que viajaba junto a su marido armenio para buscar a sus padres y sacarlos del país desde Moldavia.

También recogieron el testimonio de la recepcionista del hotel polaco ‘Nevada’. Se trata de un alojamiento fronterizo con Alemania, y funciona como la arteria principal tanto de la salida de refugiados para el país teutón como de la entrada de ucranianos que vuelven a su país para defenderse de la invasión de Putin.

UN FINAL FELIZ

Finalmente “Los once de Polonia” pudieron recoger a 18 niños y 10 madres de la Expo de Varsovia. Este era el centro donde estaban alojados. Cuenta con miles de metros cuadrados que dan cobijo a otros miles de refugiados. Mikel Navarro intentó grabar su interior para dar a conocer la barbarie que está provocando Valdimir Putin: un sinfín de personas que van llegando sin cesar y se encuentran hacinadas sobre mantas y colchones en el suelo. Sin embargo, los militares polacos se lo impidieron. “Lo que más impresiona son los rostros de las personas que van llegando, desencajados, algunos ancianos enfermos y muchas madres con sus hijos, el olor, el olor es especial, huele a miedo, a pérdida, huele a guerra”, comenta Mikel.

Ahora lo más importante es llegar sanos y salvos a Pamplona, especialmente los niños y niñas como Masha, Vania, Karolina, Natalia, Andry o Alexei, un niño de tres años que no se separa de su camión de juguete. Tienen previsto llegar a Noáin a lo largo de la tarde.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora