Día del Cáncer Infantil

En el corazón del cáncer infantil: "Nadie te prepara para esto"

Nadie lo espera. El cáncer en niños es una realidad dura y en pandemia se añade la soledad. Cada año se diagnostican unos 20 casos nuevos en Navarra y entidades como Adano intentan ayudar a padres que muchas veces no saben por dónde tirar

Bizente Michelena Arbelaiz, Ibai Ventosa y su padre Jokin Ventosa Irañeta, frente al hospital maternal donde se trata a niños con cáncer
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Bizente Michelena Arbelaiz, Ibai Ventosa y su padre Jokin Ventosa Irañeta, frente al hospital maternal donde se trata a niños con cáncer
Bizente Michelena Arbelaiz, Ibai Ventosa y su padre Jokin Ventosa Irañeta, frente al hospital maternal donde se trata a niños con cáncer

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María José Echeverría

Publicado el 14/02/2022 a las 06:00

No importa cuantas veces lo oigas. No importa que sepas que existe. El cáncer infantil es un “mazazo” porque afecta a los más pequeños de la casa y porque hace que los padres luchen contra natura, cuidando a sus hijos cuando el corazón les dice que ellos deberían haber pasado primero por esa experiencia vital. Bizente Michelena Arbelaiz, de 54 años y vecino de Alsasua, lo expresa con claridad: “Nadie te prepara para esto. Parece que estas cosas ocurren en casa del vecino y no en la tuya”.

Bizente tiene a su hijo Harri, de 12 años, ingresado en la cuarta planta del edificio maternal del Hospital Universitario de Navarra. Tiene leucemia mieloide, una enfermedad que le diagnosticaron a mediados de agosto de 2021. Ahora se está recuperando, ya que su situación inmunológica es delicada, para poder viajar a Madrid. Allí le espera congelada la médula de un donante para someterse a un trasplante. “Hemos tenido suerte. Ya hemos agotado los tratamientos de quimioterapia pero han encontrando un donante muy compatible para Harri”, relata su padre.

Bizente cuenta su historia para ayudar a otros padres en este viaje y con motivo del Día Internacional del Cáncer Infantil, que se celebra mañana día 15. A las puertas del hospital maternal saluda con afecto a otro padre, Jokin Ventosa Irañeta, de 50 años y vecino de Ansoáin, que ha acudido a la llamada de este periódico con el mismo objetivo. Jokin llega con su hijo Ibai, de 15 años, que ha superado una leucemia mieloide. “Tuvo suerte. Él no necesitó trasplante”, afirma Bizente mientras le muestra su aprecio con un suave toque en la nuca. ‘Suerte’.

"¡HEY, CHIPIRÓN!"

¿Un recuerdo bueno de seis meses entrando y saliendo del hospital y entre sesiones de quimioterapia?: “Alguna noche nos lo hemos pasado bien. Ponía música con mi padre”, recuerda Ibai. “¡Hey, chipirón! Todos los días sale el sol, chipirón”... Jokin sonríe pero algo se remueve en el interior de Ibai. Se emociona y se apoya en su padre que le abraza. “Ya está”, le susurra con cariño . “Es un chico que tiene muy buen humor. Nos lo ha hecho llevadero. Incluso vinimos disfrazados a las pruebas”.

Todo comenzó el 26 de enero de 2021, tras unas analíticas porque se le habían hinchado las encías. “Nos llamaron para que fuésemos a urgencias. Algo no iba bien. Fueron seis meses muy duros, muy duros”, relata Jokin, que trabaja en logística en M. Torres. “No sabes qué pasa. Hasta que no ves el proceso no te haces a la idea. Han sido seis meses de montaña rusa, de estar bien a estar muy mal”. La pareja tiene una hija de 12 años, Oihane. “Tocó asumir todo y explicárselo a Ibai y a Oihane. Fue complicado. Muy duro”, añade.

“Al principio pensaba que era una broma”, arranca Ibai. “Estaba cansado pero nada más. Al final, tampoco lo he pasado tan mal”, asegura. Y no va más allá. Era consciente de la situación: “No pesé en eso. Mala suerte y ya está”. “Hubo momentos en que estuvo muy mal, incluso en la UCI”, puntualiza Jokin. En esos ratos complejos, sin visitas, relativizas muchas cosas. Y más en pandemia, cuando los padres deben alternarse para cuidar al hijo y no pueden tener más contactos . “Estuvimos muy arropados por los profesionales. Todo el mundo intenta hacerte las cosas más fáciles”.

Día a día la música fue una tabla de salvación. Por encima de todos, Fito, aunque también caían otros estilos. Desde Sabina hasta María Dolores Pradera. “¿Que si me gusta María Dolores Pradera?... No. Pero había tiempo para todo ahí arriba”, afirma Ibai.

Ahora mira al futuro y sigue adelante. “Olvidar, ¡uf!”. Quiere hacer una FP de Informática. “No me gusta estudiar”, dice. Con los amigos irá a algún partido de su equipo favorito, el Real Madrid. Y con su padre tiene comprometido un concierto de Fito. El siguiente deseo, una carrera de Alonso, queda más lejos. Otra meta.

LA INCERTIDUMBRE

Bizente Michelena, trabajador de servicios múltiples en el ayuntamiento de Alsasua, está instalado, de momento, en el presente. Junto a su mujer, Ainhoa, tiene tres hijos: Unai de 24 años, Oier de 15 y Harri 12. La enfermedad del pequeño cayó como un bombazo en una familia que vive en plena naturaleza. “Te metes en un agujero y tienes que pensar que es un túnel, que tiene salida”. “Ahora estamos un poco perdidos. Sabemos que vamos a Madrid, al trasplante, pero ni cuándo ni cómo”.

“Harri es un chico muy independiente. No suele preguntar. Asume y no se queja”, relata. “Nosotros estamos un poco mejor aunque cuesta hablar”. Y agradece la labor de Adano, que ahora está gestionando su estancia en Madrid para el trasplante. Lo peor es que con la pandemia tienen que alternarse y no se pueden permitir ni un catarro.

“Vamos aguantando aunque no me renuevan la baja que cogí. Mi médico me dijo que ya he tenido tiempo de organizarme. No sé como lo haremos”, añade. Pero tiene claro qué es lo importante. “No me preocupa. Ahora vemos esa luz en Madrid. Hemos acabado una fase así que vamos a por otra. A pelear”.

EN FRASES

​Bizente Michelena (Padre)

“Te metes en un agujero y tienes que pensar que es un túnel, que tiene una salida”

Jokin Ventosa (Padre)

“Hasta que no ves el proceso no te haces a la idea. Han sido meses de montaña rusa, de estar muy bien, a esta muy mal”

Ibai Ventosa (Afectado)

“Al principio pensaba que era una broma de mi padre. Era consciente pero no pensé más. Mala suerte y ya está”

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