Historia de Navarra
¿Es cierto que Petilla de Aragón fue ganada en una apuesta?
Coincidiendo con el centenario de Ramón y Cajal, oriundo de Petilla, repasamos la historia de Navarra, la oficial y la trasmitida popularmente entre sus gentes, para conocer por qué este municipio forma una isla foral dentro del territorio de la comunidad de Aragón


Publicado el 08/02/2022 a las 18:24
La historia está plagada de apuestas insólitas, ridículas y hasta disparatadas que, en ocasiones, sirven para explicar la realidad de nuestros días. En Navarra corre la especie de una gran apuesta con Petilla de Aragón como protagonista y su anexión al reino de Navarra, en 1209. Lo que hay de verdad en ellas es ya otra cuestión. Coincidiendo con el centenario de Ramón y Cajal, repasamos la historia de este municipio, la oficial y la popularmente transmitida, para conocer por qué esta villa forma una isla foral dentro de la provincia de Zaragoza.
Cuenta la leyenda que el rey Pedro II de Aragón se habría visto obligado a entregar a Sancho VII El Fuerte la villa de Petilla de Aragón en 1209 junto a otras ocho localidades fortificadas debido a una apuesta fallida en una partida de guiñote.
Otra versión de la historia, la más extendida, va más allá y redobla la apuesta. Según esta se cuenta, ambos monarcas habrían discutido sobre cuál de los dos reinos ostentaba el dudoso honor de tener entre sus municipios al pueblo más feo. Sancho VII habría apostado por Gallipienzo y Pedro II habría hecho lo mismo con Petilla. Organizaron un viaje para comprobarlo y acordaron que el ganador de la apuesta se anexionaría el municipio del contrario.
Una vez completada la ruta por los pueblos "más feos" de ambos reinos los monarcas habrían llegado a un acuerdo. Para más inri, sin discusión alguna:
Gallipienzo se hacía con el título de pueblo "más feo". De esta forma Sancho El Fuerte ganó la apuesta y anexionó Petilla al territorio foral.
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UNA DEUDA MONETARIA
Los libros de Historia cuentan una versión bien diferente. El rey Pedro II decidió entregar la villa como señal a un préstamo de 20.000 morabetines – moneda de oro acuñada por los almorávides durante los reinados de Alfonso I (1139 -1185), Sancho I (1185- 1211) y Alfonso II (1211- 1223)- junto con el castillo de la Peña, Gallur y Escó. Las tierras y posesiones de estos territorios quedaron en manos del intermediario Jiménez de Rada hasta que los aragoneses saldasen su deuda en un plazo de 20 años.
Al no poder devolver las cantidades prestadas en los plazos marcados, el rey Sancho VII El Fuerte de Navarra incorporó de forma permanente los territorios de Petilla y el castillo de la Peña en 1232. De la misma forma, la Corona foral anexionaría en 1223 el castillo de Javier, haciéndose así con tres enclaves defensivos importantes dada su situación fronteriza. Sirvió también para asegurar la paz entre ambos monarcas, que continuó durante el reinado de Jaime I El Conquistador de Aragón.
La Corona de Aragón intentó recuperar el territorio perdido en diversas ocasiones, especialmente en 1312, cuando la villa fue asediada. Sus habitantes resistieron el asedio con la ayuda de sus vecinos Sangüesa, demostrando así su fidelidad con la Corona foral por lo que fueron recompensados por el rey navarro Carlos II con la reducción de impuestos.
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