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Ampliar PCR en Forem

Forem comienza a realizar los test de antígenos para tramitar las bajas laborales: "Creo que me cogí la covid en el trabajo"

Fiebre y dolor de cabeza, garganta y muscular, los síntomas que se repetían entre los convocados

18/01/2022
El radiante sol de mediodía y la buena temperatura, en gran medida porque no soplaba ni brizna de viento, contrastaban este martes con el continuo goteo de personas cuyos rostros evidenciaban que no pasaban por su mejor momento. Cada pocos minutos iban llegando hasta Forem, el lugar designado por el departamento de Salud, para someterse a un test de antígenos. Algunas lo hacían a pie y otras, más maltrechas, bajaban de coches que les habían acercado hasta la puerta del recinto en el polígono industrial de Mutilva. La mayoría sospechaba haberse infectado en el trabajo, donde cada vez son más frecuentes los positivos de covid entre compañeros, y también compartían la misma sintomatología: dolor en cabeza, garganta y musculatura, malestar general y, en algunos casos, fiebre.
Julen Elizalde, de 24 años y empleado de Volkswagen Navarra, acudía poco antes de las doce con síntomas compatibles con un catarro y, sobre todo, dolor muscular. Le hubiera correspondido hacerse la prueba de confirmación en Mendillorri, pero telefónicamente le habían indicado que se desplazara hasta Forem. “Ni idea de dónde me habré contagiado, pero como no sea en el trabajo mismo, no se me ocurre otro lugar”, comentaba resignado. Poco minutos después, entraba Sergio Rípodas, trabajador de Gonvauto de 30 años: “Todos los test que me he hecho han dado negativo, pero me han dicho que debía venir a hacerme la prueba para descartar la covid”. Vacunado con dos dosis y a pocos día para ponerle el refuerzo, llegaba a Forem con fiebre y malestar general, “como si fuera una gripe”.
El cerco se estrecha
María, interina de la Administración Pública de 38 años, comenzó a encontrarse mal ayer durante la jornada laboral. Se realizó dos test, ayer y anteayer, que no mostraban trazas del coronavirus, pero los síntomas le indicaban lo contrario: “Estoy fatal. Muerta matada”, describía con ojos enrojecidos y una fuerte congestión. En su caso, estaba vacunada con dos dosis y la tercera se la iban a pinchar “esta semana”.
La hija de José Antonio Hernández, de 38 años y empleado de Comercial Conauto, concesionario oficial de Scania, dio positivo el lunes y él comenzó a sentirse mal ayer con un infrecuente e intenso dolor de cabeza. Sus esfuerzos por adquirir un autotest no dieron resultado y, tras pasarse por tres farmacias, finalmente, le indicaron por teléfono que acudiera a Forem para someterse a una prueba de antígenos. “Tenía concertada la cita de la tercera dosis para este viernes. Ya les he avisado de que no iré”, comentaba.
El positivo de una compañera de trabajo, que le comunicaron el pasado sábado, había puesto en alerta a Conchi González, técnica de laboratorio en la Universidad Pública de Navarra de 52 años. “Esta mañana me he levantado con congestión y dolor de garganta. El pasado jueves me acababan de poner la tercera dosis”, explicaba antes de entrar en las instalaciones de Forem.
Pese al negativo de un autotest que se había hecho ella misma en casa, Isabel Suárez Martínez, de 40 años y empleada de Saltoki, acudía a Forem por indicación médica por los síntomas que presentaba: dolor de cabeza y también en manos y brazos. Preguntada por sus sospechas del lugar de contagio, apuntaba que se habían detectado “varios casos en personas cercanas en el trabajo”. Vacunada de dos dosis, tenía pendiente llamar para la tercera.
Con fiebre y un dolor de cabeza “horrible” desde el lunes, Yolanda Izco sospechaba que no había librado pese a que le habían puesto hacía dos meses la dosis de refuerzo tras haber sido inoculada inicialmente con Janssen. De 46 años y dedicada a la mensajería, ignoraba el lugar en el que había podido infectarse dado que, por la naturaleza de su trabajo, frecuenta “cien sitios diferentes”. No obstante, añadía que se habían dado varios casos de compañeros en los últimos días.
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