Día Mundial del Sida
La pandemia del coronavirus ha retrasado los nuevos diagnósticos de VIH
Salud Pública estimó en 200 las personas sin diagnosticar y pueden haber aumentado


Publicado el 30/11/2021 a las 06:00
La pandemia de coronavirus podría estar retrasando el diagnóstico de nuevos casos de personas afectadas por el VIH. Según un informe realizado por el Instituto de Salud Pública, en 2020 se diagnosticaron 29 nuevos casos de la infección por este virus frente a los 43 casos del año anterior. Este descenso, apunta el informe, podría ser consecuencia, al menos en parte, de un menor diagnóstico debido a las dificultades asistenciales vividas durante el primer año pandémico.
Sin embargo, representantes de la Comisión Ciudadana Antisida y de la asociación Sare destacaron en el Parlamento foral hace unos días que los nuevos casos están volviendo a la situación previa al año anterior a la pandemia.
EL DIAGNÓSTICO TARDÍO
Uno de los problemas asociados al VIH es el diagnóstico tardío de la infección, lo que impide implementar un tratamiento de forma precoz y evitar así el desarrollo de enfermedades que desemboquen en sida, cuando la infección ya está muy avanzada. El estudio de Salud Pública pone de relieve que de los 185 casos diagnosticados entre 2016 y 2020 un 43% fueron tardíos, es decir cuando se descubre la infección con cifras de linfocitos CD4+ (glóbulos blancos que combaten las infecciones) menores de 350.
Los diagnósticos tardíos fueron mayores entre las mujeres, con un 50% de los 36 casos detectados en este periodo de tiempo mientras que en los hombres suponen el 43%. Además, los diagnósticos considerados tardíos fueron más frecuentes entre las personas que se contagiaron por prácticas de riesgo heterosexuales, con un 57% del total.
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En cualquier caso, el estudio destaca que se ha producido una mejoría en los últimos años. Más concretamente, el diagnóstico tardío ha descendido del 68% en el quinquenio anterior al 43% entre 2016 y 2020. A pesar de esta mejora en el diagnóstico temprano, todavía en un 12% de los casos el diagnóstico de VIH coincide con el de sida, lo que supone que la infección no se sospechó hasta que aparecieron síntomas graves de enfermedad. Este porcentaje se incrementó en el primer año de la pandemia ya que, según el estudio, los diagnósticos simultáneos de VIH y sida supusieron el 24% del total en 2020.
Según los expertos, el diagnóstico precoz es muy importante en la evolución de la enfermedad, sobre todo porque al iniciar pronto el tratamiento, si se sigue adecuadamente, el pronóstico es mejor. Además, añaden que las personas diagnosticadas transmiten menos la infección que los que desconocer que tienen la infección.
Hay que tener en cuenta que una persona puede estar infectada por VIH y no tener síntomas durante años. En 2019 Salud Pública estimó que en Navarra había unas 200 personas en esta situación. El descenso de diagnósticos en 2020 podría haber tenido consecuencias con un incremento de las personas que desconocen que tienen la infección.
La esperanza de vida en infectados se reduce una media de 25 años
Los avances en los tratamientos en los últimos años permiten que las personas infectadas por VIH vivan más y con mayor calidad de vida, según indican los especialistas. En Navarra, más de un millar de personas reciben estos tratamientos y, según Salud Pública, las personas que viven con la infección aumentan al sumarse nuevos casos.
Sin embargo, los especialistas insisten en la importancia del diagnóstico precoz para comenzar el tratamiento cuanto antes. Y es que, según el estudio de Salud Pública, se estima que la esperanza de vida de las personas infectadas por el VIH se reduce en unos 25 años respecto a la población general. Además, añade que no supera los 60 años.
Más concretamente, señala que, a pesar de los tratamientos, las personas con infección por el VIH tienen actualmente un riesgo de morir ocho veces mayor que las personas de igual sexo y edad que no tienen esta infección. 13 personas fallecieron por sida en 2020 mientras que el año anterior fueron 9. Con todo, las cifras oscilan ya que en 2018 se alcanzaron 20 fallecimientos.
En cualquier caso, el informe destaca que en las personas infectadas por VIH las causas de fallecimiento distintas al sida van adquiriendo cada vez más peso, lo que indica la eficacia del tratamiento en frenar el sida. La intoxicación por drogas, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias están entre las principales causas de muerte en las personas con diagnóstico de VIH positivo.